David Jiménez ha asumido el máximo cargo ejecutivo en Softtek, la reconocida firma mexicana de servicios de tecnología. Su nombramiento como CEO Global, efectivo desde el 1 de octubre, marca el inicio de una nueva era para la compañía, que busca consolidar su posición en el mercado internacional bajo un liderazgo forjado desde las entrañas de la organización.

Con una trayectoria de 15 años dentro de Softtek, Jiménez no es un rostro ajeno a la empresa. Su recorrido profesional lo ha llevado por diversas áreas clave, desde Finanzas hasta la dirección de la vertical de Productos de Consumo Masivo, una de las unidades de negocio de mayor relevancia para la firma. Este ascenso, que según él mismo no fue un plan trazado desde el inicio, se materializa ahora con el desafío de transformar la promesa de la inteligencia artificial en resultados concretos para los clientes.

La transición de liderazgo fue anunciada en abril, y ahora, con Jiménez al frente, Blanca Treviño, quien lideró la compañía durante 26 años, pasará a ocupar la Presidencia Ejecutiva y continuará presidiendo el Consejo de Administración. Este cambio generacional en la cúpula busca mantener la solidez de la empresa mientras se adapta a las vertiginosas evoluciones tecnológicas.

Jiménez llega a la dirección global con una agenda clara: reuniones intensivas con clientes y la implementación de un enfoque "AI-First". La meta es clara: que la inteligencia artificial deje de ser un mero servicio ofrecido para convertirse en una tecnología intrínseca a la forma en que Softtek opera, vende y entrega valor.

De las Finanzas al Liderazgo Estratégico

La formación académica de Jiménez incluye estudios en Finanzas y Administración de Empresas, obtenida en la Universidad de Chapman, en California, tras completar su educación preparatoria en el Tecnológico de Monterrey. Su incursión en Softtek en 2012, como gerente de Finanzas, sentó las bases para un crecimiento orgánico dentro de la compañía.

Su carrera progresó a través del área comercial y la dirección de Desarrollo de Negocios, culminando en la responsabilidad de la vertical de Productos de Consumo Masivo. Esta experiencia multifacética le ha proporcionado una visión integral del negocio, un activo valioso para su nuevo rol.

Jiménez confiesa que la posibilidad de convertirse en CEO no fue una aspiración temprana, sino un proceso que se fue gestando con el tiempo. A diferencia de otros ejecutivos que planifican meticulosamente su ascenso, su trayectoria se caracterizó por un crecimiento gradual y la adaptación a las oportunidades que surgían dentro de la organización.

Blanca Treviño ha elogiado la profunda familiaridad de Jiménez con la empresa, destacando su comprensión de la cultura corporativa y las necesidades de los clientes como pilares fundamentales para su éxito en el nuevo cargo.

El Desafío de la Inteligencia Artificial: Más Allá de los Pilotos

El nuevo CEO evita comparaciones directas con el legado de Treviño, reconociendo la imposibilidad de replicar trayectorias. Su enfoque se centra en la evolución de Softtek como una empresa mexicana que compite en un escenario global, enfrentando a gigantes de la industria.

El principal reto, según Jiménez, reside en la rápida evolución de la inteligencia artificial y su impacto directo en el modelo de negocio. La pregunta clave no es si las empresas adoptarán la IA, sino cómo podrán obtener un retorno tangible de sus inversiones.

"Nuestros clientes no necesitan más pilotos de IA. Necesitan AI that ships, es decir, IA en producción, ligada a resultados que puedan medir", afirmó Jiménez, subrayando la brecha entre la adopción de la tecnología y la generación de valor real.

La estadística revela que, si bien más del 85% de las empresas utilizan IA de alguna forma, menos del 25% ha logrado capitalizar su inversión. Este panorama presenta una oportunidad de negocio significativa para Softtek, que se posiciona para ayudar a sus clientes a alinear sus inversiones tecnológicas con objetivos medibles, como el incremento de ingresos, la reducción de costos y la optimización de procesos.

Jiménez enfatiza que la inversión continua sin resultados es insostenible. "No hay cartera que alcance para solo invertir, invertir, invertir.. Sin ver el valor", sentenció.

Una Base Sólida y una Visión Adaptativa

La estrategia de Softtek en IA no parte de cero. La compañía lanzó hace aproximadamente una década su plataforma de IA, Frida, lo que proporciona a Jiménez y su equipo una base sólida y una visión a largo plazo. "Tenemos ya una visión de hacia dónde vamos, tenemos un equipo muy robusto que viene trabajando en esto desde hace 10 años. 12 años", señaló.

Sin embargo, Jiménez advierte sobre la naturaleza dinámica del sector. La velocidad del cambio tecnológico exige una estrategia flexible y adaptable, reconociendo que las metodologías actuales de uso de IA podrían volverse obsoletas en cuestión de meses. "Estamos apenas en el comienzo", concluyó, "Si nos volvemos a sentar en tres meses, probablemente ya cambió."

La visión de Jiménez también abarca la importancia del capital humano. La tecnología, por avanzada que sea, requiere del talento y la dedicación de las personas para su implementación exitosa. La otra cara de la moneda de su estrategia se centra en el desarrollo y la potenciación del equipo humano que impulsa la innovación en Softtek.