El Puerto de Liverpool, un referente del comercio minorista en México, ha anunciado un giro estratégico significativo en su división financiera. Tras un periodo de expansión agresiva de su cartera de crédito, impulsada en gran medida por la recuperación post-pandemia, la empresa ahora enfoca sus esfuerzos en optimizar la rentabilidad y fortalecer la relación con sus clientes actuales. Esta nueva fase se da en un contexto de menor dinamismo en el consumo y un aumento en los índices de morosidad, lo que ha llevado a la compañía a reevaluar su apetito por el riesgo crediticio.

Gonzalo Gallegos, director de Finanzas de Liverpool, explicó durante la conferencia trimestral con analistas que la base de clientes ha alcanzado una madurez considerable. Por ello, el crecimiento futuro no provendrá de asumir mayores riesgos, sino de incrementar la vinculación y el uso de los productos financieros por parte de la clientela existente. "Vemos una oportunidad de crecer incrementando la vinculación y el uso de nuestros productos por parte de los clientes, más que aumentando nuestro apetito por el riesgo", afirmó Gallegos, subrayando un cambio de paradigma en la estrategia financiera de la empresa.

El incremento observado en la cartera vencida, que se situó en 4.7% (un aumento de 72 puntos base), fue una consecuencia esperada de la estrategia de expansión previa. Sin embargo, la dirección de Liverpool se muestra satisfecha con la evolución del portafolio, calificándola de "consistente con nuestras expectativas". La meta ahora es equilibrar el crecimiento con la calidad de los activos y la rentabilidad, dejando atrás la era del crecimiento a toda costa mediante una mayor colocación de crédito.

En este sentido, la compañía no se fija un objetivo específico para la cartera vencida, sino que prioriza mantener la calidad del crédito alineada con sus metas a largo plazo, mientras la cartera madura. La rentabilidad se buscará proteger mediante una administración disciplinada del gasto, descartando recortes generalizados. "Nuestra prioridad es proteger la rentabilidad mediante una administración disciplinada", reiteró Gallegos, enfatizando el control de costos como pilar fundamental.

Amortiguadores ante la desaceleración

En un escenario donde el negocio minorista tradicional enfrenta vientos en contra, las divisiones de servicios financieros e inmobiliaria de Liverpool actúan como importantes amortiguadores del desempeño operativo general. La división inmobiliaria, que incluye centros comerciales, mantiene una sólida tasa de ocupación. Las fluctuaciones trimestrales se atribuyen principalmente a la incorporación de nuevos espacios, como la reciente expansión de Galerías Metepec, y no a una disminución en la demanda.

El comercio electrónico es otro frente donde Liverpool espera una recuperación. La empresa reconoció que la migración de su plataforma tecnológica generó interrupciones operativas que impactaron negativamente el crecimiento del volumen bruto de mercancías (GMV) más de lo anticipado. Aunque el proceso de migración ha concluido, la compañía trabaja en la estabilización de procesos. Se prevé que los efectos adversos disminuyan gradualmente, permitiendo que el negocio digital retome su ritmo de crecimiento en la segunda mitad del año, impulsado por una plataforma ahora más escalable y preparada para la innovación y la mejora de la experiencia del cliente.

No obstante, la incertidumbre macroeconómica y la debilidad en la demanda del consumidor han llevado a Liverpool a ajustar sus proyecciones. La compañía ha reducido su pronóstico de crecimiento para ventas mismas tiendas de Liverpool a un rango de entre 2.5% y 3.5%, dos puntos porcentuales por debajo de su guía anterior. Para Suburbia, la previsión se ha modificado drásticamente, pasando de un crecimiento estimado de 5-6% a una variación de entre una caída de 1% y un avance de 1%.

"El entorno macroeconómico aún es incierto, la demanda de los consumidores se mantiene débil y la intensidad de la competencia permanece elevada", señaló el directivo, contextualizando las revisiones a la baja en las proyecciones de ventas. Esta cautela refleja la complejidad del entorno actual para el sector minorista.

La estrategia de Liverpool de diversificar sus fuentes de ingreso a través de su brazo financiero y su portafolio inmobiliario ha demostrado ser una jugada inteligente. Estos segmentos no solo generan flujos de efectivo estables, sino que también ofrecen un colchón ante la volatilidad del negocio principal de venta de mercancías. La capacidad de la empresa para adaptarse a las cambiantes condiciones del mercado, como lo demuestra este ajuste en su estrategia financiera, es clave para su resiliencia a largo plazo.

El enfoque en la rentabilidad y la calidad de la cartera, en lugar de la mera expansión del volumen, es una señal de madurez empresarial. En un entorno donde el crédito fácil puede convertirse en un lastre, Liverpool parece estar tomando decisiones prudentes que buscan asegurar la sostenibilidad y la solidez financiera de la compañía en los años venideros.

La vinculación con el cliente se perfila como el nuevo motor de crecimiento. Al profundizar la relación con los compradores existentes y ofrecerles un valor añadido a través de sus productos y servicios financieros, Liverpool busca fidelizar a su clientela y maximizar el valor de cada transacción. Esta estrategia, centrada en el cliente, es fundamental en un mercado cada vez más competitivo.

La gestión disciplinada del gasto, anunciada por Gallegos, complementa la estrategia financiera. En tiempos de incertidumbre económica, el control riguroso de los costos operativos es esencial para mantener márgenes de ganancia saludables. Esta disciplina, combinada con un enfoque en la rentabilidad, posiciona a Liverpool para navegar con mayor seguridad en el complejo panorama económico actual.

La resiliencia del sector inmobiliario de Liverpool, con una ocupación sólida, subraya la importancia de su diversificación. Los centros comerciales no solo albergan tiendas departamentales, sino que se han convertido en destinos de entretenimiento y servicios, lo que les confiere una fortaleza intrínseca frente a las fluctuaciones del consumo de bienes.

Finalmente, la apuesta por la mejora de la plataforma de comercio electrónico, a pesar de los tropiezos iniciales, demuestra la visión a futuro de Liverpool. La inversión en tecnología y la optimización de la experiencia digital son cruciales para competir en la era moderna, y la compañía parece decidida a superar los desafíos para capitalizar el potencial del canal en línea.

En resumen, Liverpool está orquestando una transformación estratégica que prioriza la solidez financiera y la lealtad del cliente. Este enfoque, aunque cauto ante el entorno macroeconómico, sienta las bases para un crecimiento sostenible y rentable, reafirmando su posición como un jugador clave en el panorama empresarial mexicano.