La incertidumbre y la angustia se apoderan de las familias mexicanas de Brenda Flores y Mario Zapata, quienes se encuentran desaparecidos en Colombia tras el devastador terremoto que azotó la región el pasado lunes.
Ante la escasa información proporcionada por las autoridades consulares, los allegados de la pareja han tomado la iniciativa de buscar datos por su cuenta, recurriendo a redes sociales y a la colaboración de personas en el sitio del desastre.
Mario, hijo de Mario Zapata, compartió a la agencia EFE que la mayoría de las noticias que han recibido provienen de ciudadanos que se encuentran en Pereira, quienes les informan sobre los avances en las labores de rescate y el estado de las víctimas.
La pareja mexicana, que viajó a Colombia el pasado 6 de agosto para disfrutar de unas vacaciones, se encontraba en el departamento de Risaralda. Su último contacto con sus hijos fue la mañana del lunes, poco antes de que el sismo de magnitud 7.4 sacudiera la zona.
Tras horas de desesperación, los familiares lograron confirmar que Brenda y Mario se hospedaban en el hotel Dibeni, una de las edificaciones en el centro de Pereira que sufrió daños significativos a causa del movimiento telúrico. Imágenes difundidas en redes sociales evidencian la afectación del inmueble.
La familia ha reportado el caso ante la Embajada de México en Colombia, sin embargo, señalan que la información recibida a través de los canales diplomáticos ha sido insuficiente, especialmente considerando que han pasado más de tres días sin tener noticias concretas sobre el paradero de la pareja.
Las esperanzas de los familiares se centran ahora en las transmisiones en tiempo real que emiten desde la zona afectada, donde equipos de emergencia trabajan arduo en las labores de rescate. "Vimos un ‘live’ de personas que se acercan al hotel y vimos que ya estaban varios equipos tratando de rescatarlos lo más pronto posible", relató el hijo de Zapata.
Con el objetivo de obtener información más directa y rápida, dos familiares emprenderán un viaje a Pereira. Se trata de una hija de Mario Zapata y una hermana de Brenda Flores, quienes partirán este sábado y se espera que lleguen a su destino el domingo para recabar datos de primera mano.
Este viaje familiar busca aliviar la dependencia de los reportes consulares y de las transmisiones en vivo, permitiendo tener un contacto directo en el lugar de los hechos. La situación ha sido particularmente difícil para los hijos de Brenda Flores, uno de ellos, José Leonel Rivas Flores, de 18 años, expresó su devastación y la preocupación por sus hermanos menores, quienes no han recibido apoyo para tramitar su pasaporte y unirse al viaje.
En el contexto de la tragedia, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, informó recientemente que la brigada mexicana de rescatistas Topos Tlatelolco no pudo ser desplegada en la zona afectada, ya que su intervención no fue aprobada por el Gobierno de Colombia.
El terremoto, registrado el 10 de agosto, ha dejado hasta el momento un saldo trágico de 285 personas fallecidas, 3 mil 975 heridas y 379 desaparecidas, según el último balance oficial emitido por las autoridades colombianas.
La búsqueda de Brenda Flores y Mario Zapata continúa en medio de la devastación, con la esperanza de que los esfuerzos de rescate den frutos y se pueda tener noticias de su paradero.
La comunidad mexicana en el extranjero, y en particular en Colombia, se mantiene atenta a la evolución de la situación, esperando un desenlace favorable para la pareja desaparecida y sus familias.
Este suceso subraya la importancia de los protocolos de emergencia y la comunicación efectiva entre naciones en momentos de crisis humanitaria.
La familia espera que la presencia de sus representantes en Pereira agilice la obtención de información y, con suerte, la localización de Brenda y Mario.
La solidaridad internacional se hace presente, aunque la burocracia y la logística compliquen los esfuerzos de rescate y localización.
Se espera que las autoridades colombianas intensifiquen sus esfuerzos y brinden mayor apoyo a las familias afectadas por la desaparición de sus seres queridos.