El sector gasolinero y el Gobierno federal han alcanzado un nuevo acuerdo para extender la estrategia de estabilización de precios de la gasolina regular y el diésel. Este pacto, que busca evitar incrementos en los costos de estos combustibles esenciales, se prolongará por un periodo adicional de seis meses, asegurando que las referencias de precios actuales se mantengan vigentes hasta febrero de 2027.

Este compromiso, que será formalizado en presencia de la Presidenta Claudia Sheinbaum, da continuidad a una política de contención de precios que ha sido renovada en diversas ocasiones desde su implementación inicial. La gasolina regular deberá seguir comercializándose por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que el diésel mantendrá una referencia inferior a los 27 pesos por litro. En las zonas fronterizas, los precios podrían ser aún menores debido a la aplicación de una tasa reducida del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 8 por ciento, según detalló la Secretaría de Energía (SENER) en un comunicado oficial.

Antecedentes de la Estabilización de Precios

La estrategia para la gasolina regular se remonta a febrero de 2025, cuando el Gobierno y los empresarios del sector acordaron voluntariamente establecer un precio máximo de 24 pesos por litro. Este acuerdo inicial, pactado por un periodo de seis meses, demostró ser un éxito y ha sido extendido en múltiples ocasiones. En septiembre de 2025, se concretó una nueva extensión por otros seis meses, en un momento en que el precio promedio nacional se situaba en 23.54 pesos por litro. La colaboración se fortaleció aún más en marzo de 2026, cuando el Gobierno y los empresarios refrendaron el compromiso, logrando la participación de aproximadamente el 96 por ciento de las estaciones de servicio a nivel nacional.

Los datos más recientes, al 17 de agosto de este año, indican que el precio promedio nacional de la gasolina regular se encontraba en 23.68 pesos por litro, manteniéndose por debajo de la referencia establecida, según reportes de la consultoría PETROIntelligence. Esta consistencia subraya la efectividad del acuerdo para mantener la estabilidad en el mercado.

La Trayectoria del Diésel

La estrategia de estabilización para el diésel siguió un camino similar, aunque con un inicio posterior. Durante marzo y abril de 2026, el Gobierno inició negociaciones con los empresarios del sector ante un repunte en los precios del combustible, que habían escalado desde niveles cercanos a los 26.50-27 pesos hasta alrededor de 30 pesos por litro. Inicialmente, las autoridades buscaron fijar una referencia de alrededor de 28 pesos por litro, pero a finales de abril se ajustó la meta a 27 pesos por litro.

La adhesión de las estaciones de servicio a este acuerdo ha sido progresiva y creciente. En mayo, solo el 31.2 por ciento de las gasolineras comercializaba diésel a 27 pesos o menos. Para junio, esta proporción aumentó significativamente al 77.3 por ciento, y al cierre de julio, alcanzó un notable 85.8 por ciento. Al 17 de agosto, el precio promedio nacional del diésel se ubicó en 27.01 pesos por litro, prácticamente alineado con la referencia acordada, lo que demuestra la efectividad de las negociaciones y la colaboración del sector.

Colaboración y Perspectivas Futuras

Como parte de esta nueva renovación del acuerdo, el Gobierno y los empresarios gasolineros se han comprometido a mantener mesas de trabajo permanentes. Estas mesas se enfocarán en áreas clave como la simplificación regulatoria, el fortalecimiento de las cadenas logísticas y un análisis detallado de los costos operativos. El objetivo es garantizar la continuidad y sostenibilidad de la estrategia de estabilización de precios a largo plazo.

El sector gasolinero, por su parte, ha reconocido los avances logrados en diversos frentes. Entre ellos se destacan la simplificación administrativa, el combate efectivo al mercado ilícito de hidrocarburos, la reducción de las comisiones bancarias por pagos electrónicos y las mejoras en materia de seguridad pública. Estos logros conjuntos refuerzan la confianza y la colaboración entre el sector privado y el Gobierno.

Entre las empresas gasolineras que han refrendado su participación en este acuerdo se encuentran nombres importantes como Hidrosina, Onexpo Nacional, Servifácil, Grupo Petroil, Petro Seven y Grupo Burgos, entre otras. Su compromiso colectivo es fundamental para el éxito de esta iniciativa que beneficia a millones de mexicanos al mantener accesibles los precios de los combustibles.

En el contexto económico actual, la estabilidad en los precios de la gasolina y el diésel tiene implicaciones significativas. Permite a los consumidores planificar mejor sus gastos y reduce la incertidumbre en los costos de transporte, un factor crucial para la actividad económica general. Para los empresarios, especialmente aquellos cuyo modelo de negocio depende del transporte y la logística, la previsibilidad en los costos de combustible es un alivio que les permite operar con mayor eficiencia y mantener sus márgenes de ganancia. La extensión de este acuerdo hasta febrero de 2027 envía una señal de estabilidad y compromiso por parte del Gobierno y el sector productivo, elementos clave para fomentar la confianza y la inversión en el país.