Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han manifestado su descontento y preparan una nueva megamarcha a nivel nacional, la cual se prevé ocurra en un plazo menor a quince días. Esta movilización surge como respuesta al rechazo de la propuesta salarial gubernamental, que ofrecía un incremento global del 6.8 por ciento, una cifra considerada insuficiente por la base trabajadora, quienes insisten en un aumento directo del 10 por ciento a sus salarios.

Rafael Soto, miembro del Comité de Movilización Nacional, detalló en una entrevista radiofónica que la protesta no solo se centrará en las demandas salariales, sino que también tendrá como objetivo principal la exigencia de la salida de Rafael Olivos, actual secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). "Este es el inicio... lo que queremos es la cabeza de Olivos y vamos nuevamente a salir a las calles en quince días con otra mega movilización nacional hasta que caiga la cabeza del secretario general", afirmó Soto, dejando clara la determinación del movimiento.

El anuncio de esta nueva jornada de protesta se produce en un contexto de recientes movilizaciones y bloqueos por parte de trabajadores del IMSS en la Ciudad de México y otras regiones del país. Estos eventos precedieron a la consulta salarial realizada el pasado 14 de octubre, donde la mayoría de los empleados votó en contra de la oferta presentada por el gobierno.

Rechazo a la Oferta Salarial

La propuesta salarial que generó el descontento consistía en un incremento del 2.9 por ciento al salario tabular y un adicional del 3.9 por ciento en prestaciones, sumando el 6.8 por ciento global. Sin embargo, los trabajadores, representados por Soto y otros líderes del movimiento, han mantenido firme su demanda de un aumento del 10 por ciento directo al salario. La consulta realizada confirmó esta postura, con un resultado que, según Soto, fue una victoria contundente, con una proporción de cinco a uno en contra de la oferta gubernamental en algunas casillas.

"Una aplastante victoria... hay algunas (casillas) donde ganamos hasta por quinientos votos contra veinte... pero la guerra no está ganada", reconoció Soto, indicando que, si bien el rechazo a la oferta fue claro, la lucha por sus demandas continuará hasta obtener resultados satisfactorios.

Exigencia de Cambio en la Dirigencia Sindical

Paralelamente a las demandas salariales, el movimiento de trabajadores del IMSS ha puesto sobre la mesa la necesidad de un cambio en la dirigencia sindical. Consideran que la actual representación, encabezada por Rafael Olivos, no ha defendido adecuadamente sus intereses y no ha logrado obtener las mejoras que el personal considera justas. Por ello, exigen la convocatoria a un congreso extraordinario para renovar la dirigencia y asegurar que la nueva representación sindical esté alineada con las demandas de la base trabajadora.

La exigencia de la "cabeza de Olivos", como la calificó Soto, subraya la profunda inconformidad con la gestión del líder sindical y la percepción de que es necesario un relevo para poder avanzar en la consecución de mejores condiciones laborales y salariales.

Reacciones Oficiales y Próximos Pasos

Ante el rechazo a la propuesta salarial y las anunciadas movilizaciones, el director general del IMSS, Zoé Robledo, reconoció la decisión de los trabajadores y anunció la intención de construir una mejor propuesta salarial. Informó que se instalará una mesa de trabajo con la representación sindical para analizar alternativas y buscar soluciones.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció sobre el conflicto, reconociendo la legitimidad de la consulta y la libre expresión de los trabajadores. Señaló que, si bien se buscarán alternativas, estas deberán estar "en el marco de lo posible", recordando que "nadie está obligado a lo imposible". La mandataria enfatizó que, tras el rechazo a la oferta, corresponde al sindicato retomar las negociaciones con las autoridades.

Soto, en representación de los trabajadores, solicitó que el diálogo con las autoridades del IMSS y la Presidencia se mantenga abierto, fructífero y productivo. Asimismo, rechazó categóricamente que las protestas tengan alguna vinculación con intereses partidistas, asegurando que se trata de un movimiento "solo y exclusivamente de trabajadores del IMSS", enfocado en sus demandas laborales y salariales.

La fecha y ruta exactas de la próxima megamarcha nacional aún están por definirse, ya que el Comité de Movilización Nacional se encuentra ajustando los detalles logísticos y coordinándose con los comités de base en las distintas unidades del país. Se espera que en los próximos días se den a conocer los pormenores de esta nueva jornada de lucha.

En el ámbito de las negociaciones, la postura de los trabajadores es clara: no aceptarán menos del 10 por ciento de aumento salarial y continuarán presionando por un cambio en la dirigencia sindical. La pelota, ahora, parece estar en la cancha del SNTSS y de las autoridades federales para encontrar una salida al conflicto que satisfaga las demandas de la base trabajadora y evite mayores afectaciones en la prestación de servicios del IMSS.