La exigencia de justicia resuena con fuerza en Sinaloa. La familia de Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y figura política local, ha alzado la voz para demandar a la Fiscalía General de la República (FGR) un reporte claro y avances concretos sobre el brutal asesinato que segó su vida.

Han transcurrido casi dos años desde aquel fatídico día, y la incertidumbre y la falta de respuestas oficiales han generado una profunda frustración entre los allegados de Cuén. Según declaraciones del hijo del exrector al programa de Ciro Gómez Leyva, la comunicación con la FGR ha sido prácticamente nula, a pesar de las múltiples solicitudes de información presentadas directamente ante la dependencia en la Ciudad de México.

Un Crimen Rodeado de Misterio

El asesinato de Héctor Melesio Cuén ocurrió en circunstancias que inicialmente generaron confusión. La primera versión ofrecida por la Fiscalía de Sinaloa apuntaba a un asalto común como móvil del crimen. Sin embargo, con el tiempo, la FGR retomó el caso y esclareció aspectos cruciales que cambiaron el panorama.

La investigación federal determinó que Cuén no fue asesinado en una gasolinera de Culiacán, como se había informado inicialmente, sino en una finca ubicada en la zona de Huertos del Pedregal. En este lugar, se encontraron indicios hemáticos que confirmaron la presencia de la víctima, sugiriendo que el secuestro y posterior homicidio ocurrieron allí, muchas horas antes de que circulara la versión de la gasolinera.

Conexiones Peligrosas y Negaciones Oficiales

La finca de Huertos del Pedregal es relevante porque, según las indagaciones, era el sitio donde Héctor Melesio Cuén presuntamente se reuniría con Ismael ‘El Mayo’ Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa. Esta conexión, que ha sido objeto de análisis y especulación, añade una capa de complejidad al caso.

La FGR también reveló hallazgos adicionales: en la batea de un vehículo utilizado en el montaje de la escena de la gasolinera, se encontró sangre humana. Esta sangre fue identificada como perteneciente a Rodolfo ‘C’, presunto integrante del equipo de seguridad de ‘El Mayo’ Zambada. Estos detalles apuntan a una posible implicación de grupos delictivos en el crimen.

Desvinculación con el Caso Rocha Moya

En un esfuerzo por aclarar el panorama y evitar especulaciones, la FGR emitió comunicados para precisar que la investigación sobre el asesinato de Héctor Cuén no guarda relación alguna con el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Este último ha sido señalado por autoridades de Estados Unidos de presuntamente tener vínculos con la delincuencia organizada.

La Fiscalía ha sido enfática al asegurar que la carpeta de investigación sobre el homicidio de Cuén no está archivada ni suspendida. Por el contrario, se afirma que las indagaciones continúan activamente, aunque la familia percibe una falta de comunicación y de resultados tangibles.

El Relato de ‘El Mayo’ Zambada

En medio de las investigaciones, ha trascendido una carta atribuida a ‘El Mayo’ Zambada. En ella, el capo habría detallado que acudió a la finca bajo engaños, con la intención de mediar en una disputa entre Rubén Rocha y Héctor Melesio Cuén, relacionada con la Universidad de Sinaloa. Según este relato, el entonces gobernador Rocha nunca se presentó a la cita.

Sin embargo, Cuén sí se encontraba en la finca cuando ocurrieron los hechos. Posteriormente, ‘El Mayo’ Zambada fue extraído de ese lugar y, junto con Joaquín Guzmán López, abordó un avión que finalmente lo trasladó a Estados Unidos, donde ambos fueron detenidos. Este periplo subraya la intrincada red de personajes y eventos que rodean el asesinato.

La Lucha Familiar por la Verdad

La familia de Héctor Melesio Cuén se encuentra en una batalla legal y emocional por obtener respuestas. La falta de avances y la opacidad en la investigación por parte de la FGR no solo prolongan el dolor, sino que también siembran dudas sobre la eficacia y la voluntad de las autoridades para esclarecer crímenes de alto perfil.

El caso de Héctor Melesio Cuén se suma a la larga lista de homicidios y actos de violencia que azotan a México, donde la búsqueda de justicia a menudo se ve obstaculizada por la complejidad de las investigaciones, la posible infiltración del crimen organizado y la lentitud de los procesos judiciales.

La exigencia de la familia Cuén es un llamado a la FGR para que redoble esfuerzos, mejore la comunicación con las víctimas y garantice que los responsables de este lamentable crimen enfrenten la justicia. La memoria del exrector y la tranquilidad de su familia dependen de ello.

*Con información de Quadratín.