Un jurado en Nuevo México ha dictaminado que Facebook, ahora parte de Meta Platforms, engañó a millones de usuarios sobre sus prácticas de privacidad y la protección de sus datos personales. El veredicto, emitido este viernes 25 de septiembre, representa una victoria significativa para la Fiscalía de Nuevo México, marcando la segunda vez que la entidad legal logra un fallo desfavorable contra la gigante tecnológica este año.
Tras un juicio que se extendió por dos semanas en el Tribunal de Distrito estatal de Santa Fe, los miembros del jurado concluyeron que la red social incurrió en múltiples infracciones de la Ley de Prácticas Desleales de Nuevo México. Estas violaciones se derivan principalmente de su política para monetizar los datos de los usuarios y de la conocida filtración de información a la consultora Cambridge Analytica.
La fiscalía argumentó durante el proceso que Facebook facilitó la recopilación de información de sus usuarios a través de una aplicación denominada ‘thisisyourdigitallife’. Esta aplicación se presentaba ante los usuarios como un cuestionario académico de personalidad, diseñado para fines de investigación.
Sin embargo, la estrategia de la aplicación iba mucho más allá de los participantes directos. Se estima que unas 270 mil personas completaron el cuestionario. Lo alarmante es que la plataforma permitía que esta aplicación accediera y recopilara datos no solo de quienes la instalaban, sino también de todos los amigos de esos usuarios, muchos de los cuales nunca instalaron la aplicación ni otorgaron su consentimiento explícito para la recolección de su información.
Esta práctica de recopilación masiva de datos terminó afectando a una vasta cantidad de usuarios. Se calcula que alrededor de 70 millones de usuarios de Facebook en Estados Unidos se vieron comprometidos, incluyendo aproximadamente 350 mil residentes de Nuevo México. A nivel mundial, la cifra de personas afectadas asciende a 87 millones.
Posteriormente, los datos recopilados de manera indebida fueron vendidos a Cambridge Analytica, una consultora política que ya no opera. Esta firma utilizó la información para crear perfiles psicológicos detallados, los cuales fueron empleados en campañas de publicidad política segmentada durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, un uso que generó gran controversia.
Facebook tuvo conocimiento de esta venta indebida de datos en diciembre de 2015. A pesar de ello, la compañía no notificó a los usuarios afectados sobre la brecha de seguridad. Tampoco verificó si los datos habían sido efectivamente eliminados por Cambridge Analytica, ni realizó auditorías exhaustivas a otras aplicaciones de terceros para detectar y prevenir abusos similares. El público en general no se enteró de esta grave brecha de seguridad hasta marzo de 2018, según consta en la demanda presentada.
Ahora, el juez a cargo del caso tendrá la responsabilidad de determinar la cuantía de la multa que Meta deberá pagar. La Fiscalía de Nuevo México ha solicitado la imposición de una multa máxima de 5 mil dólares por cada infracción detectada, lo que podría sumar una cantidad considerable dada la magnitud del caso.
El Fiscal de Nuevo México, Raúl Torrez, emitió un comunicado destacando la importancia del fallo. Señaló que el objetivo del caso era “responsabilizar a una de las corporaciones más grandes del mundo por haber traicionado la confianza” tanto del Estado como de los usuarios a nivel global. Torrez enfatizó la necesidad de que las grandes empresas tecnológicas rindan cuentas por sus acciones.
Este veredicto se suma a otra victoria legal para el Departamento de Justicia de Nuevo México contra Meta este mismo año. En marzo pasado, otro jurado de Nuevo México impuso a la compañía una multa de 375 millones de dólares. Esa sanción se debió a que Meta fue acusada de ocultar información sobre deficiencias en sus plataformas y prácticas comerciales que, presuntamente, facilitaban la explotación sexual infantil, un tema de extrema gravedad.
El caso de Nuevo México contra Facebook subraya las crecientes preocupaciones sobre la privacidad de los datos en la era digital y la responsabilidad de las plataformas tecnológicas. La decisión del jurado envía un mensaje claro sobre la necesidad de transparencia y protección de la información personal de los usuarios, y establece un precedente importante para futuras acciones legales contra empresas tecnológicas que no cumplan con las normativas de privacidad.
En el contexto de la regulación de la tecnología, este fallo podría impulsar a otros estados y jurisdicciones a revisar y fortalecer sus propias leyes de protección de datos. La forma en que Meta maneja la información de sus usuarios ha sido objeto de escrutinio constante, y este veredicto añade una capa más de presión sobre la compañía para reformar sus políticas y prácticas.
La estrategia de monetización de datos, que ha sido el pilar del modelo de negocio de Facebook durante años, se encuentra ahora bajo un mayor escrutinio legal y público. La capacidad de la plataforma para recopilar y utilizar datos de usuarios, incluso de aquellos que no interactúan directamente con ciertas aplicaciones o funciones, ha sido cuestionada repetidamente.
El escándalo de Cambridge Analytica, que se remonta a 2016, fue uno de los primeros grandes destellos de alarma sobre el uso indebido de datos de Facebook para fines políticos. La revelación de que la información de millones de usuarios fue utilizada sin su consentimiento para influir en procesos electorales generó indignación y llamados a una mayor regulación. Este nuevo veredicto en Nuevo México reafirma la gravedad de esas preocupaciones y la persistencia de prácticas cuestionables por parte de la empresa.
La Fiscalía de Nuevo México ha demostrado una postura firme en la defensa de los derechos de los consumidores y la privacidad de los datos. La decisión del jurado en este caso es un reflejo de la evidencia presentada y del compromiso de la fiscalía por hacer valer la ley, incluso contra corporaciones de gran poder e influencia.
El futuro de Meta y sus prácticas de privacidad dependerá en gran medida de cómo responda a este y otros fallos legales. La empresa enfrenta el desafío de equilibrar su modelo de negocio basado en datos con las crecientes demandas de transparencia, seguridad y respeto por la privacidad de sus usuarios a nivel global.