La Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES) ha lanzado una advertencia clara: la digitalización de los pagos en las gasolineras mexicanas no será un camino sencillo. La entidad subraya que cualquier avance hacia la eliminación del efectivo y la adopción de medios electrónicos en las estaciones de servicio demandará una inversión considerable en infraestructura, una conectividad robusta y, sobre todo, una transición ordenada que tome en cuenta las diversas realidades operativas del país.

Este llamado surge en el contexto de las discusiones sobre la nueva Ley de Economía Digital y las intenciones del Gobierno federal de reducir el uso de efectivo en sectores clave como el de las gasolineras y las carreteras. La AMPES, sin oponerse a la modernización, pone el acento en los desafíos prácticos que implica este cambio para los empresarios del ramo.

Oportunidades y Desafíos de la Digitalización

Desde la perspectiva de la AMPES, la digitalización ofrece un potencial significativo para modernizar las operaciones de las estaciones de servicio. Entre los beneficios potenciales se encuentran una mayor facilidad para la conciliación de operaciones y un fortalecimiento en la trazabilidad de las transacciones. La asociación visualiza una modernización híbrida, donde se amplíe la aceptación de pagos electrónicos sin abandonar por completo el efectivo, pero gestionándolo bajo controles y registros más estrictos.

Sin embargo, el camino de un modelo aún dependiente del efectivo hacia uno predominantemente electrónico requiere la construcción de un ecosistema integral. Esto implica la disponibilidad de herramientas que funcionen de manera continua, segura y que se integren fluidamente con los sistemas administrativos, fiscales y de control de cada estación. La operación diaria no puede verse comprometida por fallas tecnológicas.

Elementos Clave para la Transición

La AMPES ha detallado una serie de elementos cruciales que deben ser considerados para que esta transición sea exitosa. Entre ellos destacan la disponibilidad y redundancia de la conectividad a internet, la implementación de terminales y dispositivos de cobro fiables, y la integración de estos sistemas con los puntos de venta y los controles volumétricos. Asimismo, se enfatiza la necesidad de contar con mecanismos de respaldo ante posibles fallas de internet o suministro eléctrico, así como robustas medidas de ciberseguridad.

La conciliación de operaciones y la capacitación del personal son también aspectos fundamentales. La asociación recalca la importancia de ofrecer alternativas para atender a consumidores con diferentes niveles de acceso a servicios financieros, reconociendo la diversidad del público que acude a las gasolineras.

Brecha Digital y Realidades Regionales

Un punto crítico en la agenda de la AMPES es la disparidad entre las estaciones ubicadas en grandes zonas metropolitanas y aquellas que operan en comunidades rurales o regiones con conectividad limitada. Si bien las autoridades federales señalan que el 98.45 por ciento de las estaciones cuentan con cobertura de internet garantizada, la asociación advierte que aún existen establecimientos donde esta cobertura necesita ser reforzada significativamente.

Esta diferencia regional podría generar obstáculos para una implementación uniforme de los pagos digitales, haciendo necesaria una estrategia diferenciada y flexible que no deje atrás a las estaciones en zonas de menor desarrollo tecnológico.

Un Camino que Ya Ha Iniciado

La transición hacia los pagos electrónicos no es un concepto completamente nuevo para el sector. Durante el año 2026, se han implementado medidas para mitigar los costos asociados a las operaciones digitales. El Gobierno federal, en conjunto con la banca y empresas emisoras de vales, acordó una reducción temporal de las comisiones aplicables a diversos medios de pago, vigente entre mayo y octubre.

La AMPES considera que mantener estos costos competitivos es vital para la viabilidad de la digitalización, tanto para los consumidores como para los empresarios gasolineros. Cada operación electrónica implica costos asociados a infraestructura, servicios financieros, comunicaciones y sistemas tecnológicos, por lo que la estructura de comisiones es un factor determinante.

Protocolos de Contingencia y Continuidad Operativa

La asociación también ha puesto un énfasis especial en la necesidad de establecer protocolos de contingencia claros. Una falla en la conectividad, el suministro eléctrico o en los sistemas de procesamiento de pagos no debe ser un impedimento para el suministro de combustible. Por ello, se considera indispensable contar con mecanismos alternativos y reglas bien definidas que aseguren la continuidad de las operaciones en todo momento.

El Rol de la Industria Proveedora

La transformación digital abre un abanico de oportunidades para la industria proveedora de las estaciones de servicio. El desafío, según la AMPES, no es simplemente reemplazar una forma de pago por otra, sino construir un ecosistema integral que garantice operaciones seguras, sencillas y confiables para todos los involucrados: consumidores y empresarios gasolineros.

Diálogo y Colaboración para una Transición Exitosa

Ante este panorama, la AMPES considera que el diálogo constante y la colaboración entre las autoridades gubernamentales, las instituciones financieras, los empresarios gasolineros, los proveedores tecnológicos y las organizaciones sectoriales son fundamentales. Este intercambio permitirá definir los tiempos, los estándares y las condiciones necesarias para llevar a cabo la transición de manera ordenada y equitativa.

La Asociación ha refrendado su compromiso de dar seguimiento a las discusiones y de aportar la experiencia técnica de sus empresas asociadas. El objetivo es contribuir activamente en la construcción de soluciones que impulsen la modernización de las estaciones de servicio en México, adaptándose a las distintas realidades operativas del sector.

Ricardo Quiroz, presidente de la AMPES, reiteró la visión de la asociación: "La digitalización de los pagos debe entenderse como parte de una modernización más amplia de las estaciones de servicio. Desde AMPES queremos contribuir a que esta transición se construya con soluciones seguras, accesibles y adaptadas a las distintas condiciones de operación del sector, aprovechando la experiencia y capacidad tecnológica de nuestras empresas asociadas".