Activistas y especialistas en salud menstrual exhibieron este viernes las carencias persistentes en las escuelas de la Ciudad de México, donde miles de estudiantes continúan sin acceso a productos de gestión menstrual, baños dignos ni educación sexual integral, pese a los anuncios oficiales de los últimos años.
Las voces expertas coinciden en que el discurso gubernamental sobre "menstruación digna" no se ha traducido en acciones concretas dentro de los planteles educativos. La infraestructura sanitaria sigue siendo deficiente, con baños en mal estado, falta de agua corriente y ausencia de espacios privados donde las alumnas puedan gestionar su periodo con dignidad.
El acceso a toallas sanitarias, tampones o copas menstruales gratuitas en las escuelas sigue siendo una promesa incumplida en la gran mayoría de los centros educativos capitalinos. Mientras tanto, estudiantes de familias de bajos recursos enfrentan ausentismo escolar durante sus días de menstruación por falta de productos básicos.
La educación sexual integral, pilar fundamental para desestigmatizar la menstruación, permanece como una asignatura pendiente en el sistema educativo local. Especialistas señalan que los programas actuales son insuficientes, desactualizados y no abordan la menstruación desde una perspectiva de derechos y salud pública.
Las organizaciones civiles exigen que las autoridades educativas de la capital pasen de las declaraciones mediáticas a la inversión real en infraestructura, capacitación docente y distribución permanente de insumos menstruales en todas las escuelas públicas.
La situación evidencia una brecha entre el discurso progresista de las autoridades capitalinas y la realidad cotidiana que enfrentan miles de niñas y adolescentes en las aulas, donde la menstruación sigue siendo motivo de vergüenza, discriminación y exclusión educativa.