La tragedia que envuelve a Claudia Tacoronte, joven estudiante española de 21 años, ha destapado una cruda realidad: la aparente indiferencia de las instituciones educativas ante la creciente ola de violencia que azota a Morelos, particularmente a la comunidad universitaria.
Su hermana, Lara Tacoronte, ha alzado la voz para denunciar que Claudia no eligió venir a México para su intercambio estudiantil. Fue la Universidad de Granada la que, según Lara, le asignó la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) como destino para continuar su formación en Educación Infantil. Esta revelación pone en entredicho los protocolos de seguridad y las decisiones académicas que ponen en riesgo a los estudiantes.
"Mi hermana no es que dijera: ‘ah quería irse a México y esta zona en concreto o a este país en concreto’. Ella solicitó el intercambio y a ella la asignaron ese sitio", declaró Lara Tacoronte, evidenciando que la decisión no fue enteramente de la víctima.
La crítica más dura de Lara se dirige a las autoridades académicas de la Universidad de Granada. Cuestiona cómo pudieron asignar a Claudia a la UAEM, una institución que, en menos de siete meses, ya había sido escenario de tres trágicos feminicidios de sus propias alumnas. "¿Cómo vas a mandar a alguien a ese sitio, a una mujer a un sitio a donde hace nada, una semana, han matado a dos chicas más?", preguntó Lara con indignación, subrayando la alarmante normalización de la violencia en México.
La hermana de Claudia remató con una frase que resuena con fuerza: "todo el mundo sabe que si vas a México, te estás jugando la vida". Una declaración que, si bien generaliza, refleja el temor y la percepción de inseguridad que rodea al país, especialmente para las mujeres.
El caso de Claudia Tacoronte no es un hecho aislado, sino la punta del iceberg de una crisis de violencia que ha golpeado de manera recurrente a la UAEM durante 2026. La joven española fue atacada con un arma blanca en las inmediaciones de la Casa de la Cultura de Cuautla, presuntamente tras un intento de asalto, según la información proporcionada por la Fiscalía General del Estado de Morelos.
Una Sombra de Feminicidios sobre la UAEM
La comunidad estudiantil de la UAEM ha mostrado su dolor y exigido justicia. Decenas de alumnos del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) se congregaron para honrar la memoria de Claudia, colocando flores, velas y una silla vacía con su fotografía, acompañada de carteles que rezaban "Claudia no se olvida".
Sin embargo, la memoria de Claudia se une a la de otras jóvenes cuyas vidas fueron arrebatadas en circunstancias similares dentro o en los alrededores de la UAEM este mismo año:
- Kimberly Joselin Ramos Beltrán (18 años): Estudiante de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática. Desapareció en febrero tras acudir al campus de Chamilpa, en Cuernavaca, y su cuerpo fue localizado sin vida el 2 de marzo.
- Karol Toledo Gómez (18 años): Alumna de la UAEM en la sede de Mazatepec. Desapareció el mismo 2 de marzo y fue hallada tres días después en el municipio de Coatetelco.
- Michelle Itzayana Fuentes Calderón (15 años): Estudiante de bachillerato e hija de una profesora universitaria de la UAEM. Desapareció el 24 de mayo en Yautepec y su cuerpo fue encontrado días más tarde cerca de Tepoztlán.
Esta escalofriante lista pone de manifiesto la persistente y grave crisis de violencia contra las mujeres en Morelos, y la aparente ineficacia de las autoridades para garantizar la seguridad, incluso dentro de los recintos universitarios.
La Respuesta Oficial y la Indignación
Ante la conmoción generada por el asesinato de Claudia Tacoronte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha confirmado que el Gabinete de Seguridad federal y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) están brindando apoyo a las investigaciones de la Fiscalía estatal. Sin embargo, para muchos, esta respuesta llega tarde y no aborda la raíz del problema.
La indignación se ha extendido en redes sociales, donde se cuestiona la falta de acción contundente y la normalización de la violencia. Un tuit viralizado, que cita a la hermana de Claudia, resume el sentir de muchos: "¿Tenemos que normalizar que en menos de un mes se asesina a tres mujeres en la misma universidad? (...) todos los días asesinan a personas y a mujeres, especialmente (...) la gente lo tiene súper normalizado. ¿Por qué nadie hace nada?"
El caso de Claudia Tacoronte no solo es una tragedia personal, sino un doloroso recordatorio de la inseguridad que prevalece en México y de la urgente necesidad de que las instituciones educativas y las autoridades tomen medidas reales y efectivas para proteger a sus estudiantes, especialmente a las mujeres, antes de que ocurran más tragedias.