Un nuevo escándalo sacude las filas de Morena en Puebla, esta vez centrado en la figura de la diputada local Nayeli Salvatori. Su hermano, José Jaime Salvatori Bojajil, ha revelado en su declaración patrimonial un ingreso anual de 865 mil pesos por un puesto operativo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), una cifra que ha levantado cejas y generado cuestionamientos sobre la transparencia y la equidad salarial dentro del sector público.

La declaración patrimonial, presentada el 11 de mayo de 2025 ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, detalla que Salvatori Bojajil se desempeña en el área de Rayos X del IMSS. Lo llamativo es que, a pesar de ser un puesto considerado operativo, su remuneración anual neta asciende a 865 mil 208 pesos. Este monto, según el documento, representa la totalidad de sus ingresos, sin reportar percepciones adicionales por actividades empresariales, financieras o de consultoría.

Para alcanzar tal cifra, José Jaime Salvatori Bojajil tendría que percibir un promedio mensual de 72 mil 083 pesos. Este nivel de ingresos para un puesto operativo en el IMSS contrasta con las percepciones habituales de trabajadores en roles similares, alimentando las sospechas de favoritismo o irregularidades.

El periodista Carlos Moreno, de "El Popular", fue quien dio a conocer esta información, planteando dudas sobre la veracidad de la declaración, similar a otros casos que han surgido en la administración pública. La pregunta que flota en el aire es si este salario es legítimo o si, al igual que otros casos, la declaración podría estar "mal rellenada".

Este caso se suma a la polémica que ya rodea a la diputada Nayeli Salvatori. Recientemente, la legisladora de Morena fue objeto de investigación por parte de la Comisión de Honestidad y Justicia de su partido tras unas desafortunadas declaraciones en un podcast. En dicho programa, Salvatori se burló de los adultos mayores, refiriéndose a ellos como si "olieran a baúl de recuerdo", comentarios que fueron secundados por otra legisladora de su partido, Grecia Palomares, quien añadió que "ya se están pudriendo".

Las declaraciones de la diputada generaron indignación y un fuerte repudio en redes sociales y en la opinión pública, obligándola posteriormente a ofrecer una disculpa. Sin embargo, el daño a su imagen y la percepción pública ya estaba hecho, evidenciando una falta de sensibilidad y respeto hacia uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Nayeli Salvatori, conocida también como "Señora de las Lomas" y creadora de contenido, ha estado envuelta en controversias anteriormente. Uno de sus videos polémicos fue aquel en el que explicaba por qué evitaba acudir a hospitales públicos, especialmente al IMSS, una postura que contradice los principios de Morena y del gobierno actual, que pregonan la universalización del acceso a la salud pública.

La situación de su hermano se agrava al considerar que otra hermana de Nayeli, Hilda Salvatori Bojalil, también reporta ingresos significativos. Hilda percibe 997 mil 631 pesos anuales como trabajadora del Instituto de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla (ISSSTEP), sumando así un patrón de percepciones elevadas dentro de la familia Salvatori en el servicio público.

En cuanto a la formación académica de José Jaime Salvatori Bojalil, la declaración indica que cuenta con una Licenciatura en Medicina por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), obtenida en 2002. A pesar de su formación médica, su puesto actual en el IMSS se describe como operativo en el área de Rayos X, lo que hace aún más cuestionable el alto salario reportado.

El caso pone de manifiesto la necesidad de una mayor fiscalización y transparencia en el nombramiento y remuneración de personal en instituciones públicas como el IMSS. La percepción de que existen salarios exorbitantes para puestos operativos, especialmente cuando provienen de familiares de figuras políticas, erosiona la confianza ciudadana y alimenta la crítica hacia el partido en el poder.

La diputada Salvatori, al igual que su hermano y hermana, se encuentran bajo el escrutinio público. Mientras ella enfrenta las consecuencias de sus comentarios ofensivos, la remuneración de su hermano en el IMSS abre un nuevo frente de polémica que Morena deberá abordar para mantener la credibilidad y demostrar su compromiso con la austeridad y la justicia salarial.

El contexto de estas revelaciones es crucial. En un país donde la brecha salarial es amplia y el acceso a servicios públicos de calidad, como la salud, sigue siendo un desafío para millones de mexicanos, los altos ingresos de familiares de funcionarios públicos en puestos operativos generan un profundo malestar social. La ciudadanía espera que las instituciones funcionen con base en el mérito y la necesidad, no en el nepotismo o el privilegio.

La investigación sobre las declaraciones patrimoniales y los salarios en el sector público debe ser exhaustiva. Los organismos de control y la propia ciudadanía tienen el derecho de exigir rendición de cuentas y de asegurarse de que los recursos públicos se administran con honestidad y eficiencia, especialmente en un instituto tan vital como el IMSS, que atiende a la mayoría de la población trabajadora del país.

La polémica en torno a la familia Salvatori es un recordatorio de que la lucha contra la corrupción y la opacidad debe ser constante. La política mexicana, y en particular la de Morena, enfrenta el reto de demostrar que los principios de honestidad y servicio público se aplican de manera rigurosa, sin importar los apellidos o las conexiones políticas.