La periodista de espectáculos Shanik Berman ha vuelto a poner sobre la mesa una de las anécdotas más impactantes de su carrera: el día que la reconocida actriz Leticia Calderón la agredió físicamente, dejándola sin sentido.
El incidente, que Berman relató por primera vez durante su participación en el reality show "La Casa de los Famosos México", ha sido recientemente ampliado con detalles aún más crudos en una entrevista con el veterano periodista Juan José Origel.
Según el relato de Berman, el encontronazo ocurrió en un salón de belleza, un lugar que se suponía sería de relajación y cuidado personal. Sin embargo, la tranquilidad se vio abruptamente interrumpida cuando, mientras estaba siendo atendida y con una toalla cubriéndole el rostro, sintió golpes en la cara propinados con un cepillo.
"A mí sí me descontó, me desmayé", confesó Berman a Origel, añadiendo que en un principio pensó que Calderón no la había reconocido. Sin embargo, al poder ver los ojos de su agresora, se dio cuenta de quién se trataba.
"De repente, veo sus ojos azules celestes y le digo: ‘Lety, Lety Calderón, soy Shanik Berman’. Dije: ‘Seguro me confundió con alguien’, y me dijo: ‘Pues por eso’", relató la periodista, describiendo cómo la confrontación escaló hasta culminar en una contundente cachetada.
La cachetada, según Berman, fue tan brutal que la dejó completamente desorientada, perdiendo el conocimiento. "Me mandó al espacio sideral, porque perdí el sentido", enfatizó, atribuyendo la fuerza del golpe a la educación que la actriz recibió de sus hermanos varones, quienes le enseñaron a defenderse con técnica y contundencia.
El Origen del Conflicto: Una Nota de Embarazo
Leticia Calderón, por su parte, no ha negado el suceso y ha ofrecido su versión de los hechos, confirmando la agresión pero atribuyéndola a una nota periodística que consideró falsa y difamatoria.
La actriz explicó que Berman habría publicado una nota afirmando que estaba embarazada, algo que Calderón niega rotundamente. Esta información, según la actriz, le causó serios problemas familiares, especialmente con sus padres, quienes se ofendieron profundamente al pensar que se había ido de casa por un embarazo no deseado, justo cuando ella se había independizado.
"Mi papá se puso mal, mi mamá me dejó de hablar. Se ofendieron muchísimo porque pensaron que me había ido de la casa porque estaba embarazada. Entonces, me causó un problema familiar muy serio", detalló Calderón en declaraciones recuperadas por el programa "Hoy".
Fue este agravio personal y familiar lo que, según Calderón, la llevó a perder el control al encontrarse con Berman en el salón de belleza. "No me pude contener y le di una cachetada en un salón de belleza", admitió la actriz.
Reconciliación y Perspectivas
Tras el altercado, ambas figuras del espectáculo mexicano se reencontraron tiempo después en un evento de boxeo, específicamente en una pelea de Julio César Chávez. En esa ocasión, Shanik Berman se acercó a Leticia Calderón para ofrecerle una disculpa.
Calderón aceptó la disculpa, pero advirtió a Berman sobre las consecuencias de futuras publicaciones falsas. "Me dijo que no iba a volver a pasar y se lo agradecí. Le dije: ‘Esto no puede volver a pasar, porque si vuelve a pasar, va a haber consecuencias’", recordó la actriz.
Sin embargo, Shanik Berman mantiene su postura de que ella nunca inventó la nota sobre el supuesto embarazo. A pesar de la controversia y la agresión física, la periodista asegura no guardar rencor hacia Calderón.
"Salió la nota y nunca dije que estaba embarazada, pero mira, ¿qué haría uno sin una experiencia como esa? Es una experiencia única", comentó Berman ante los medios, añadiendo un toque de resignación y hasta aprecio por la actriz: "La quiero muchísimo, la admiro".
Este episodio, aunque pertenece al ámbito del espectáculo y las rencillas personales, pone de manifiesto las complejas relaciones y las fuertes reacciones que pueden surgir en el mundo de la farándula mexicana, donde las palabras y las acciones a menudo tienen un peso considerable y consecuencias inesperadas.
La anécdota sirve como un recordatorio de la intensidad con la que pueden vivirse los conflictos en el medio, y cómo un malentendido o una nota periodística mal interpretada puede desencadenar eventos tan drásticos como una agresión física.
Ambas personalidades, con trayectorias sólidas en el entretenimiento, han vivido este incidente como parte de su historia profesional y personal, demostrando que incluso en el brillo del espectáculo, las sombras de los conflictos pueden ser profundas.
La versión de Berman sobre la cachetada y la de Calderón sobre el motivo detrás de ella, pintan un cuadro de las tensiones que pueden acumularse, y cómo la confrontación directa, aunque lamentable, a veces parece ser la única vía de escape para algunos.
El incidente, que ocurrió hace tiempo, sigue resonando en la memoria colectiva del espectáculo, sirviendo como un ejemplo de las pasiones desbordadas y las repercusiones que pueden tener las noticias en la vida de las celebridades.