Gianni Infantino, presidente de la FIFA, emerge fortalecido tras el Mundial 2026, un torneo que, a pesar de las críticas generalizadas, ha demostrado ser un rotundo éxito financiero para el organismo.
La FIFA prevé una recaudación histórica de aproximadamente nueve mil millones de dólares gracias a la edición de 2026, superando en dos mil millones la cifra obtenida en el Mundial de Catar 2022. Este logro económico se produce en un contexto de intensas polémicas que han rodeado al torneo, desde el elevado costo de las entradas hasta decisiones arbitrales y la concesión de premios a figuras políticas.
Críticas y Controversias en el Torneo
El Mundial 2026 no ha estado exento de controversias. La exclusión de la selección de Irán, la polémica decisión de permitir que un jugador estadounidense previamente sancionado volviera a la cancha tras presiones políticas, y la entrega del Premio de la Paz de la FIFA al expresidente Donald Trump, han generado un fuerte rechazo en diversos sectores. Abogados especializados en derecho deportivo han cuestionado si estas decisiones han socavado la integridad del torneo y la autoridad de la FIFA como regulador global del fútbol.
Sin embargo, la fuente señala que estas críticas tienden a desvanecerse una vez que el torneo concluye, especialmente ante la magnitud de los ingresos generados. Infantino, lejos de verse afectado, parece haber capitalizado estas situaciones para consolidar su posición.
El Modelo de Negocio de la FIFA
La FIFA opera bajo una tensión constante entre su cercanía con el poder político y financiero, y su rol como garante de las reglas del deporte. En la era de Infantino, el componente económico parece haber tomado la delantera. Bajo su liderazgo, la organización ha expandido significativamente el tamaño y el alcance de sus torneos, incluyendo el lucrativo Mundial de Clubes, y ha mantenido una estrecha relación con el dinero, el poder y la política.
El Mundial 2026 está generando ingresos masivos para todos los actores involucrados. Las empresas de alimentos y bebidas en los estadios, por ejemplo, han visto un aumento considerable en sus ventas, con aficionados gastando hasta cien dólares por persona en un solo partido, cifra que duplica el gasto promedio en encuentros de la NFL.
Incluso las pausas obligatorias para hidratación, que han transformado el formato tradicional de los partidos, han sido aprovechadas por los anunciantes, asemejando el espectáculo a los deportes estadounidenses con sus múltiples interrupciones y segmentos publicitarios.
Impacto Económico en Sedes y Federaciones
Las ciudades anfitrionas, que inicialmente expresaron preocupaciones sobre los costos de organización, ya están experimentando un notable aumento en el gasto. Datos de Bank of America indican un crecimiento del 6.3 por ciento en las compras con tarjetas de crédito y débito en las sedes del Mundial, y un incremento del 16.7 por ciento en el gasto de visitantes de otras ciudades.
La expansión del número de selecciones participantes de 32 a 48 ha ido de la mano con un aumento en la bolsa de premios, que alcanzó un récord de 871 millones de dólares. Cada país participante tiene garantizado un mínimo de 12.5 millones de dólares solo por su participación.
Para naciones como Cabo Verde, cuya histórica campaña en el torneo les ha generado más de 21 millones de dólares, estos recursos representan una parte significativa de su Producto Interno Bruto (PIB), subrayando la importancia financiera del torneo para las federaciones más pequeñas.
Infantino Busca la Reelección
Gianni Infantino se presentará a la reelección a principios de 2027, durante el 77.º Congreso de la FIFA en Rabat, Marruecos. Con 211 asociaciones miembro con derecho a voto, y sin oposición aparente, su tercer mandato parece ser una formalidad. Federaciones de Asia, Sudamérica y África ya han manifestado su respaldo al actual presidente.
Infantino asumió la presidencia de la FIFA en 2016, sucediendo a Sepp Blatter, quien renunció en medio de un masivo escándalo de corrupción. Desde entonces, Infantino ha impulsado reformas, aumentado la transparencia y ampliado el alcance de los torneos, aunque manteniendo una línea que combina negocios, poder y política.
El éxito financiero del Mundial 2026 será, sin duda, el principal argumento de la FIFA para presentarlo como un triunfo rotundo, consolidando la visión de Infantino y asegurando su continuidad al frente del organismo rector del fútbol mundial.
En el contexto de la FIFA, el Mundial 2026 se perfila como un éxito financiero innegable, a pesar de las sombras de controversia que lo han acompañado. La gestión de Gianni Infantino ha priorizado la generación de ingresos, demostrando una habilidad para navegar las complejidades políticas y deportivas en beneficio económico del organismo.