El ejercicio fiscal 2026 en México podría cerrar con un déficit fiscal contenido, gracias a una ejecución del gasto público significativamente menor a la aprobada. Entre enero y agosto de este año, la Secretaría de Hacienda reportó un gasto público ejercido por casi medio billón de pesos menos de lo presupuestado, específicamente 477,066 millones de pesos. Esta diferencia ha sido crucial para mantener a raya el crecimiento del déficit fiscal (Requerimientos Financieros del Sector Público - RFSP), que se ubicó en 734,691 millones de pesos, representando una disminución real del 0.1% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Concentración del Subejercicio
Los datos de Hacienda revelan que la mayor parte de este subejercicio se concentró en el gasto programable del gobierno federal, con una brecha de 288,939 millones de pesos. Adicionalmente, se observaron menores ejecuciones en empresas productivas del Estado, como Petróleos Mexicanos (Pemex) con 43,914 millones de pesos y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con 22,357 millones de pesos. También se registró una reducción en la entrega de participaciones a los estados, sumando 34,066 millones de pesos menos de lo programado.
Sectores Clave con Diferencias Presupuestales
Dentro del gasto programable del gobierno federal, el sector de Energía destaca por presentar una de las mayores diferencias, con un monto cercano a los 128,000 millones de pesos. José Luis Clavellina Miller, director de Investigación en el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explicó a Expansión que este rubro es fundamental, ya que a través de él se canalizan los apoyos gubernamentales a Pemex. Clavellina Miller señaló la posibilidad de que esta cifra se ajuste al cierre del año, dependiendo de la capacidad de Pemex para reestructurar su deuda a largo plazo y, consecuentemente, requerir un mayor apoyo financiero.
Otros rubros importantes con diferencias significativas entre lo ejercido y lo programado incluyen el programa de Bienestar, con una brecha de 35,600 millones de pesos, y el sector de Comunicaciones, con 59,000 millones de pesos. Estos, junto con Energía, representan los mayores subejercicios dentro del gasto federal.
Incertidumbre sobre la Naturaleza del Ahorro
El director de Investigación del CIEP enfatizó la necesidad de monitorear la situación hasta el final del año para determinar la naturaleza de estas diferencias presupuestales. "Habrá que ver si esto se corrige en lo que queda del año, de no suceder, tendríamos que revisar si se trata de ahorro o de que no se están cumpliendo los programas, de si están cumpliendo sus objetivos con un menor presupuesto, o si no están gastando lo que se había aprobado", advirtió.
Perspectiva de Hacienda
Por su parte, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, comunicó al Senado la semana pasada que la brecha observada entre el presupuesto ejercido y el pagado es de carácter temporal y se espera que disminuya conforme avance el cierre del ejercicio fiscal. Amador Zamora detalló que el pago de los recursos se realiza posterior a la comprobación del gasto y la conciliación de las facturas, lo que genera una diferencia temporal en los registros financieros.
Eficiencia en el Gasto y Costo Financiero
Los reportes de Hacienda a lo largo del año sugieren la implementación de medidas de eficiencia que han optimizado el uso de los recursos públicos. Un ejemplo notable es la diferencia en el costo financiero de la deuda, que entre enero y agosto registró una brecha de 121,900 millones de pesos. El costo aprobado fue de 944,402 millones, mientras que el ejercido se situó en 822,502 millones. Esta reducción en el costo financiero contribuyó directamente a la contención del déficit fiscal.
Proyecciones para el Cierre de 2026
La Secretaría de Hacienda proyecta que el gasto neto total para el cierre de 2026 se ubique en 9.8 billones de pesos, por debajo de la meta aprobada de 10.1 billones de pesos. Esta previsión de menor gasto total permitiría que los Requerimientos Financieros del Sector Público se ajusten a 1.52 billones de pesos, en comparación con los 1.59 billones aprobados inicialmente.
Implicaciones y Seguimiento
La situación actual plantea un escenario donde el control del déficit fiscal parece estar lográndose mediante una ejecución presupuestaria menor a la planeada. Sin embargo, el análisis del CIEP subraya la importancia de un seguimiento continuo durante los próximos meses. La clave estará en discernir si esta contención del déficit se debe a una gestión fiscal eficiente y a la optimización de recursos, o si, por el contrario, refleja una falta de capacidad para ejecutar los programas aprobados o una escasez de recursos que impida su pleno despliegue.
La dinámica entre el gasto aprobado y el ejercido, especialmente en sectores clave como Energía y Bienestar, así como la gestión del costo financiero de la deuda, serán factores determinantes para evaluar la salud de las finanzas públicas mexicanas al finalizar el año fiscal 2026. La transparencia y la rendición de cuentas sobre el destino final de los recursos presupuestados serán esenciales para la confianza en la política económica del país.