El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, ha anunciado una serie de medidas contundentes para esclarecer la trágica muerte de seis recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, ubicado en Guadalajara, Jalisco. La gravedad de los hechos ha llevado a la remoción temporal del director del hospital y del jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, mientras se lleva a cabo una auditoría clínica independiente.

Robledo expresó sus más sinceras condolencias a las familias afectadas, reconociendo la profunda responsabilidad que tiene la institución de ofrecer respuestas claras y transparentes. "Debemos saber qué ocurrió en cada caso", enfatizó el funcionario, subrayando la urgencia de determinar las causas exactas de estas lamentables pérdidas.

Auditoría Clínica Independiente y Especialistas Externos

Una de las acciones primordiales es la realización de una Auditoría Clínica Colegiada Independiente, que contará con el respaldo del secretario de Salud, David Kershenobich. Para garantizar la objetividad, en esta revisión participarán especialistas externos al IMSS, provenientes de instituciones de renombre como la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED), los Institutos Nacionales de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Las áreas de especialización incluirán neonatología, infectología y epidemiología.

Esta auditoría se centrará en responder tres preguntas cruciales: si hubo una infección asociada a la atención médica, si dicha infección contribuyó a la muerte de los recién nacidos, y si existieron fallas prevenibles en el proceso. El IMSS ha asegurado que no intervendrá en las conclusiones de la auditoría y que los resultados serán comunicados prioritariamente a las familias afectadas, garantizando así un proceso transparente y sin manipulaciones.

Separación Temporal de Directivos y Profundización Epidemiológica

Como parte del proceso de investigación y para asegurar la libertad de las indagaciones, el director del Hospital de Gineco-Obstetricia y el jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales han sido separados temporalmente de sus cargos. Esta medida busca prevenir cualquier posible interferencia en la auditoría y las investigaciones en curso, asegurando un desarrollo independiente y transparente.

Paralelamente, se profundizará la investigación epidemiológica sobre los brotes de infecciones que se han registrado en la unidad neonatal. Los microorganismos identificados serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) para determinar su origen y establecer una posible relación con los fallecimientos de los recién nacidos. Cada familia contará con un enlace directo dentro del IMSS para acompañamiento y seguimiento de sus casos, y se ha prometido reparación donde se confirme una falla institucional.

Robledo reconoció que las infecciones hospitalarias son un desafío global, especialmente en pacientes neonatales de cuidados intensivos, quienes son extremadamente vulnerables. Sin embargo, recalcó que esta realidad "no constituye una excusa", sino un llamado a reforzar las medidas de atención y seguridad en todas las unidades médicas.

Comando Operativo para la Seguridad Neonatal

La cuarta medida anunciada es la creación de un Comando Operativo del Sector Salud para la Seguridad de los Recién Nacidos. Esta iniciativa, acordada con el secretario de Salud y el comisionado de COFEPRIS, Víctor Hugo Borja, busca extenderse a todas las unidades de cuidados intensivos neonatales del país, invitando a participar al ISSSTE, IMSS-Bienestar y hospitales privados.

El comando implementará medidas como vigilancia epidemiológica homologada, alertas tempranas ante brotes, revisiones periódicas de las condiciones de atención y control de infecciones, criterios claros para el ingreso y estancia de pacientes, comunicación oportuna con las familias, y protocolos para la evaluación de fallecimientos relacionados con brotes. El objetivo es establecer un sistema robusto y coordinado para proteger la vida y la salud de los recién nacidos en todo el territorio nacional.

Contexto del Hospital y la Unidad Neonatal

El Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, con una larga trayectoria desde 1967, es una instalación clave para la atención de embarazadas y recién nacidos en la región. Su Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, la segunda más grande del IMSS con 32 cunas, atiende a bebés en estado crítico provenientes de diversas áreas, incluyendo prematuros y de muy bajo peso.

En lo que va del año 2026, el hospital ha registrado el nacimiento de 2,695 bebés, de los cuales 552 requirieron ingreso a terapia intensiva. A lo largo del año, se habían detectado y notificado brotes de infecciones hospitalarias en la unidad, lo que subraya la necesidad de las medidas implementadas por Robledo para prevenir futuras tragedias y garantizar la seguridad de los pacientes más vulnerables del sistema de salud mexicano.