Hamás ha elevado un llamado a la Junta de Paz para que presione a Israel a aceptar el plan de alto al fuego en la Franja de Gaza. La organización, que ejerce el control de facto en el territorio desde 2007, realizó esta exigencia tras un encuentro en Egipto con Jared Kushner, enviado especial de Estados Unidos y yerno del expresidente Donald Trump.
Según un comunicado emitido por el movimiento islamista, se ha instado a la Junta y a los países mediadores a "obligar a la ocupación (...) a aprobar la hoja de ruta de la segunda fase del plan" promovido por la administración estadounidense. Este movimiento se produce en un contexto de intensos esfuerzos diplomáticos por parte de Washington para limar las asperezas entre Israel y Hamás respecto a la implementación de la propuesta de paz.
El Plan de Paz y las Divergencias
A finales de julio, Hamás había dado su aprobación a una hoja de ruta estadounidense que contemplaba la segunda fase del plan, la cual incluía el desarme del grupo y la retirada de las fuerzas israelíes del territorio gazatí. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó públicamente el texto, insistiendo en la necesidad de un "verdadero" desarme de Hamás.
Fuentes cercanas a las negociaciones, que prefirieron mantener el anonimato, confirmaron la reunión entre Kushner y miembros de la delegación de Hamás en Egipto. Durante el encuentro, Hamás reiteró su compromiso con el plan de paz. Por su parte, Kushner enfatizó la demanda de un desarme total del movimiento palestino y su exclusión de cualquier rol en el futuro gobierno de Gaza.
En julio, Hamás había anunciado la disolución de su administración civil y la intención de transferir sus responsabilidades a un nuevo órgano denominado Comité Nacional para la Administración de Gaza. Este comité, impulsado por la "Junta de Paz" y compuesto por tecnócratas palestinos, tendría la tarea de supervisar la transición en el territorio.
Previamente, Kushner había sostenido reuniones con mediadores de Egipto, Catar y Turquía, así como con Nickolay Mladenov, alto representante para Gaza de la "Junta de Paz" impulsada por Trump, según informó el gobierno egipcio.
Tensiones y Violencia Persistente
Paralelamente, Kushner se reunió con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, mientras que el líder de Hamás, Jalil al Hayya, sostuvo un encuentro con el jefe de los servicios de inteligencia egipcios, Hassan Rashad.
Históricamente, Estados Unidos había evitado el contacto directo con Hamás, catalogado como organización terrorista, especialmente tras el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel. No obstante, la administración Trump ha mostrado una mayor disposición al diálogo directo en busca de un cese al fuego duradero y la liberación de rehenes.
Ocho países musulmanes, incluyendo Egipto, Catar y Turquía, emitieron un comunicado conjunto condenando el rechazo israelí a la hoja de ruta, advirtiendo que esto ponía en riesgo los esfuerzos por alcanzar una paz justa y duradera.
Acusaciones Mutuas y Bombardeos
Hamás e Israel continúan acusándose mutuamente de violar el alto al fuego pactado en octubre de 2025. Israel ha reanudado sus operaciones aéreas en Gaza, y este domingo se reportaron heridos tras un ataque israelí a una vivienda en Nuseirat, según Mahmud Basal, portavoz de la agencia de defensa civil de Gaza. El ejército israelí afirmó que estas acciones respondían a amenazas de militantes de la Yihad Islámica.
Las fuerzas israelíes también abrieron fuego contra campamentos de desplazados en Jan Yunis, en el sur de la Franja, causando varios heridos. Según cifras del Ministerio de Salud de Gaza, gobernado por Hamás y consideradas fiables por la ONU, al menos 1,262 palestinos han muerto desde la entrada en vigor del alto al fuego el 10 de octubre. El ejército israelí, por su parte, ha reportado cinco bajas en sus filas durante el mismo periodo.
El contexto de estas negociaciones se enmarca en un conflicto prolongado y devastador que ha cobrado miles de vidas y ha generado una crisis humanitaria en la Franja de Gaza. La comunidad internacional observa con preocupación la dificultad para alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a la violencia y garantice la seguridad de ambas partes.
La postura de Israel, que exige un desarme completo de Hamás, contrasta con la resistencia del grupo a ceder su capacidad militar, lo que representa uno de los principales obstáculos para la consecución de un alto al fuego permanente y la estabilidad en la región.
El rol de mediadores como Estados Unidos, Egipto y Catar es crucial en este escenario, buscando tender puentes entre las partes y facilitar un entendimiento que permita avanzar hacia una solución pacífica, aunque las diferencias fundamentales persisten.