La icónica Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, obra maestra arquitectónica de Juan O’Gorman, se viste de gala nocturna con la exposición lumínica "La luz que habita". Esta intervención, que busca reinterpretar los espacios que albergaron a dos de los pilares del arte mexicano, ofrece una perspectiva inédita de las formas, volúmenes y estructuras diseñadas por O’Gorman.

Una Nueva Mirada a la Arquitectura

"La luz que habita" no pretende modificar la esencia del recinto, sino realzar sus características arquitectónicas mediante el uso estratégico de luces y sombras. La propuesta, parte del programa "Intervenciones Arquitectónicas", invita a un recorrido nocturno que permite apreciar detalles que a menudo pasan desapercibidos durante las visitas diurnas. La instalación, a cargo de Birot Lighting bajo la dirección de Pablo Álvarez, es el resultado de un minucioso trabajo artesanal de aproximadamente cuatro meses, adaptándose y ajustándose en cada etapa para lograr el efecto deseado.

La concepción de la intervención se centra en dos elementos clave de la obra de O’Gorman: los amplios planos de vidrio y las distintivas formas geométricas que definen el conjunto. La iluminación resalta elementos como escaleras, tinacos, tuberías y muros, creando un juego de luces y sombras que redefine la percepción del espacio. Una premisa fundamental del proyecto fue asegurar que las luminarias no tuvieran contacto directo con las edificaciones ni interfirieran con la experiencia diurna de los visitantes, permaneciendo discretas bajo la luz del sol y cobrando protagonismo al anochecer.

Rescate de Elementos y Espacios

La experiencia lumínica va más allá de la arquitectura moderna, logrando recuperar visualmente elementos del entorno que formaban parte de la visión original del conjunto. Destaca la barda de cactus, un elemento que sirve como puente entre la vanguardia arquitectónica de O’Gorman y la esencia del paisaje rural mexicano. Esta integración subraya la conexión entre la obra y su contexto natural y cultural.

El recorrido nocturno también ofrece una relectura de los espacios íntimamente ligados a Diego Rivera y Frida Kahlo. En el estudio de Rivera, los grandes ventanales y el techo en forma de dientes de sierra, diseñados para optimizar la entrada de luz natural y la ventilación, adquieren una nueva dimensión. La orientación hacia el norte, pensada para proteger sus obras de la luz solar directa, se realza con la iluminación artificial, mientras que en el estudio de Kahlo, donde se buscaban ambientes más cálidos, la luz juega un papel diferente, creando atmósferas íntimas y acogedoras.

Celebración y Acceso Gratuito

La primera etapa de "La luz que habita" se presenta como parte de las celebraciones por el 40 aniversario del Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, el 120 aniversario del natalicio de Diego Rivera y el 80 aniversario del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL). La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del INBAL y el propio museo, impulsó esta iniciativa que busca enriquecer la oferta cultural de la Ciudad de México.

El itinerario nocturno estará disponible del 5 al 9 de octubre y el domingo 11 de octubre de 2026, en un horario de 18:00 a 20:00 horas. Lo más destacado de esta fase es que la entrada es completamente gratuita, eliminando la necesidad de adquirir boletos para disfrutar de la intervención lumínica y recorrer el conjunto arquitectónico en horario extendido. A partir de noviembre de 2026, el museo planea ampliar su oferta, aunque los detalles específicos de esta expansión aún no han sido revelados.

Esta iniciativa subraya la importancia de la luz como elemento arquitectónico y artístico, invitando al público a redescubrir uno de los espacios más emblemáticos de la Ciudad de México desde una perspectiva innovadora y cautivadora. La fusión de arte, arquitectura e iluminación promete ser una experiencia memorable para todos los asistentes, reafirmando el legado de Frida Kahlo, Diego Rivera y Juan O’Gorman.

El Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, concebido por O’Gorman como un espacio funcional y estético, sigue demostrando su relevancia a través de intervenciones contemporáneas que dialogan con su diseño original. "La luz que habita" es un testimonio de cómo la arquitectura puede ser reinterpretada y apreciada de maneras nuevas, especialmente cuando se combina con la visión artística de la iluminación.