En medio de la devastación dejada por una reciente avalancha en Nepal, las autoridades han recurrido a la tecnología de vanguardia para intentar dar un cierre a las familias de las víctimas. Un sistema de inteligencia artificial (IA) llamado Face Tagr está siendo empleado para identificar a los cientos de fallecidos cuyos cuerpos aún no han sido reclamados, dos semanas después de que la catástrofe arrasara vastas zonas del norte y centro del país.

La herramienta, desarrollada con tecnología de visión y aprendizaje profundo, tiene la capacidad de analizar fotografías y videos para encontrar coincidencias faciales. Su objetivo es cotejar las imágenes de los restos recuperados con las fotografías de las personas reportadas como desaparecidas, ofreciendo así posibles identificaciones a las autoridades.

Un Esfuerzo Tecnológico en Tiempos de Crisis

Abi Narayan Kafle, portavoz de la Policía de Nepal, confirmó la colaboración con empresas tecnológicas para este fin. Sin embargo, Kafle también señaló las limitaciones del sistema, advirtiendo que la IA no siempre puede identificar restos humanos parciales o muy deteriorados, lo cual representa un desafío significativo dada la magnitud del desastre.

Hasta la fecha, las autoridades nepalíes han recuperado un total de 1,377 cuerpos y restos humanos en las áreas afectadas. De esta cifra, solo 102 han sido identificados formalmente y entregados a sus familias, lo que subraya la urgencia y la necesidad de métodos de identificación más eficientes.

Face Tagr: Cómo Funciona y Sus Expectativas

Samir Panthi, fundador de Nowtrkit, la empresa detrás de Face Tagr, explicó que el sistema ya ha procesado información de más de 500 personas desaparecidas. Según sus estimaciones, la IA ha logrado identificar posibles coincidencias para alrededor de 90 cuerpos recuperados. El proceso se inicia con las familias, quienes proporcionan fotografías de sus seres queridos desaparecidos. Paralelamente, el personal en terreno recopila y sube datos e imágenes de los cuerpos encontrados.

El sistema de IA luego realiza un análisis comparativo, asignando un nivel de confianza a cada posible coincidencia. Esta información se presenta a las familias y a las autoridades para su verificación oficial. Panthi destacó que, si bien la precisión del sistema para identificar personas vivas puede alcanzar el 99%, la fiabilidad disminuye considerablemente tras la muerte, debido a factores como la hinchazón facial, las lesiones o el estado de los ojos, que pueden alterar significativamente la apariencia de una persona.

El ADN Sigue Siendo Clave

A pesar de los avances tecnológicos, el análisis de ADN continúa siendo el método principal y más fiable para la identificación de los fallecidos en Nepal, especialmente cuando los cuerpos están gravemente dañados o solo se han recuperado fragmentos. La colaboración internacional ha sido crucial en este aspecto, con expertos de Corea del Sur, Singapur, India y China apoyando los esfuerzos para agilizar el proceso.

La extracción de ADN a partir de dientes o huesos puede tomar aproximadamente cuatro días, mientras que las muestras de sangre se procesan en unos dos días. No obstante, el tiempo total necesario para verificar las identidades una vez obtenidas las coincidencias de ADN aún es incierto. Las autoridades están trabajando con 2,698 muestras de ADN en total: 1,286 de restos recuperados y 1,412 de familiares que buscan a sus desaparecidos, incluyendo muestras tomadas en el extranjero.

Preparativos para el Futuro y la Gestión de Restos

Ante la falta de espacio en las morgues, los restos que no han podido ser identificados de inmediato han sido enterrados temporalmente. Cada uno de estos cuerpos ha sido registrado con un código individual y se han tomado muestras genéticas para facilitar su futura identificación y entrega a las familias. La riada, ocurrida el pasado 26 de agosto, no solo causó la pérdida de vidas, sino que también arrasó con viviendas e infraestructuras, dejando a miles de personas desaparecidas, incluyendo a 587 extranjeros. La búsqueda y recuperación de cuerpos continúa, con muchos de ellos apareciendo a kilómetros de distancia de donde fueron vistos por última vez, complicando aún más las labores de identificación y el proceso de duelo para las familias afectadas.

En contexto, la aplicación de la IA en la gestión de desastres y la identificación de víctimas es un campo en crecimiento. Herramientas similares se han utilizado en otras catástrofes para acelerar procesos que tradicionalmente tomaban mucho más tiempo, como la identificación de restos humanos. Sin embargo, la efectividad de estas tecnologías depende en gran medida de la calidad de los datos de entrada y de las condiciones de los restos a analizar. La tragedia en Nepal pone de manifiesto tanto el potencial de la tecnología para asistir en momentos de crisis como los desafíos inherentes a su aplicación en escenarios de extrema devastación.

El gobierno nepalí y las agencias de ayuda internacional enfrentan ahora la monumental tarea de reconstrucción y recuperación, mientras intentan proporcionar respuestas y consuelo a las familias que aún esperan noticias de sus seres queridos. La combinación de análisis de ADN y herramientas de IA representa el esfuerzo más avanzado hasta la fecha para abordar la escala de esta catástrofe, buscando honrar la memoria de los fallecidos y facilitar el proceso de duelo para los sobrevivientes.

La comunidad internacional sigue de cerca los esfuerzos de recuperación y se espera que la cooperación en tecnología y recursos continúe para apoyar a Nepal en este difícil momento. La resiliencia del pueblo nepalí será puesta a prueba una vez más, mientras se recuperan de una de las peores tragedias naturales de las últimas décadas.