Un nuevo incendio se desató en las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), esta vez en la plataforma satélite no tripulada Abkatún-H, ubicada a unos 73 kilómetros de la costa de Ciudad del Carmen, Campeche. El incidente, que comenzó alrededor de las 11:15 horas de este lunes, activó de inmediato los protocolos de seguridad de la paraestatal, movilizando embarcaciones contraincendios para sofocar las llamas.
Según los reportes iniciales de Pemex, el fuego se originó en la plataforma Abkatún-H, una instalación que, por su naturaleza no tripulada, minimiza el riesgo de afectaciones humanas directas. La empresa confirmó que, afortunadamente, no se registraron personas lesionadas a causa del siniestro, un alivio en medio de la preocupación que generan este tipo de eventos.
Un Historial de Siniestros
Este incidente en Campeche se suma a una preocupante cadena de eventos que han afectado a Pemex a lo largo del año. La refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, ha sido escenario de múltiples percances. A principios de octubre, un conato de incendio provocado por el sobrecalentamiento de un quemador en un área de pastizal seco generó una columna de humo visible desde las comunidades aledañas, aunque en esa ocasión no se reportaron heridos ni daños mayores.
Sin embargo, el historial de la refinería Olmeca es más sombrío. En enero, marzo y abril de este mismo año, se registraron otros incendios. Uno de ellos, ocurrido el 17 de marzo, tuvo consecuencias fatales, cobrando la vida de cinco personas. Otro incidente en abril afectó una zona de almacenamiento de coque, evidenciando la recurrencia de problemas de seguridad en las instalaciones.
La refinería de Salina Cruz, Oaxaca, tampoco ha estado exenta de incidentes. En mayo, una fuerte explosión en una de sus plantas dejó un saldo de seis personas lesionadas, añadiendo otra preocupación a la lista de fallas operativas y de seguridad en la infraestructura petrolera del país.
El Contexto Ambiental y las Críticas
Más allá de los incendios y explosiones, Pemex enfrenta un escrutinio constante por parte de organizaciones ambientalistas, quienes denuncian los daños ecológicos derivados de sus operaciones. En fechas recientes, activistas de más de 25 organizaciones se manifestaron en contra de los estudios sobre la extracción de gas mediante fracturación hidráulica, conocida como fracking.
Bajo consignas como "queremos futuro, no hidrocarburos", los manifestantes exhibieron una "contragalería" de imágenes que documentan incendios, quemadores de gas y derrames petroleros, como un recordatorio de los impactos negativos de la industria de los hidrocarburos. Se rememoraron incidentes como un incendio de larga duración en Veracruz, donde el pozo Krem-1 permaneció en llamas durante cinco meses, afectando a las comunidades cercanas, además de otros derrames y fugas.
Implicaciones y Preguntas Pendientes
La recurrencia de incendios y accidentes en las instalaciones de Pemex plantea serias interrogantes sobre la efectividad de los protocolos de seguridad y el mantenimiento de la infraestructura. A pesar de que la plataforma Abkatún-H es no tripulada, cada incidente representa una pérdida económica y un riesgo potencial, además de generar preocupación sobre la gestión de la empresa estatal.
El hecho de que estos eventos ocurran con frecuencia, y en distintas instalaciones, sugiere la necesidad de una revisión profunda de las prácticas operativas y de inversión en seguridad. La dependencia del país en Pemex para su producción energética hace que la estabilidad y seguridad de sus operaciones sean un asunto de seguridad nacional.
La falta de personal en plataformas como Abkatún-H puede simplificar la respuesta a emergencias, pero no elimina los riesgos inherentes a la manipulación de materiales inflamables y a la operación de maquinaria pesada en entornos marinos. La rápida respuesta de las embarcaciones contraincendios es crucial, pero la prevención de estos incidentes debe ser la máxima prioridad.
En el contexto de la transición energética global y las crecientes demandas de sostenibilidad, los continuos problemas de seguridad en Pemex no solo afectan la imagen de la empresa, sino que también generan dudas sobre su capacidad para operar de manera segura y eficiente en el largo plazo. La atención a estos focos rojos es indispensable para garantizar la continuidad y la seguridad de la producción energética del país.
La fuente original de esta noticia es El Financiero, publicada el 19 de octubre de 2026.