La industria manufacturera de exportación en México, tradicionalmente un pilar de la economía, enfrenta un panorama de contracción en el empleo. Sin embargo, un sector emerge como una notable excepción: la fabricación de equipos de cómputo, cuya expansión se ve directamente ligada al auge global de la inteligencia artificial (IA) y la creciente demanda de infraestructura tecnológica.
El Declive Generalizado de la Maquila
Los datos más recientes revelan una tendencia preocupante para la mayoría de los subsectores dentro del programa IMMEX (Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación). Si bien en junio se observó un ligero repunte mensual del 0.38% en el personal ocupado, la comparación anual muestra un retroceso del 0.73%. Este dato es significativo, ya que marca el trigésimo mes consecutivo de caídas interanuales, evidenciando una debilidad estructural persistente.
La situación se agrava al analizar las horas trabajadas, que también presentan una disminución anual del 0.80%, sumando 31 meses de retrocesos continuos. Las remuneraciones reales, aunque con un crecimiento anual del 4.45%, han perdido dinamismo respecto al mes anterior, lo que sugiere una presión sobre los salarios en un contexto de menor actividad.
En total, 15 de los 20 subsectores reportaron disminuciones anuales en su planta laboral. La fabricación de prendas de vestir lidera las caídas con una contracción del 15.60%, acumulando 48 meses consecutivos en números rojos. Otros sectores afectados incluyen la producción de minerales no metálicos y la industria textil, ambas con caídas superiores al 9%.
El Sector Automotriz: Una Caída Prolongada
Incluso la industria automotriz, históricamente un motor de la economía mexicana y un gran beneficiario del T-MEC, no escapa a la tendencia negativa. En junio, el personal ocupado en la fabricación de equipo de transporte disminuyó un 1.37% anual, sumando 24 meses consecutivos de contracciones. Esta prolongada racha de declives pone de manifiesto los desafíos que enfrenta uno de los pilares de las exportaciones mexicanas.
La Excepción: Computadoras y la IA
En marcado contraste con la tendencia general, la fabricación de equipo de computación ha experimentado un crecimiento sostenido. El personal ocupado en este sector se incrementó un 7.58% anual, acumulando 19 meses consecutivos de alzas. Este desempeño positivo coincide con un aumento exponencial en las exportaciones de estos productos hacia Estados Unidos.
Durante el primer semestre de 2026, las importaciones estadounidenses de máquinas automáticas para tratamiento y procesamiento de datos, clasificadas bajo la partida 8471, registraron un impresionante crecimiento anual del 79.33%. Estos productos, además, enfrentaron un arancel mínimo, lo que facilitó su entrada al mercado estadounidense.
El Impulso de la Inteligencia Artificial
Rodolfo Mitchell, director de Análisis Económico y Sectorial de Scotiabank, atribuye este auge a la demanda global de inteligencia artificial y la infraestructura necesaria para soportarla. Servidores, equipos de almacenamiento y procesamiento de datos son componentes clave en esta nueva era tecnológica.
Históricamente, un grupo reducido de industrias —maquinaria, electrónicos, computadoras, automóviles, alimentos y equipo médico— ha concentrado entre el 70% y 75% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos. Dentro de este grupo, los productos relacionados con el procesamiento de datos han ganado terreno de manera acelerada. En un lapso de aproximadamente un año, su participación en las exportaciones mexicanas a EE. UU. pasó de cerca del 14% a un 21%, mientras que la del sector automotriz se redujo de aproximadamente 24% a 20%.
Oportunidades y Desafíos para México
Este crecimiento representa una nueva oportunidad industrial para México, pero también expone una de sus principales limitaciones: la dependencia del ensamble. Gran parte de la producción actual se centra en el ensamblaje, mientras que los componentes de mayor valor agregado siguen fabricándose en otros países.
Para replicar el éxito del sector automotriz, que evolucionó de operaciones de ensamble a desarrollar una robusta red de proveedores, México necesita fomentar la creación de proveedores nacionales y formar talento especializado en semiconductores y equipos de procesamiento. El reto es aprovechar la demanda actual antes de que el país se consolide únicamente como una plataforma de ensamble.
Obstáculos Estructurales y el Futuro de la Economía Digital
Superar estas limitaciones requiere abordar restricciones que van más allá de las fábricas. Problemas de infraestructura eléctrica, hídrica y de transporte, junto con déficits en educación y seguridad, son obstáculos significativos para expandir estos nuevos clústeres industriales a nivel nacional.
Eduardo Suárez, director de Estudios Económicos para Latinoamérica de Scotiabank, enfatiza que el desarrollo de la economía digital en Norteamérica exige garantizar un suministro de energía abundante y asequible, dado el alto consumo de la infraestructura de procesamiento y almacenamiento de datos. Asimismo, la región deberá fortalecer sus cadenas de suministro en minerales críticos, semiconductores y tecnologías de almacenamiento de datos para asegurar su competitividad a largo plazo.