El expresidente Vicente Fox ha desatado una tormenta política al acusar directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum de orquestar un uso político de la justicia en contra del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel. Según Fox, esta acción no sería otra cosa que una estrategia para desviar la atención de los señalamientos que pesan sobre la actual mandataria estatal, Marina del Pilar Ávila.

Desde Culiacán, Sinaloa, Fox no se anduvo con rodeos y señaló a Sheinbaum como la responsable última de la situación jurídica de Ruffo, a quien calificó de "gran Ruffo". "Ella es responsable de esa atrocidad, por salvar el pellejo de esa atrocidad, allá, al norte, de la propia Baja California", declaró el exmandatario, sugiriendo una operación de alto nivel para proteger a la gobernadora de las crecientes presiones.

El Caso Ruffo: Entre la Justicia y la Política

Ernesto Ruffo Appel, figura histórica del Partido Acción Nacional (PAN), enfrenta acusaciones por presunto contrabando de hidrocarburos y delincuencia organizada. La Fiscalía General de la República (FGR) lo investiga por su supuesta participación en una red dedicada a la introducción ilegal de combustibles al país. Las acusaciones detallan que Ruffo y sus socios habrían movilizado cerca de 800 millones de litros de combustible de manera ilícita durante un periodo de 15 meses.

La investigación se centra en una empresa que, presuntamente, declaró la importación de líquidos químicos no gravados para evadir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), mientras introducía gasolina regular y diésel de contrabando. Tras más de 70 días en el penal del Altiplano, Ruffo fue trasladado a su domicilio en Ensenada, Baja California, donde cumple prisión domiciliaria, medida concedida debido a su edad.

Sin embargo, Fox desestimó la versión oficial, calificando el caso como una "decisión política" y cuestionando la actuación de las instituciones de justicia. A pesar de sus contundentes declaraciones, el expresidente no presentó pruebas adicionales que sustentaran directamente que la detención de Ruffo fue orquestada para proteger a Marina del Pilar, aunque la implicación es clara en su discurso.

La Defensa de Sheinbaum y el Contexto Electoral

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha negado categóricamente que el caso Ruffo tenga motivaciones de venganza política. Ha insistido en que las investigaciones se basan en presuntos delitos fiscales y en la entrada ilegal de combustibles al país, manteniendo la postura de que la justicia actúa conforme a derecho.

Las declaraciones de Fox se suman a un coro de voces que han expresado su respaldo a Ruffo Appel. El propio expresidente confirmó haber sostenido una videollamada con el exgobernador tras su regreso a Ensenada, publicando un mensaje de apoyo en el que le aseguraba que "no estaba solo" y confiaba en que "la justicia debía prevalecer".

Un Llamado a la Unidad Opositora

En el marco de su visita a Culiacán, Fox aprovechó para lanzar un llamado a los partidos de oposición a conformar un frente común de cara a las elecciones de 2027. El expresidente enfatizó la necesidad de que las fuerzas opositoras se coordinen y eviten competir divididas, reconociendo que la decisión final sobre una eventual coalición recae en las dirigencias partidistas.

Fox también extendió su convocatoria a ciudadanos, agricultores y comerciantes para que se involucren activamente en la vida política de Sinaloa, entidad que se prepara para renovar gubernatura, alcaldías y cargos legislativos locales y federales el próximo año. Este llamado a la unidad y a la participación ciudadana se da en un contexto de alta polarización y de búsqueda de estrategias efectivas para contrarrestar la hegemonía de Morena.

Implicaciones y Análisis Político

Las acusaciones de Vicente Fox, aunque carentes de pruebas concretas presentadas en el momento, ponen el foco en la percepción de uso político de las instituciones. La figura de Ernesto Ruffo, un exgobernador panista, se convierte así en un símbolo de la lucha contra lo que la oposición considera "la persecución política" del gobierno actual.

La estrategia de Sheinbaum, según la interpretación de Fox, sería la de sacrificar a una figura opositora para desviar la atención de escándalos o señalamientos que podrían afectar a figuras clave de su administración o de sus aliados, como en este caso, Marina del Pilar Ávila. Este tipo de maniobras, de confirmarse, erosionarían aún más la confianza en las instituciones y profundizarían la brecha entre el gobierno y la ciudadanía.

El PAN, por su parte, se encuentra en una posición delicada. Si bien debe defender a sus figuras históricas como Ruffo, también debe navegar en un escenario político complejo donde las acusaciones de corrupción y vínculos con el crimen organizado, como las que enfrenta la gobernadora de Baja California, pueden ser utilizadas por el oficialismo para desacreditar a la oposición en su conjunto.

La coyuntura electoral de 2027 se perfila como un momento crucial para la oposición. El llamado de Fox a la unidad es un reconocimiento tácito de la dificultad de competir contra Morena de manera fragmentada. Sin embargo, la concreción de alianzas y frentes comunes dependerá de la capacidad de los partidos para superar diferencias internas y construir una agenda compartida que resuene con el electorado.

En este escenario, la figura de Claudia Sheinbaum como presidenta en funciones se ve constantemente escrutada, y cualquier indicio de uso faccioso de la justicia podría ser capitalizado por sus adversarios políticos. La batalla por la narrativa y la percepción pública se intensifica, y casos como el de Ernesto Ruffo se convierten en piezas clave en este ajedrez político nacional.