El auge de la Inteligencia Artificial (IA) ha demostrado ser un motor de crecimiento sin precedentes para las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) en México. Durante el primer semestre de 2026, las inversiones en bolsas extranjeras, particularmente aquellas ligadas a gigantes tecnológicos como Nvidia, AMD y Google, generaron una parte sustancial de las ganancias, según datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
Las plusvalías obtenidas en mercados internacionales ascendieron a 226,171 millones de pesos, lo que representa el 46.7% del total de 484,070 millones de pesos acumulados en el periodo. Este desempeño contrasta marcadamente con la contribución de las bolsas de valores mexicanas, que apenas aportaron el 9% de las ganancias, y la inversión en bonos de deuda gubernamental, que significó el 23%.
El Motor de la Inteligencia Artificial
El éxito de las Afores se atribuye en gran medida a su exposición a empresas que lideran el desarrollo de la IA y la tecnología de semiconductores. Estas inversiones se canalizan principalmente a través de Exchange Traded Funds (ETFs), fondos indexados y otros vehículos de inversión internacionales que ofrecen acceso diversificado a este sector de alto crecimiento.
Humberto Calzada, economista en jefe Latam para Rankia, señaló a Expansión que el desempeño de los índices bursátiles estadounidenses, como el S&P 500 y el Nasdaq, ha sido crucial. Al cierre de junio de 2026, estos índices registraron rendimientos del 9% y 13%, respectivamente, impulsando las carteras de las Afores.
Brian Rodríguez, analista bursátil en Grupo Financiero Monex, explicó que las Afores, como gestores institucionales, buscan activamente una mayor exposición a empresas internacionales mediante ETFs. Estos instrumentos permiten agrupar acciones de diversas compañías, optimizando el rendimiento y diversificando el riesgo, lo cual es fundamental para capturar el crecimiento en áreas como la IA y los semiconductores.
Inversión Extranjera, la Preferida
La tendencia de las Afores a invertir más en el extranjero que en el mercado local no es nueva. La inversión en renta variable extranjera representa aproximadamente el 14% de los recursos de los trabajadores, mientras que la inversión en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) apenas alcanza el 6%.
Calzada argumenta que la renta variable extranjera ofrece mayor diversificación, profundidad de mercado y acceso a sectores con alto potencial de crecimiento, como la tecnología y la IA, que tienen una representación limitada en el mercado mexicano.
Gigantes Tecnológicos en Ascenso
Empresas como Nvidia y Alphabet (matriz de Google) han continuado su trayectoria ascendente en la primera mitad de 2026, desafiando las expectativas de que su crecimiento podría desacelerarse. La acción de Nvidia experimentó un alza del 7.3%, alcanzando los 200 dólares por acción, mientras que Alphabet subió un 14%, cotizando a 357.37 dólares.
Rodríguez destaca que el gasto en hiperescaladores, es decir, la infraestructura de centros de datos, es un factor clave que impulsa el mercado de la IA. La rentabilidad de estas inversiones se ha vuelto tangible, como lo demuestran los resultados de Nvidia, que reportó ganancias por 59,688 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, un crecimiento del 126% interanual.
El Rol de la Política y la Competencia Global
El entorno político y la competencia internacional también juegan un papel en el optimismo del mercado. Las reuniones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con directivos de empresas tecnológicas y su postura de no regular excesivamente el mercado de IA para no frenar su desarrollo, han generado confianza. La percepción de que Estados Unidos debe mantener una ventaja competitiva frente a China en el desarrollo de IA también ha sido un factor de impulso.
En este contexto, las Afores se benefician de un mercado global dinámico y de la innovación tecnológica, asegurando rendimientos positivos para el ahorro de los trabajadores mexicanos y fortaleciendo el crecimiento del patrimonio destinado a su retiro.