La inversión productiva en México ha registrado un notable repunte en julio, marcando su avance más significativo en los últimos dos años. Este impulso se debe en gran medida a un mayor dinamismo en la inversión privada, aunque se observa una desaceleración en la realizada por el sector público.
Según cifras desestacionalizadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la formación bruta de capital fijo creció un 6.0 por ciento anual en julio, superando el 5.8 por ciento registrado el mes anterior. Este es el ritmo más acelerado desde julio de 2024, lo que sugiere una reactivación económica importante.
El Motor Privado Acelera
La inversión contratada por el sector privado fue la gran protagonista, con un crecimiento anual del 5.9 por ciento en julio. Esta cifra representa una aceleración considerable respecto al 3.9 por ciento del mes previo y es la más alta observada en los últimos 30 meses. Este desempeño subraya la creciente confianza del empresariado mexicano en el potencial económico del país.
Por otro lado, la inversión pública, si bien sigue creciendo, mostró una desaceleración notable. Avanzó un 6.9 por ciento anual, una cifra significativamente menor al 17.3 por ciento registrado en junio. Esta tendencia podría moderar el ritmo general de recuperación de la inversión total en los meses venideros, según analistas.
James Salazar, subdirector de análisis económico en Kapital Grupo Financiero, destacó la importancia del sector privado, señalando que su crecimiento en julio, particularmente en maquinaria y equipo, es crucial para ampliar la capacidad productiva. "Esto demuestra que el empresariado mexicano comienza a concretar sus planes de inversión, lo que impulsará la productividad y eventualmente respaldará al otro motor de la economía, que es el consumo privado", afirmó Salazar.
Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, coincidió en que las cifras confirman una recuperación de la inversión en comparación con la primera mitad del año. Sin embargo, advirtió que la desaceleración en la inversión pública podría limitar el ritmo de recuperación total. "El crecimiento de la inversión en julio es una buena noticia para México, pero todavía insuficiente para hablar de una recuperación sostenida de los flujos de inversión y de la confianza para invertir. Lo anterior limita el crecimiento económico de México en el corto, mediano y largo plazo", señaló.
Construcción y Maquinaria: Pilares del Avance
Los datos del INEGI revelan que el sector de la construcción lideró el avance, con un crecimiento anual del 6.9 por ciento. Dentro de este sector, la construcción residencial experimentó un alza del 9.2 por ciento, mientras que la no residencial creció un 4.0 por ciento.
Sin embargo, la sorpresa más grata provino de la inversión en maquinaria y equipo, que registró un avance del 4.9 por ciento, su máximo crecimiento en 23 meses. Este rubro es fundamental para la modernización y expansión de la capacidad productiva de las empresas.
Dentro de la inversión en maquinaria y equipo, el gasto en bienes de origen nacional disminuyó un 3.1 por ciento anual, con retrocesos tanto en equipo de transporte como en maquinaria y otros bienes. En contraste, las importaciones de maquinaria y equipo crecieron un 9.9 por ciento, impulsadas por un alza del 14 por ciento en maquinaria y equipo, a pesar de una reducción en equipo de transporte.
Eduardo Valle, economista de Coppel, señaló que, si bien la reactivación de la construcción ha sido un pilar importante, especialmente por programas gubernamentales como el de vivienda, la compra de maquinaria y equipo en julio fue el principal impulsor. "Esto es una buena señal, pues significa que las empresas modernizan o amplían su capacidad productiva", comentó.
Iván Arias, director de Estudios Económicos en Banamex, calificó los datos de inversión como muy positivos, indicando una recuperación tras haber sido un lastre económico el año pasado. Destacó que la inversión en construcción ha sostenido el indicador, tanto en el sector público como en el privado. No obstante, enfatizó que la inversión privada no residencial y la inversión en maquinaria y equipo, aunque mostraron un repunte en julio, aún presentan debilidad en su acumulado anual.
Cautela y Perspectivas a Futuro
De cara al futuro, la sostenibilidad de la tendencia de inversión privada aún genera incertidumbre. La falta de confianza entre empresarios, tanto a nivel nacional como internacional, plantea dudas sobre si este crecimiento se mantendrá. Arias considera que se requeriría una mejoría sustancial en la inversión privada para observar una tendencia de mayor aceleración.
Para lograrlo, será clave una mejora en la confianza para invertir. El entorno actual de incertidumbre, tanto por factores externos como internos, requiere acciones decididas para apuntalar aún más la inversión privada. La consolidación de políticas económicas estables y predecibles será fundamental para atraer y retener capital, asegurando así un crecimiento económico más robusto y sostenido en el mediano y largo plazo.
En retrospectiva, la inversión fija bruta ha sido un indicador clave del desempeño económico. Su reciente repunte es una señal alentadora, pero la consolidación de esta tendencia dependerá de la capacidad del país para generar un ambiente de mayor certidumbre y confianza para los inversionistas. El sector empresarial, que ha demostrado su disposición a invertir, espera un marco propicio para seguir impulsando el desarrollo productivo de México.