LA SOMBRA DE PEKÍN SOBRE MÉXICO
Las agencias de inteligencia de Estados Unidos han puesto bajo la lupa a José Antonio Peña Merino, conocido como Pepe Merino. Este ministro sin cartera, cuya influencia parece superar a la de muchos miembros del gabinete, ha sido señalado por diseñar un esquema de control social en México bajo la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el foco de Washington no está en el control interno, sino en una operación mucho más sigilosa y de profundas implicaciones geopolíticas: la entrega de la plataforma de comunicaciones de todo el país a Huawei, empresa que los estadounidenses consideran un brazo de su inteligencia militar.
EL CABALLO DE TROYA DIGITAL
Pepe Merino, al frente de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, se ha convertido en una figura central en la estrategia tecnológica del gobierno. A través de la iniciativa “Ecosistema Digital”, ha impulsado un proyecto que, oficialmente, busca simplificar trámites y consolidar la soberanía tecnológica de México. No obstante, fuentes de inteligencia estadounidenses advierten que la realidad es diametralmente opuesta: se estaría entregando dicha soberanía a la inteligencia militar china mediante Huawei.
LA INCÓGNITA DE SHEINBAUM
La gran pregunta que flota en el aire es hasta qué punto la Presidenta Sheinbaum está al tanto de estas operaciones. A diferencia de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien según informes de inteligencia autorizó la entrega de las telecomunicaciones y centros de datos a Huawei, las motivaciones de Merino para esta cesión de control son menos claras. Se especula que su postura ideológica anti-estadounidense podría ser un factor determinante, aunque la magnitud de la decisión sugiere una estrategia más compleja.
MÉXICO, PEÓN EN LA GUERRA COMERCIAL
Con estas acciones, Merino ha insertado a México en la compleja guerra comercial y tecnológica entre China y Estados Unidos, posicionando al gobierno de Sheinbaum como un mero peón en el tablero geopolítico global. La decisión de la mandataria de asistir a la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Shenzhen, China, y su solicitud al Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para preparar una agenda de empresarios, subraya esta inclinación hacia el gigante asiático.
LA APUESTA POR CHINA: UN RIESGO CALCULADO
Este giro hacia China, impulsado por figuras como Ebrard, Merino, el caricaturista Rafael Barajas “El Fisgón” y el coordinador de asesores Jesús Ramírez Cuevas, busca compensar la relación con Estados Unidos. Sin embargo, desde una perspectiva económica, esta estrategia es insostenible. Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de México, integrado a su aparato productivo a través del T-MEC. China, si bien es una potencia manufacturera, representa una competencia directa y no un sustituto viable para la relación bilateral con EE.UU.
ADVERTENCIAS DESDE WASHINGTON
Funcionarios estadounidenses han expresado su preocupación, calificando la presencia china en México como un futuro problema bilateral. Consideran que la Presidenta Sheinbaum se equivoca al ver en esta alianza una salida, anticipando que la jugada podría revertirse en su contra. Las dudas iniciales de Sheinbaum sobre su viaje a China, interpretadas como una cautela ante un posible conflicto con EE.UU., finalmente cedieron ante la presión de quienes, como Merino, abogan por una mayor expansión china en el país.
LA PENETRACIÓN DE HUAWEI
Bajo la gestión de Merino, Huawei ha logrado penetrar sistemas clave del gobierno mexicano, incluyendo la Secretaría de Hacienda, el SAT, Aduanas y el Instituto Mexicano del Seguro Social. Aunque hasta ahora no ha conseguido acceso a las Secretarías de la Defensa y Seguridad Pública, su presencia se ha expandido significativamente. Durante el sexenio de López Obrador, se facilitó la salida de Altan, una empresa mexicana de telecomunicaciones, y se limitó la operación de Nokia en favor de Huawei.
ACCESO A LA RED ELÉCTRICA
La situación se agravó con la entrada de Huawei a la red controlada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la más poderosa del país. Este acceso a sus bases de datos, justificado bajo la premisa de “Internet para todos”, ha acelerado la expansión de la empresa china, especialmente con la llegada de Merino y la administración Sheinbaum.
OPACIDAD CONTRACTUAL
La desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ha sumido los contratos relacionados con estas operaciones en una opacidad casi total, dificultando el escrutinio público sobre la penetración de Huawei en la infraestructura crítica del país.
SOCIOS MEXICANOS Y ESTRATEGIAS DE OCULTAMIENTO
Huwei opera en México a través de empresas locales como XWEB, que se alía con fabricantes tecnológicos, y Grupo CVA, un mayorista de infraestructura. Estas compañías, junto con una veintena de integradores, facilitan la implementación de sistemas unificados que combinan hardware, software y redes, permitiendo a Huawei operar bajo un velo de discreción.
OFERTAS CHINAS Y LA RESISTENCIA INICIAL
En años recientes, el gobierno chino ha realizado diversas ofertas a México, incluyendo satélites gratuitos y intentos de venta de armamento a la Secretaría de la Defensa. Si bien estas propuestas encontraron resistencia incluso durante la administración de López Obrador, la actual coyuntura, marcada por la influencia de Merino y la apuesta geopolítica hacia China, parece haber allanado el camino para una mayor colaboración, a pesar de los riesgos inherentes.