Esthela Damián Peralta, quien fungió como exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal, ha presentado los pormenores de su iniciativa política y técnica denominada “Guerrero del Futuro”, centrada en su primer eje estratégico: Seguridad Ciudadana. Damián Peralta sostiene que su propuesta busca pacificar la entidad guerrerense a través de la aplicación estricta de la ley, la implementación de tecnología avanzada y un abordaje profundo de las desigualdades sociales que, según su diagnóstico, alimentan la violencia.
La exfuncionaria enfatizó que la seguridad en Guerrero no puede depender de soluciones improvisadas o meras ocurrencias. En su proyecto, Damián Peralta asegura contar con un diagnóstico preciso que apunta a la necesidad de atender a los jóvenes mediante oportunidades de empleo y educación, al tiempo que se refuerzan las instituciones con inteligencia policial y recursos financieros adecuados. "Si una estrategia no tiene presupuesto asignado, es demagogia", declaró, subrayando la importancia de la asignación presupuestal para la efectividad de cualquier plan de seguridad.
En un esfuerzo por vincular su propuesta con la agenda nacional, Damián Peralta afirmó que el eje de Seguridad Ciudadana de “Guerrero del Futuro” se suma por completo a la estrategia nacional de cuatro pilares impulsada por la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo. Estos pilares, según la exconsejera, son: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, inteligencia e investigación, y coordinación total entre los distintos niveles de gobierno y fuerzas de seguridad.
Los Cuatro Pilares para Blindar al Estado
El plan de Seguridad Ciudadana propuesto por Esthela Damián contempla una reestructuración operativa que, de acuerdo con sus promotores, se basará en la eficiencia y el respeto irrestricto a los derechos humanos. Los componentes clave de esta estrategia son:
- Atención a las Causas: Se busca una vinculación directa con programas de apoyo dirigidos a la juventud y la creación de alternativas económicas en las regiones más desfavorecidas del estado. El objetivo es mermar la base social de la que se nutren las organizaciones delictivas.
- Inteligencia y Tecnología: El plan prevé el fortalecimiento de las capacidades de investigación y análisis de datos. Esto permitiría desarticular organizaciones criminales de manera más estratégica, optimizando así el uso de los recursos policiales disponibles.
- Consolidación de la Guardia Nacional: Se plantea un despliegue coordinado y permanente de la Guardia Nacional en los puntos considerados críticos dentro de las ocho regiones que componen la entidad. La meta es asegurar una presencia disuasiva y efectiva que contribuya a la pacificación.
- Coordinación Total: Se enfatiza la necesidad de un trabajo conjunto y sin fisuras entre las fiscalías, las fuerzas de seguridad estatales, el Ejército, la Marina y el Gobierno Federal. Esta colaboración interinstitucional se presenta como fundamental para el éxito del plan.
Llamado a la Unidad en Guerrero
En el contexto del proceso interno para definir la Coordinación Estatal de la Transformación en Guerrero, donde las encuestas más recientes la ubican favorablemente, Damián Peralta hizo un llamado enfático a la unidad de las fuerzas políticas y sociales del estado. Reconoció que el respaldo ciudadano en el territorio la compromete a mantener un esfuerzo constante y a no bajar la guardia ante los desafíos que enfrenta la entidad.
"La transformación de Guerrero necesita de todas y todos, en una gran unidad interna", afirmó Damián Peralta, enviando un mensaje directo a la oposición. "Quienes están en la oposición se frotan las manos esperando vernos divididos, pero aquí les decimos que no les vamos a dar el gusto. Salimos fortalecidos porque el anhelo de paz de los guerrerenses está por encima de cualquier interés particular", concluyó, buscando proyectar una imagen de cohesión y determinación.
El proyecto “Guerrero del Futuro” se mantiene abierto a la recepción de aportaciones y sugerencias por parte de la ciudadanía, académicos y expertos en el sector de la seguridad. Los interesados pueden consultar y participar a través del micrositio oficial www.guerrerodelfuturo.mx, una plataforma diseñada para fomentar la colaboración ciudadana en la construcción de estrategias de paz.
En el ámbito de la seguridad pública en México, la presentación de iniciativas como la de Esthela Damián suele generar expectativas, especialmente cuando se vinculan con las estrategias gubernamentales en curso. La administración de Claudia Sheinbaum ha reiterado su enfoque en la pacificación del país, basándose en pilares que buscan no solo el combate frontal a la delincuencia, sino también la atención a las raíces sociales y económicas de la violencia. Sin embargo, la efectividad de estos planes a menudo se ve matizada por la complejidad de la problemática, la persistencia de grupos criminales y la necesidad de una implementación consistente y con recursos suficientes a lo largo del territorio nacional.
La estrategia de "cuatro pilares" mencionada por Damián Peralta es un reflejo de la política de seguridad que ha buscado consolidar el gobierno federal, combinando el uso de la fuerza con programas sociales y de desarrollo. La atención a las causas, un eje central, busca desincentivar la incorporación de jóvenes a las filas del crimen organizado mediante la oferta de alternativas educativas y laborales. Paralelamente, la inteligencia y la investigación son vistas como herramientas cruciales para desmantelar las estructuras delictivas desde adentro, mientras que la presencia de la Guardia Nacional y la coordinación interinstitucional pretenden asegurar una cobertura efectiva y una respuesta unificada ante las amenazas.
No obstante, la implementación de estas estrategias enfrenta obstáculos significativos. La violencia en estados como Guerrero, históricamente marcado por la presencia del crimen organizado y profundas desigualdades, exige un compromiso sostenido y recursos que trasciendan las administraciones. La crítica sobre la falta de presupuesto asignado a las estrategias, como la señalada por Damián Peralta, resalta una preocupación recurrente en el debate público sobre seguridad: la brecha entre el discurso y la asignación de recursos efectivos para su materialización.
El llamado a la unidad dentro de las fuerzas políticas de Guerrero, en el marco de un proceso interno, también pone de manifiesto las tensiones y negociaciones que caracterizan la política mexicana. La búsqueda de la paz social en una entidad tan compleja como Guerrero requiere no solo de estrategias de seguridad bien diseñadas, sino también de un consenso político amplio que permita su implementación efectiva y duradera. La capacidad de las diferentes facciones políticas para superar sus diferencias y trabajar conjuntamente será un factor determinante para el futuro de la seguridad en el estado.
La propuesta de Esthela Damián, al alinearse explícitamente con la estrategia de la Presidenta Sheinbaum, busca capitalizar el respaldo de la administración federal y presentarse como una opción viable y coherente con la política nacional. Sin embargo, la efectividad real de su plan dependerá de su capacidad para traducirse en acciones concretas y resultados tangibles en el terreno, superando los desafíos estructurales y coyunturales que han obstaculizado la pacificación de Guerrero en el pasado. La ciudadanía, los académicos y los expertos tendrán la última palabra al evaluar si esta iniciativa logra marcar una diferencia real en la vida de las familias guerrerenses.