El panorama político mexicano se sacude con la decisión del dirigente del partido Construyendo Sociedades de Paz (PAZ), Hugo Eric Flores, de marcar distancia con Morena, el partido que actualmente ostenta el poder federal. Flores, quien recientemente obtuvo el registro de su propia organización política, ha declarado públicamente que su partido buscará consolidarse de manera independiente, descartando por ahora cualquier posibilidad de alianza con la autodenominada Cuarta Transformación.
Aunque Flores ha señalado que no dejará la bancada de Morena en la Cámara de Diputados de manera inmediata, sí reconoció un enfriamiento en la relación debido a discrepancias fundamentales sobre lo que él denomina "lealtad institucional". Esta lealtad, según su perspectiva, parece exigir una sumisión que limita la libertad de expresión y el actuar autónomo de quienes se consideran cercanos al partido guinda.
En una entrevista concedida a Azucena Uresti, Hugo Eric Flores fue enfático al aclarar que él no milita en Morena. Subrayó que el apoyo que brindó a la hoy presidenta Claudia Sheinbaum durante el proceso electoral de 2024 fue a título personal, como una figura externa al partido, y no como un representante formal de Morena. Esta distinción es crucial para entender su actual postura y su deseo de forjar un camino propio.
La "Lealtad Institucional" como Punto de Fricción
La principal molestia de Hugo Eric Flores con Morena parece radicar en la exigencia de una "lealtad institucional" que, a su juicio, coarta la libertad de pensamiento y expresión. El dirigente del partido PAZ argumenta que los miembros y simpatizantes cercanos a la 4T no tienen la libertad de manifestar sus diferencias o expresar sus preocupaciones sin ser señalados o penalizados.
Flores ha reiterado su preocupación por la situación del país, haciendo eco de declaraciones previas donde señalaba que los gobiernos municipales en México están "tomados" por grupos criminales. Este discurso, que ya había difundido en octubre de 2025, resuena con las inquietudes expresadas anteriormente por figuras internacionales como Donald Trump, quien ha manifestado su temor ante la presencia del narcotráfico en México y la supuesta influencia de cárteles en la gobernanza.
"El país está maltratado, el país desafortunadamente está tomado por distintos grupos locales, organizaciones criminales que tienen hincada a muchísima gente. Uno va y el presidente municipal tiene dueño. Lo que está pasando en nuestro país es increíble", declaró Flores, evidenciando una profunda preocupación por la seguridad y la gobernabilidad.
La imposibilidad de "decir lo que uno piensa, lo que uno siente" es, para Flores, una consecuencia directa de esta dinámica de "lealtad institucional" que, según él, impera en las filas de la 4T. Su intención, afirmó, es que su participación política se alinee con "nuestros principios y nuestros ideales", lo que sugiere una divergencia con la línea política actual de Morena.
PAZ Busca un Futuro Independiente
La reciente obtención del registro oficial para el partido PAZ por parte del Instituto Nacional Electoral (INE) marca un hito importante. Sin embargo, la ley electoral establece que los partidos políticos de nueva creación tienen prohibido participar en alianzas durante su primera elección. Esto significa que PAZ deberá competir en solitario en los comicios de 2027, una prueba de fuego para su capacidad de convocatoria y consolidación.
Para conservar su registro, PAZ deberá alcanzar al menos el 3 por ciento de la votación nacional, un umbral que representa un desafío considerable para una organización política emergente. La decisión de Hugo Eric Flores de apostar por la independencia se alinea con esta necesidad de demostrar su propia fuerza y viabilidad en el escenario electoral.
Flores ha sido claro al afirmar que su partido "tiene vida propia" y no opera como una organización satélite o subordinada a Morena. "Nosotros vamos a respetar lo que ellos hagan (Morena), pero nosotros tenemos vida propia, siempre la hemos tenido. Nos quieren poner como un satélite, cuando tenemos objetivos claros", sentenció, dejando en claro su ambición de construir un proyecto político autónomo y con identidad propia.
Este distanciamiento de Hugo Eric Flores y su partido PAZ de Morena podría tener implicaciones significativas en el ajedrez político mexicano. Si bien la 4T aún mantiene una posición dominante, la consolidación de nuevas fuerzas políticas independientes podría fragmentar el voto y generar nuevas dinámicas de competencia en futuras elecciones. La postura de Flores subraya una creciente demanda de autonomía y principios claros en la política mexicana, alejándose de las estructuras partidistas tradicionales y buscando un camino más personal y alineado con sus ideales.
En el contexto actual, donde la inseguridad y la gobernabilidad son temas centrales, la crítica de Flores sobre la "lealtad institucional" y la influencia de grupos criminales en los municipios resalta las debilidades percibidas en la estrategia de la 4T. La decisión de PAZ de no aliarse con Morena, aunque forzada en parte por la ley, se presenta como una declaración de principios y una apuesta por la construcción de una alternativa política que, al menos en su discurso inicial, promete ser más transparente y apegada a los ideales ciudadanos.