En un episodio que ha generado revuelo y escepticismo, la comunidad científica mexicana ha salido al paso para desmentir las audaces afirmaciones del ufólogo Jaime Maussan, quien presentó en el Salón Verde de la Cámara de Diputados dos supuestas momias de Nazca como "ejemplares no humanos" con origen extraterrestre. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha sido la voz más contundente, calificando dichas aseveraciones de "charlatanería" y negando cualquier respaldo a la hipótesis de vida extraterrestre.
Los supuestos cuerpos, recuperados en 2017 de una mina de diatomea en Cuzco, Perú, fueron presentados por Maussan como hallazgos extraordinarios, asegurando que no tenían relación con ninguna especie conocida en la Tierra y que su interior no había sido manipulado. El periodista y autoproclamado investigador incluso sugirió que la UNAM había realizado análisis de carbono 14 que supuestamente confirmaban la antigüedad de los especímenes y su preservación natural en las minas.
Sin embargo, la UNAM ha negado rotundamente haber respaldado tales conclusiones. En un comunicado oficial, la institución afirmó que "en ningún caso hacemos conclusiones sobre el origen de dichas muestras", deslindándose de las interpretaciones de Maussan. La astrónoma Julieta Fierro, antes de su lamentable fallecimiento, expresó la tristeza de la UNAM ante la situación, reconociendo los esfuerzos serios de la humanidad por buscar vida extraterrestre, pero distanciándose de las afirmaciones del ufólogo.
La Ciencia Responde: Charlatanería y Pseudociencia
La postura de la UNAM se consolidó con una conferencia posterior titulada "¿Extraterrestres o esqueletos de llamas? Ante crédulos y charlatanes, la ciencia responde". En ella, científicos de renombre como José Franco (Instituto de Astronomía), Alejandro Frank (doctor en Física Matemática), Gabriela Frías (maestra en Filosofía de la Ciencia), Antonio Lazcano (biólogo) y Gustavo Medina Tanco (jefe del Laboratorio de Instrumentación Espacial) unieron fuerzas para desacreditar las teorías de Maussan.
Los expertos no solo desmintieron el origen extraterrestre de las momias, sino que también calificaron a Maussan de "charlatán profesional". Alejandro Frank fue particularmente incisivo al señalar que Maussan utiliza su fama para "vender productos milagro de varios tipos", llegando incluso a ofrecer productos para el COVID-19. La pseudociencia, advirtió, no es solo molesta, sino también peligrosa.
El Contexto de las Afirmaciones de Maussan
Las presentaciones de Maussan en el Congreso mexicano no son un hecho aislado. El ufólogo ha dedicado gran parte de su carrera a difundir teorías sobre ovnis y vida extraterrestre, a menudo basándose en testimonios no verificados y supuestas filtraciones. En esta ocasión, utilizó como evidencia supuestos testimonios de exmilitares estadounidenses sobre tecnología extraterrestre y un video presuntamente filtrado de la Fuerza Aérea Mexicana que mostraba "objetos anómalos no identificados".
Maussan no llegó a afirmar explícitamente que las momias fueran extraterrestres, pero sí insistió en que eran "seres no humanos" que no pertenecían a la evolución terrestre. Con estas afirmaciones, buscaba impulsar dos iniciativas: que cualquier institución científica interesada analizara el ADN de los especímenes y que se promoviera una reforma a la Ley de Protección del Espacio Aéreo Mexicano para reconocer los fenómenos anómalos no identificados (FANI).
Implicaciones y Reacciones Internacionales
La presentación de Maussan en el Congreso mexicano generó reacciones diversas a nivel internacional. Mientras algunos sectores celebraban la apertura del parlamento mexicano a discutir temas de ufología, la comunidad científica global, en su mayoría, se mantuvo escéptica. La historia de las momias de Nazca se suma a un largo historial de supuestos hallazgos de vida extraterrestre que, hasta la fecha, no han sido confirmados por la ciencia rigurosa.
La Fiscalía de Perú, ante la controversia, inició investigaciones sobre la procedencia y legalidad de las momias, buscando determinar si habían sido extraídas ilegalmente del país. Este hecho subraya la complejidad legal y ética que rodea a este tipo de descubrimientos y las disputas por el patrimonio cultural y arqueológico.
El Legado de la Pseudociencia
El caso de las momias de Nazca expone la persistente tensión entre la creencia en lo inexplicable y el rigor científico. Mientras Maussan continúa promoviendo sus teorías, la comunidad científica se mantiene firme en su demanda de evidencia sólida y verificable. La UNAM, a través de sus científicos, ha reafirmado el compromiso de la academia con la verdad basada en hechos y métodos científicos, advirtiendo sobre los peligros de la pseudociencia y la desinformación.
En retrospectiva, la presentación de Maussan en el Congreso mexicano, aunque buscaba ser un "momento sublime de la política", terminó por convertirse en un recordatorio de la importancia de la validación científica y la cautela ante afirmaciones extraordinarias que carecen de sustento empírico. La historia de estas momias, lejos de ser una prueba de vida extraterrestre, se ha convertido en un caso de estudio sobre la difusión de la pseudociencia y su impacto en la opinión pública y las esferas políticas.
La comunidad científica espera que este episodio sirva para reforzar la educación científica en México y para fomentar un espíritu crítico entre los ciudadanos, disuadiendo la aceptación acrítica de afirmaciones que, en última instancia, carecen de fundamento y pueden ser perjudiciales.