La agencia calificadora HR Ratings ha emitido un sombrío diagnóstico sobre la salud financiera de México, decidiendo rebajar la calificación de largo plazo de la deuda soberana de HR BBB+ (G) a HR BBB (G). Esta medida, que sitúa al país un escalón más cerca del grado especulativo, responde a un doble golpe: el deterioro de las finanzas públicas y una perspectiva de crecimiento económico más sombría de lo anticipado.

Deterioro Fiscal Persistente

HR Ratings señala que, a pesar de los esfuerzos de la Secretaría de Hacienda por contener el déficit público, estos han resultado insuficientes para reducir las necesidades de financiamiento del sector público por debajo del umbral del 4% del Producto Interno Bruto (PIB). Las proyecciones de la agencia apuntan a que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) alcanzarán el 4.6% del PIB en 2026, lo que significaría cinco años consecutivos con déficits superiores a ese porcentaje. Esta situación genera presiones constantes sobre el endeudamiento del país.

La rigidez del gasto público es un factor clave en este deterioro. Las transferencias, subsidios, servicios personales y otros gastos corrientes ejercen una presión constante sobre el presupuesto, mientras que el gasto total avanza a un ritmo superior al de los ingresos. A esto se suma el creciente costo financiero de la deuda, que ya supera rubros importantes como las participaciones destinadas a estados y municipios.

Aunque se reconoce la intención de incrementar la recaudación tributaria, HR Ratings subraya la necesidad de que estas medidas se acompañen de un mayor dinamismo económico. El desempeño de 2025 tampoco cumplió las expectativas, con un déficit de RFSP del 4.3% del PIB y una deuda neta que alcanzó el 52.6% del PIB, superando las previsiones previas.

Proyección de Deuda en Ascenso

Las proyecciones de HR Ratings pintan un panorama de deuda en constante crecimiento. Se estima que la deuda neta cerrará 2026 en 54.5% del PIB, superando la estimación de Hacienda y la previsión anterior de la propia agencia. La trayectoria ascendente continuaría, alcanzando el 56.4% en 2027, 58.1% en 2028 y 59.6% en 2029. Para 2030, la cifra proyectada es del 61.2% del PIB, y para 2033, podría llegar hasta el 65.6%.

Estas proyecciones se basan en un escenario de déficits persistentes y un crecimiento económico limitado. HR Ratings calcula un déficit primario promedio del 0.3% del PIB durante el periodo analizado, lo que implica que los ingresos públicos no serían suficientes para cubrir el gasto ni siquiera antes del pago de intereses. El costo financiero promedio se estima en 3.9% del PIB, y el déficit promedio de los RFSP en 4.6%, manteniendo las necesidades de endeudamiento a lo largo de los próximos ejercicios fiscales.

Crecimiento Económico Estancado

La calificadora ha reducido su expectativa de crecimiento económico de largo plazo de 1.85% a 1.50% real anual. Este ajuste, que impacta directamente la evaluación de la deuda soberana, se debe al modesto desempeño de la actividad económica en años recientes, la persistente debilidad de la inversión y el estancamiento de la productividad. El análisis incorpora también un escenario más conservador para la inversión, considerando la vigencia del T-MEC hasta 2036.

Para 2026, HR Ratings estima un avance del PIB del 1.3%, inferior al 1.5% proyectado por Hacienda. Para 2027, la expansión esperada es del 1.5%. Este menor crecimiento complica la corrección de las finanzas públicas, ya que limita el avance de la recaudación y dificulta la reducción del peso de la deuda en relación con el tamaño de la economía.

Pemex, un Lastre Financiero Continuo

Los compromisos financieros de Petróleos Mexicanos (Pemex) siguen siendo un factor de preocupación. HR Ratings reconoce los esfuerzos del Gobierno Federal para reducir la deuda bruta de la petrolera, lo que ha permitido afrontar sus vencimientos con mayor holgura e incluso generar balances financieros positivos bajo su contabilidad fiscal. Sin embargo, la agencia considera que estos superávits serán insuficientes para que la empresa deje de requerir apoyo federal para el pago de su deuda. Se prevé que Pemex necesite este respaldo al menos hasta 2029.

Perspectiva Estable, pero con Riesgos

La nueva calificación de HR BBB (G) viene acompañada de una perspectiva estable. Esto indica que, bajo el escenario central de la agencia, no se anticipa por ahora otro cambio en la nota de largo plazo, y México conserva su grado de inversión. No obstante, la calificación ya ha bajado un escalón. La perspectiva estable describe la posible dirección de futuras modificaciones, pero la agencia identifica escenarios que podrían provocar una nueva reducción. Entre ellos se encuentran un mayor deterioro fiscal, presiones adicionales sobre los intereses de la deuda y déficits de los RFSP superiores al 5% del PIB durante un periodo prolongado. También se señala el riesgo de un crecimiento económico aún más débil de lo proyectado.

Por otro lado, HR Ratings ratificó la calificación de corto plazo en HR3 (G), que evalúa las obligaciones con vencimientos próximos. A pesar de la perspectiva estable, la rebaja en la calificación de largo plazo es una señal de alerta sobre la sostenibilidad fiscal y el potencial de crecimiento de la economía mexicana en el mediano y largo plazo.