Siete años después de ser golpeada por el veto de Estados Unidos, Huawei ha logrado una transformación notable en su estrategia móvil. La compañía, que en 2019 era un gigante a punto de destronar a Samsung y Apple, se vio obligada a prescindir de los servicios de Google y a forjar su propio camino.
El Huawei de 2026 es un testimonio de esa resiliencia. Ha construido un ecosistema propio, buscando imitar la familiaridad de Android para facilitar la transición a sus usuarios. La navegación, la instalación de aplicaciones y las tareas diarias se sienten sorprendentemente similares a lo que un usuario de Android esperaría, minimizando la curva de aprendizaje.
Un Ecosistema en Construcción
La estrategia de Huawei ha sido clara: desarrollar una alternativa que se acerque lo más posible a los hábitos de los usuarios, reduciendo la brecha con las plataformas dominantes. El resultado es una experiencia que, para quienes ya están familiarizados con Android, resulta casi indistinguible en sus funciones básicas.
Sin embargo, esta familiaridad no elimina por completo las barreras de compatibilidad. Dispositivos como el Huawei MatePad Air, el Huawei Pura 90s Pro Max y la Huawei MatePad mini, si bien son sencillos de usar, muestran limitaciones cuando las tareas dependen directamente de servicios o estándares de otras plataformas.
Un ejemplo claro es la función Quick Share de Google, utilizada para transferir archivos entre dispositivos cercanos. Esta herramienta, disponible en muchos dispositivos Android y compatible incluso con iOS en algunos casos, no incluye a Huawei en su lista de dispositivos compatibles. Esto significa que una acción cotidiana para muchos usuarios de Android no funciona de la misma manera en un equipo Huawei.
Para sortear estas limitaciones, los usuarios deben recurrir a alternativas como Bluetooth o a las propias soluciones de Huawei, como Huawei Share. No obstante, esta última también presenta restricciones, limitándose a productos de la marca o a dispositivos iOS, dejando fuera a Android.
Carlos Morales, director de Relaciones Públicas de Huawei Latinoamérica, ha destacado los esfuerzos de la compañía por mejorar la interacción entre distintos ecosistemas. La aplicación Petal Interconnect es un ejemplo de ello, permitiendo el intercambio de archivos entre equipos Huawei, iPhone, iPad y Mac. Esta herramienta, que requiere instalación en dispositivos Apple y utiliza conexiones inalámbricas, subraya la necesidad de Huawei de construir puentes hacia los ecosistemas que sus usuarios ya poseen.
La Prueba de las Aplicaciones
En el uso diario, la ausencia de los servicios de Google puede pasar desapercibida durante largos periodos. La interfaz de los dispositivos Huawei es intuitiva y las funciones esenciales no representan un obstáculo significativo para quienes conocen Android.
El verdadero desafío surge cuando una aplicación depende de servicios específicos o cuando el usuario intenta integrar su dispositivo Huawei en un entorno digital más amplio que incluye otros sistemas operativos y marcas.
Durante las pruebas, aplicaciones de Apple como Apple TV y Apple Music presentaron problemas al intentar iniciar sesión. Si bien las aplicaciones se pueden instalar y abrir, ciertas funcionalidades no operan de la misma manera que en un dispositivo nativamente integrado al ecosistema de Apple.
Esta fricción es menos notoria si el teléfono o la tableta se usan de forma aislada. Sin embargo, se vuelve crucial en un contexto digital donde conviven iPhones, computadoras Mac, tablets y servicios de diversas compañías.
El tamaño que Huawei ostentaba antes del veto ayuda a dimensionar el cambio. En el primer trimestre de 2019, la compañía alcanzó una cuota de mercado global de smartphones del 18%, situándose como el segundo mayor fabricante mundial, solo detrás de Samsung y por delante de Apple. En ese periodo, Huawei envió 59.1 millones de teléfonos.
Las restricciones estadounidenses frenaron drásticamente este crecimiento. La pérdida del acceso a los servicios de Google impactó especialmente la propuesta de valor de sus teléfonos fuera de China, donde Android y los servicios de Google son pilares de la experiencia móvil.
En México, Huawei también ha visto mermada su participación. Al cierre de 2025, la marca representaba el 6.7% de las unidades de smartphones y el 5.9% de los ingresos del mercado mexicano, según The Competitive Intelligence Unit (The Ciu). La consultora atribuye parte de esta pérdida a la imposibilidad de contar con los servicios de Google.
No obstante, esta caída no significa que Huawei haya dejado de ser un actor relevante. China se ha consolidado como su principal mercado de recuperación. Omdia reportó que Huawei finalizó 2025 como el fabricante de smartphones con mayor cuota en China continental, con un 17% del mercado y 46.8 millones de unidades enviadas. Para el segundo trimestre de 2026, IDC volvió a posicionar a Huawei en el primer lugar del mercado chino, con una participación del 22.6%, superando a Apple, que obtuvo el 18.1%.