Las exportaciones mexicanas han alcanzado un hito histórico durante el primer semestre de 2026, sumando la impresionante cifra de 389 mil 723 millones de dólares. Este logro representa un crecimiento anual del 24.6 por ciento, marcando la mayor expansión desde 2021 y consolidando a México como un actor clave en el comercio internacional.

El sector manufacturero, particularmente las ramas no automotrices, ha sido el gran motor de este crecimiento. Las ventas al exterior de manufacturas distintas a las automotrices se dispararon un 37.6 por ciento entre enero y junio, un avance sin precedentes en los registros históricos. Este auge se atribuye en gran medida a la robusta demanda de Estados Unidos por productos tecnológicos, impulsada por el fenómeno de la inteligencia artificial (IA).

En contraste, el sector automotriz, aunque con una recuperación modesta, mostró un crecimiento del 1 por ciento en el semestre, rompiendo una racha de tres semestres consecutivos de caídas. Las exportaciones manufactureras en su conjunto experimentaron un crecimiento del 25.8 por ciento, el más significativo en cinco años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Factor IA y la Reconfiguración Global

Analistas económicos señalan que este desempeño excepcional es el resultado de una combinación de factores cíclicos y estructurales. Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, destaca el sólido ciclo de inversión estadounidense en infraestructura para IA, centros de datos y equipo eléctrico. Además, la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, acelerada por tensiones comerciales y aranceles a productos tecnológicos asiáticos, ha fortalecido la posición de México como plataforma manufacturera estratégica para el mercado estadounidense.

Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Banamex, coincide en que el ciclo de inversión tecnológica en Estados Unidos es un contribuyente clave. Sin embargo, advierte que no se debe atribuir todo el crecimiento a la IA, ya que la categoría de manufacturas no automotrices es muy amplia y los datos agregados no permiten aislar con precisión el impacto de los bienes directamente vinculados a la IA.

Mario Correa, expresidente del Comité de Estudios Económicos del IMEF, sugiere que la incertidumbre generada por la política comercial de Estados Unidos ha llevado a las empresas estadounidenses a acelerar la importación de bienes para fortalecer sus inventarios, especialmente en tecnología relacionada con la IA. No obstante, advierte que este impulso podría ser temporal y que una parte significativa del crecimiento podría deberse al ensamblaje final de componentes asiáticos en México, lo que implicaría un valor agregado menor.

Diversificación y Superávit Histórico

Si bien las manufacturas no automotrices lideran el crecimiento, otros sectores también muestran dinámicas interesantes. Las ventas petroleras al exterior experimentaron una ligera caída del 2.9 por ciento, y las agropecuarias retrocedieron un 4.0 por ciento. Por otro lado, las exportaciones extractivas se dispararon un notable 78.6 por ciento anual durante el primer semestre del año.

Las importaciones también registraron un aumento significativo, sumando 379 mil 866 millones de dólares en el semestre, un alza del 22.0 por ciento. Este incremento fue impulsado principalmente por la compra de bienes intermedios, que crecieron un 25.7 por ciento, reflejando la dependencia de la industria manufacturera de insumos extranjeros.

Ostolaza señala que, debido a la alta proporción de insumos importados en la manufactura de exportación, el impacto neto sobre el Producto Interno Bruto (PIB) será menor que el crecimiento bruto de las exportaciones. A pesar de ello, la balanza comercial acumuló un superávit histórico de 9 mil 857 millones de dólares en la primera mitad del año, superando ampliamente los mil 433 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.

Perspectivas y Desafíos

Solo en el mes de junio, las exportaciones mexicanas alcanzaron 72 mil 551 millones de dólares, un incremento del 34.4 por ciento, el mayor desde mayo de 2021. Este avance fue impulsado por las manufacturas, que subieron un 35.3 por ciento, con un destacado salto del 48.8 por ciento en las no automotrices.

Las cifras del primer semestre fortalecen la expectativa de un repunte en el PIB para el segundo trimestre, impulsado por las exportaciones netas, tras un crecimiento modesto del 0.2 por ciento anual en el primer trimestre. Los analistas anticipan que el comercio exterior continuará sosteniendo la actividad económica en la segunda mitad del año, aunque se espera un ritmo más moderado.

El sector empresarial y productivo mexicano se beneficia directamente de estas cifras récord, consolidando su papel como motor de la economía nacional. La capacidad de adaptación y la fortaleza de las cadenas de suministro mexicanas, especialmente en el contexto de la creciente demanda tecnológica global, son factores clave para mantener esta tendencia positiva. Asimismo, el enfoque en la ecología y la sostenibilidad en las cadenas de valor podría abrir nuevas oportunidades y fortalecer aún más la competitividad del país en el mercado internacional.