Más de mil elementos de la Marina Armada de México participaron este año en ejercicios multinacionales realizados en Estados Unidos y Panamá. Sin embargo, los informes sobre los resultados de estas operaciones, que fueron entregados al Senado, han sido clasificados como reservados, lo que impide su difusión pública.
Un total de mil 73 marinos fueron autorizados para salir del país entre junio y agosto de 2026. Estos contingentes se integraron en importantes ejercicios como el ‘RIMPAC 2026′ en Hawái, ‘FLEETEX 250′ e ‘INR 250′ en Virginia y Nueva York, y ‘PANAMAX 2026′ en Panamá.
Ejercicios Multinacionales y Participación Mexicana
El grupo más numeroso, compuesto por 536 elementos, participó en el ejercicio multinacional ‘RIMPAC 2026′, que se llevó a cabo del 24 de junio al 31 de julio en Hawái. Según la autorización publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el contingente mexicano viajó con armamento y equipo táctico a bordo de los buques ARM Usumacinta y ARM Juárez.
Otros 415 elementos de la Marina participaron en el ejercicio ‘FLOTA 250′ (FLEETEX 250), realizado del 15 al 30 de junio en la Estación Naval de Norfolk, Virginia. Posteriormente, del 1 al 8 de julio, 122 marinos formaron parte de la ‘Revista Naval Internacional 250′ (INR 250) en Nueva York.
Finalmente, un tercer grupo de 122 marinos participó en el ejercicio ‘PANAMAX 2026′ en Panamá, del 3 al 14 de agosto, a bordo del buque ARM Jalisco. Estos ejercicios son cruciales para la interoperabilidad y el adiestramiento conjunto en escenarios de seguridad marítima.
Reserva de Información: Un Precedente Inédito
La decisión de clasificar como reservada la información sobre los resultados de estos adiestramientos fue difundida el 22 de septiembre en la Gaceta del Senado. Según reportes periodísticos, esta es la primera ocasión en que los informes de este tipo de prácticas de la Secretaría de Marina (Semar) son reservados.
Las autorizaciones aprobadas por el Senado estipulaban que la Semar debía entregar un informe detallado sobre los resultados de cada ejercicio dentro de los 30 días hábiles posteriores a su conclusión. Sin embargo, los documentos que la dependencia remitió al Legislativo fueron clasificados bajo la figura de información reservada.
Esta clasificación se sustenta en el artículo 112 de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública. Dicha disposición contempla supuestos relacionados con la seguridad nacional, la defensa y las relaciones internacionales, argumentando que la divulgación de cierta información podría comprometer estos ámbitos.
Contexto de los Ejercicios Internacionales
Los ejercicios como ‘RIMPAC’ (Rim of the Pacific Exercise) son considerados los mayores ejercicios marítimos combinados y conjuntos del mundo. Su objetivo es fomentar y mantener las relaciones de cooperación entre las naciones participantes, mejorando la capacidad de respuesta ante crisis y conflictos.
En el caso de ‘RIMPAC 2026′, la Marina de los Estados Unidos, anfitriona del evento, reportó la participación de 30 países, más de 30 mil participantes, 30 buques de superficie, cinco submarinos y más de 197 aeronaves. El ejercicio se desarrolló durante cinco semanas, del 24 de junio al 31 de julio, alrededor de las islas de Hawái.
El reporte de la Tercera Flota de Estados Unidos detalló que las fuerzas participantes realizaron más de 500 eventos de entrenamiento marítimo, más de 2 mil 400 salidas aéreas y respondieron a más de 5 mil simulacros operacionales. Las actividades incluyeron guerra antisubmarina, ataques marítimos, defensa aérea y antimisiles, operaciones anfibias y logística.
Implicaciones de la Reserva
La reserva de estos informes genera interrogantes sobre la transparencia en la gestión de los recursos públicos y la rendición de cuentas en materia de defensa y seguridad. Si bien se entiende la necesidad de proteger información sensible relacionada con la seguridad nacional, la opacidad total sobre los resultados de entrenamientos militares puede generar suspicacias.
Históricamente, los informes sobre este tipo de ejercicios solían ser de acceso público, permitiendo a la ciudadanía y a los analistas conocer las capacidades adquiridas por las fuerzas armadas y la efectividad de la cooperación internacional. La decisión del Senado de reservar esta información marca un cambio significativo en la política de transparencia de la Marina.
Analistas señalan que, aunque la Ley de Transparencia permite la clasificación de información, es fundamental que dicha reserva sea justificada y temporal, y que se establezcan mecanismos para su eventual desclasificación una vez que el riesgo haya desaparecido. La falta de acceso a estos resultados dificulta la evaluación independiente del impacto y los beneficios de la participación mexicana en estos adiestramientos internacionales.
La comunidad internacional, y en particular los países aliados en estos ejercicios, esperan que México mantenga un nivel de transparencia adecuado, incluso en áreas sensibles como la defensa. La reserva de estos informes podría ser interpretada como una falta de voluntad para compartir información relevante sobre las capacidades y la cooperación militar del país.