Representantes de más de veinte organizaciones indígenas y campesinas provenientes de diversas regiones de México se congregaron en un encuentro nacional para alzar la voz contra las violaciones sistemáticas a sus derechos humanos y las condiciones de represión que enfrentan cotidianamente.

El encuentro, que reunió a líderes y activistas de comunidades originarias de norte a sur del territorio nacional, marcó el inicio de un esfuerzo coordinado para construir una agenda común que responda a las necesidades y demandas compartidas por estos sectores históricamente marginados.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes documentaron casos de atropellos a sus garantías fundamentales y compartieron experiencias sobre la represión que viven en sus territorios. Las organizaciones coincidieron en la necesidad urgente de articular un frente unificado que fortalezca su capacidad de incidencia.

Como resultado del encuentro, las agrupaciones iniciaron la elaboración de un programa nacional de lucha que busca coordinar acciones conjuntas en defensa de los derechos de los pueblos originarios y las comunidades campesinas. Este esfuerzo representa un paso significativo hacia la consolidación de un movimiento nacional más cohesionado.

Los participantes destacaron la importancia de mantener la unidad y continuar el diálogo entre las distintas organizaciones para enfrentar los desafíos comunes que afectan a sus comunidades en todo el país.