Desde las humildes granjas de Sonora hasta las redes de fibra óptica que conectan al país, la familia Robinson Bours ha tejido una historia de éxito empresarial que hoy se materializa en dos de los conglomerados más influyentes de México: Bachoco y Megacable.
Con más de siete décadas de visión y trabajo arduo, esta dinastía sonorense ha demostrado una notable capacidad para diversificar sus inversiones y consolidar su presencia en sectores clave de la economía nacional. Lo que comenzó como una modesta operación avícola en Ciudad Obregón, con apenas mil gallinas, se ha transformado en un imperio que abarca desde la producción de proteína animal hasta la provisión de servicios de telecomunicaciones de vanguardia.
Del Huevo al Pollo: El Ascenso de Bachoco
La saga empresarial de los Robinson Bours inició en 1952, cuando los hermanos Juan, Javier, Enrique y Alfonso Robinson Bours Almada fundaron Bachoco. El nombre, de origen yaqui, evoca la conexión con la tierra y el agua, elementos esenciales para la agricultura. Sus inicios se centraron en la producción de huevo, pero la ambición y la estrategia los llevaron a expandirse rápidamente.
Para 1963, Bachoco ya había extendido sus operaciones a Navojoa, Los Mochis y Culiacán. La incursión en el negocio del pollo en 1971 marcó un punto de inflexión, y para 1974, la empresa ya miraba hacia el centro del país con su llegada a Guanajuato. Este crecimiento sostenido culminó en 1997 con un hito histórico: su debut simultáneo en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y en la Bolsa de Nueva York, un logro sin precedentes para una empresa avícola mexicana.
Con el paso de los años, Bachoco no se conformó con su liderazgo en el sector avícola. A través de adquisiciones estratégicas en México y Estados Unidos, como OK Foods, Albertville Quality Foods, Sonora Agropecuaria y Norson, la compañía evolucionó hacia un grupo multiproteína, diversificando su oferta y fortaleciendo su posición en el mercado global.
La presencia de Bachoco hoy trasciende la producción. Su innovadora campaña de marketing, que integra tendencias y refranes populares, ha resonado en redes sociales y en la vida cotidiana de los mexicanos. En 2025, la empresa reportó ventas por más de 107 mil millones de pesos y empleó a más de 40,000 personas, consolidándose como la empresa número 53 en el ranking de Las 500 Empresas Más Importantes de México de Expansión.
Conectando México: El Nacimiento de Megacable
Paralelamente al crecimiento de Bachoco, otra rama de la familia Robinson Bours vislumbró el potencial del sector de las telecomunicaciones. En 1978, se fundaron Visión por Cable de Sonora (Vicason) y Visión por Cable de Sinaloa (Vicasin). Sin embargo, la incursión formal en el negocio de la televisión por cable se dio en 1982, con operaciones en Guasave y Navojoa.
La década de los ochenta fue testigo de la expansión de estas empresas por Sonora y Sinaloa. El verdadero salto cualitativo llegó en 1992, cuando obtuvieron la concesión para operar en Guadalajara, una decisión que redefiniría el futuro del grupo en el ámbito de las telecomunicaciones.
Dos años después, la empresa adoptó el nombre que hoy conocemos: Megacable. Se posicionó como pionera al lanzar internet por cable de alta velocidad bajo la marca Megared en 1997. Con el tiempo, Megacable amplió su portafolio para incluir servicios de telefonía, soluciones empresariales, fibra óptica y, más recientemente, telefonía móvil.
En 2007, Megacable dio otro paso trascendental al cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores bajo la clave MEGA.CPO. Actualmente, la compañía tiene presencia en las 32 entidades del país y, al segundo trimestre de 2026, supera los 6 millones de suscriptores de internet fijo, además de operar más de 780 mil líneas móviles. En el ranking de Las 500 Empresas Más Importantes de México 2025, Megacable ocupa el lugar 152.
Un Legado Familiar con Influencia Determinante
Aunque Bachoco y Megacable operan como entidades independientes y cotizan por separado en la BMV, el hilo conductor que las une es la familia Bours. Si bien ambas son compañías públicas con capital distribuido entre diversos accionistas, la influencia de la familia Robinson Bours sigue siendo fundamental.
Francisco Javier Robinson Bours Castelo es un claro ejemplo de esta continuidad. Actualmente preside el Consejo de Administración de Megacable y, al mismo tiempo, lidera el Consejo de Administración Patrimonial de Bachoco. Como hijo de Javier Robinson Bours Almada, uno de los fundadores originales, su rol subraya la cohesión y la visión estratégica de la familia.
Otro miembro destacado es Eduardo Bours Castelo, hermano de Francisco Javier, quien tuvo una participación relevante en la administración de Bachoco antes de emprender una exitosa carrera política que lo llevó a ser gobernador de Sonora entre 2003 y 2009. Esta dualidad entre la gestión empresarial y el servicio público es una característica recurrente en la familia.
La familia Robinson Bours ha sabido mantener el control estratégico de ambos grupos, al tiempo que ha impulsado la profesionalización de su administración a través de consejos corporativos y estructuras de gobierno corporativo sólidas e independientes.
Desafíos y Regulaciones en el Camino
El camino de estos gigantes empresariales no ha estado exento de desafíos. En 2013, la entonces Comisión Federal de Competencia (CFC) impuso una multa de 130.4 millones de pesos a varias empresas avícolas, incluyendo Bachoco, por prácticas monopólicas relacionadas con la fijación de precios del pollo. A pesar de los recursos legales interpuestos por las empresas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación confirmó la sanción en 2015, argumentando que tales acuerdos distorsionan la competencia y perjudican a los consumidores.
Por otro lado, en el sector de las telecomunicaciones, Megacable también ha enfrentado un entorno competitivo y regulatorio dinámico. La industria ha sido testigo de intentos de consolidación y de debates sobre la competencia, como la renuncia de Televisa en 2023 a la idea de fusionar Izzi con Megacable, reflejando la complejidad del mercado y las estrategias de los principales actores.
La historia de Bachoco y Megacable es un testimonio del espíritu emprendedor mexicano y de la capacidad de una familia para construir y mantener imperios empresariales a lo largo de generaciones, adaptándose a los cambios del mercado y consolidando su legado en la economía del país.