La economía mexicana ha escalado posiciones a nivel global, situándose entre las diez naciones con mayor captación de Inversión Extranjera Directa (IED). Según el Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2026 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el país atrajo 41 mil millones de dólares durante 2025, un incremento significativo respecto a los 38 mil millones registrados en 2024. Este logro posiciona a México en el décimo lugar mundial, ascendiendo desde la undécima posición.
Gabriela Jiménez Godoy, vicecoordinadora de Vinculación Parlamentaria del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, destacó que este reconocimiento internacional valida el modelo económico de la Cuarta Transformación. Según la legisladora, la estabilidad económica, la certidumbre jurídica y el combate a la corrupción han sido pilares fundamentales para fortalecer la confianza de los mercados internacionales.
"Hoy México demuestra exactamente lo contrario: cuando existe un gobierno honesto, estabilidad económica, certeza para las inversiones y una política pública que pone en el centro a las personas, la confianza internacional crece", afirmó Jiménez Godoy. Señaló que los resultados presentados por la ONU son una muestra de que la Cuarta Transformación ha construido un país más fuerte, competitivo y con rumbo, desmintiendo la idea de que la inversión solo puede prosperar si se priorizan intereses particulares.
En el contexto global, marcado por la incertidumbre económica, México se ubica por debajo de potencias como Estados Unidos, Singapur, Hong Kong, China, Brasil, Reino Unido, Alemania, Canadá y Emiratos Árabes Unidos. Esta posición subraya la resiliencia y el atractivo del mercado mexicano para el capital internacional.
La política económica implementada desde 2018 ha sido clave para fortalecer las finanzas públicas, incrementar la confianza de los inversionistas, impulsar proyectos estratégicos de infraestructura y capitalizar las oportunidades derivadas del fenómeno del nearshoring. Estos factores han consolidado a México como un socio confiable dentro de América del Norte.
La diputada reconoció el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha mantenido una línea de continuidad en un modelo económico enfocado en la responsabilidad fiscal, el fortalecimiento del mercado interno, la atracción de inversiones productivas y el desarrollo regional con un enfoque en el bienestar social.
"Hoy el mundo reconoce que México inspira confianza. La inversión extranjera no llega por casualidad; llega porque existe estabilidad, reglas claras, infraestructura, talento y un gobierno comprometido con el desarrollo nacional", enfatizó Jiménez Godoy. Desde Morena, aseguró, se continuará impulsando un marco legislativo que fortalezca la competitividad del país, genere más empleos y asegure que los beneficios del crecimiento económico se traduzcan en bienestar para todos los mexicanos.
Este flujo de inversión extranjera directa no solo representa un respaldo a las políticas económicas vigentes, sino que también se proyecta como un motor para el crecimiento futuro, la generación de empleo y el desarrollo tecnológico en diversos sectores productivos del país. La capacidad de México para atraer capital en un entorno global volátil es un testimonio de su estabilidad macroeconómica y su potencial de crecimiento.
El enfoque gubernamental en políticas sociales y desarrollo incluyente, sin sacrificar la atracción de capital, parece estar rindiendo frutos. La inversión extranjera, al ser un indicador sensible a la percepción de riesgo y rentabilidad, señala una lectura positiva por parte de los actores económicos internacionales sobre el futuro de México.
La UNCTAD, en su informe, suele analizar las tendencias globales de IED, y la inclusión de México en el top 10 es un dato relevante que merece seguimiento. La continuidad de estas cifras dependerá de la persistencia de las condiciones actuales y la adaptación a los desafíos económicos y geopolíticos que puedan surgir.
En retrospectiva, la estrategia de la administración actual ha buscado equilibrar el desarrollo económico con la justicia social, un modelo que, según los datos de IED, está ganando credibilidad en los mercados internacionales. La consolidación de este enfoque podría ser determinante para el futuro económico del país.
La legisladora reiteró el compromiso de su bancada para seguir creando un entorno propicio para la inversión, al tiempo que se salvaguardan los principios de soberanía y bienestar social. La meta es clara: mantener a México como un destino atractivo para la inversión, asegurando que esta se traduzca en beneficios tangibles para la población.
Este desempeño en la captación de IED se suma a otros indicadores económicos que sugieren una recuperación y un crecimiento sostenido, a pesar de los desafíos globales. La confianza internacional es un activo valioso que México parece estar cultivando con éxito.