La Inteligencia Artificial (IA) y el mundo digital representan una oportunidad sin precedentes para México, pero su aprovechamiento depende crucialmente de una estrategia integral de alfabetización y seguridad digital. Expertos reunidos en el foro “Ruta Digital México: Co-responsabilidad y Entornos Seguros para la Niñez”, organizado por A Favor de lo Mejor, Unesco México y Unicef México, advirtieron que prohibir el acceso de menores a estas tecnologías es una solución simplista e insuficiente. En su lugar, proponen construir un puente de conocimiento y habilidades que permita a las nuevas generaciones capitalizar el potencial de la IA.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que la IA podría elevar el ingreso real per cápita anual de México entre 0.1 y 0.95 puntos porcentuales durante la próxima década. Este impulso económico, sin embargo, no es automático. Dependerá de la velocidad de adopción tecnológica, la estructura productiva del país, la infraestructura digital disponible y, fundamentalmente, de las habilidades de la fuerza laboral. México, con una menor exposición de sus empleos a la IA generativa en comparación con otras economías avanzadas, enfrenta el desafío de preparar a su población para no quedarse rezagado.
El Doble Filo de la Tecnología: Riesgo y Oportunidad
Si bien la conectividad entre los jóvenes mexicanos es alta –95.1% de los adolescentes entre 12 y 17 años usó internet en 2024–, la preparación para un uso productivo y seguro dista de ser óptima. Solo el 16.5% de los usuarios accedió a internet desde la escuela, lo que evidencia una brecha significativa en la alfabetización digital dentro del sistema educativo. Además, la brecha territorial persiste, con un acceso a internet de 86.9% en zonas urbanas frente a 68.5% en zonas rurales, lo que agrava la desigualdad de oportunidades.
La IA, lejos de ser una amenaza inherente, puede convertirse en una herramienta poderosa para el aprendizaje, la productividad y la generación de ingresos futuros. Sin embargo, para que esto suceda, es imperativo diseñar un marco de uso que mitigue los riesgos asociados, como el ciberacoso, la exposición a contenido nocivo, el uso problemático y el daño emocional. La estrategia debe ir más allá de la mera prohibición, enfocándose en la educación y el desarrollo de competencias digitales críticas.
La Alfabetización Digital como Puente, No como Muro
Francisco González Garza, presidente nacional de A Favor de lo Mejor, comparó la prohibición con un muro y la alfabetización digital con un puente. Esta metáfora resalta la necesidad de construir caminos que permitan a los niños y adolescentes navegar el mundo digital de manera informada y segura, en lugar de aislarlos de él. La experiencia internacional muestra que medidas restrictivas, como las implementadas en Australia, Francia, Grecia y España, si bien buscan proteger a los menores, pueden ser insuficientes si no van acompañadas de programas educativos robustos.
Los especialistas reunidos en México enfatizaron la importancia de desarrollar una “Ruta Digital México” propia, basada en evidencia nacional y adaptada a las realidades locales, en lugar de simplemente importar regulaciones extranjeras. Esta ruta busca articular esfuerzos entre gobierno, plataformas digitales, escuelas, familias, academia y sociedad civil.
Cuatro Pilares para una Ruta Digital Exitosa
La propuesta de Ruta Digital México se articula en torno a cuatro objetivos clave:
- Reducción de Riesgos: Implementar medidas efectivas para disminuir la incidencia de ciberacoso, la exposición a contenido inapropiado, el uso compulsivo de la tecnología y el impacto negativo en la salud mental de los jóvenes.
- Fortalecimiento de la Alfabetización Digital Crítica: Desarrollar programas de capacitación dirigidos a niñas, niños, adolescentes, docentes y familias para fomentar un uso crítico, reflexivo y productivo de las herramientas digitales y la IA.
- Seguridad por Diseño: Exigir a las plataformas digitales que incorporen la seguridad y la protección de los menores como principios fundamentales en el diseño y desarrollo de sus servicios.
- Generación de Evidencia: Promover la investigación y la recopilación de datos sobre los efectos del uso de tecnologías digitales en la niñez y adolescencia mexicana, para fundamentar políticas públicas basadas en evidencia.
El Rol Crucial del Sistema Educativo
Rodrigo Durán, director ejecutivo del Índice Latinoamericano de IA y gerente de Cenia, señaló que el desafío para México no es solo adoptar tecnología, sino preparar a las personas para aprovecharla. Las intervenciones de capacitación en IA han demostrado resultados medibles, aumentando significativamente la comprensión y la comodidad en el uso de estas herramientas. Sin embargo, la integración de esta capacitación en el sistema educativo formal es aún limitada.
La OCDE advierte que solo el 37% de los empleos mexicanos tiene una exposición media o alta a la IA, en comparación con porcentajes mayores en países como Argentina (62%) y Uruguay (51%). Esto indica que México tiene una base laboral menos preparada para capitalizar los beneficios de productividad de la IA, lo que subraya la urgencia de fortalecer la alfabetización digital desde la infancia.
Salud Mental y Dependencia Digital: Una Alerta Roja
La Dra. María Elena Medina Mora, de la UNAM, destacó que México enfrenta un problema de salud pública en su niñez y adolescencia, exacerbado por la pandemia y el uso intensivo de tecnologías digitales. Los especialistas coincidieron en que la prohibición absoluta es una “puerta falsa” si no se abordan las causas subyacentes de la dependencia digital, como la lógica de enganche de los algoritmos, la dependencia emocional de los jóvenes y la falta de acompañamiento por parte de familias, escuelas y autoridades.
Manuel Alejandro Guerrero, profesor investigador de la Universidad Iberoamericana, advirtió que presentar la alfabetización digital como la única solución puede ser “tramposo” si se traslada toda la responsabilidad a la sociedad sin exigir una corresponsabilidad de las plataformas y las autoridades. La construcción de un entorno digital seguro y productivo para la niñez mexicana requiere un esfuerzo coordinado y multifacético, donde la educación y la protección vayan de la mano con el desarrollo de habilidades para el futuro.
En este contexto, la inversión en alfabetización digital y seguridad en línea no es solo una cuestión de protección infantil, sino una estrategia fundamental de capital humano y desarrollo económico a largo plazo para México. La próxima década será decisiva para determinar si el país logra transformar el potencial de la IA en un motor de crecimiento inclusivo y sostenible, o si se queda rezagado ante los desafíos de la era digital.