Un sofisticado esquema de trampas, que involucra desde artimañas tecnológicas hasta la posible complicidad de terceros, habría permeado el reciente examen de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), según las revelaciones de un especialista en tecnología.

Emilio Saldaña, experto en el área, detalló en entrevista para Azucena Uresti las diversas metodologías que, presuntamente, los aspirantes habrían empleado para obtener un lugar en la máxima casa de estudios, lo que derivó en una crisis que obligó a la institución a suspender temporalmente las inscripciones para nuevo ingreso a licenciatura.

El Ingenio Detrás de las 'Pausas para ir al Baño'

Una de las tácticas más llamativas, según Saldaña, consistía en aprovechar las 'pausas para ir al baño' durante la aplicación del examen en línea. Este tiempo, que debería ser para necesidades fisiológicas, se habría convertido en una ventana para recibir las respuestas correctas. "En estas pausas para ir al baño lo que hacían era aprovechar ese tiempo para recibir preguntas y respuestas que con estas plataformas se obtienen en cuestión de segundos", explicó el experto.

Esta práctica, aunque aparentemente rudimentaria, evidencia una falla en la supervisión y el diseño del examen en línea, permitiendo que el tiempo fuera de la vista del sistema fuera utilizado para fines fraudulentos. La rapidez con la que se obtenían las respuestas sugiere una operación coordinada y bien aceitada.

Cámaras 360 y Cómplices Externos

Pero las 'trampas' no se detuvieron ahí. Saldaña también expuso el uso de cámaras 360, un dispositivo que, si bien está diseñado para capturar un amplio campo visual, habría sido manipulado. "Usaron una cámara 360 que cuando graba, graba todo lo que está viendo alrededor, pero estaba configurada de tal forma que solo grababa al estudiante", señaló.

La implicación de esta configuración es alarmante: mientras la cámara enfocaba al aspirante, una persona externa, presuntamente contratada, estaría resolviendo el examen simultáneamente. Esto sugiere una red de corrupción que va más allá del simple intento individual de fraude, involucrando la contratación de servicios para garantizar el éxito en el examen.

Inteligencia Artificial al Servicio del Fraude

La inteligencia artificial (IA) se perfila como una herramienta cada vez más utilizada en diversos ámbitos, y lamentablemente, también en el fraude académico. El experto detalló cómo los aspirantes habrían recurrido a diversas aplicaciones de IA para obtener las respuestas del examen de la UNAM.

"Hay varias aplicaciones que permiten que al momento de una conversación se graba y genera resúmenes, o si son preguntas se generan respuestas en tiempo real", indicó Saldaña. Esto significa que los estudiantes podían, en teoría, introducir las preguntas del examen en estas herramientas y recibir las respuestas casi de inmediato.

Además, la posibilidad de obtener las preguntas con anticipación, mediante la compra de las mismas, y luego utilizar la IA para resolverlas, completa un panorama de fraude digital avanzado. La velocidad y precisión con la que se habrían respondido algunos exámenes, especialmente en carreras de alta demanda como medicina, levantan serias preocupaciones sobre la integridad del proceso de selección.

Distractores y Fallas Técnicas como Coartada

Otra táctica detectada involucra el uso de ruidos externos o la simulación de fallas técnicas. Estos incidentes, que podrían parecer meros inconvenientes en un examen en línea, habrían sido aprovechados por los aspirantes para solicitar las respuestas o para ganar tiempo mientras sus cómplices externos trabajaban en la solución.

Esta estrategia demuestra la multifacética naturaleza del fraude, donde se explotan tanto las vulnerabilidades tecnológicas como las psicológicas del sistema de evaluación. La capacidad de los aspirantes para manipular el entorno del examen, incluso a través de distracciones, subraya la necesidad de protocolos de seguridad más robustos.

Un Esquema de Corrupción Revelado

Saldaña lamentó que el primer examen en línea implementado por la UNAM para el ingreso a licenciatura haya servido, en parte, para exponer estas sofisticadas trampas. "Destapa una red de corrupción muy aceitada para proveer con anticipación las preguntas y todo el proceso de venta que esto implicó", afirmó.

La magnitud del problema sugiere que no se trata de casos aislados, sino de un esquema organizado diseñado para burlar el sistema de admisión. La preocupación principal radica en que estos 'vacíos' sean explotados por aspirantes que buscan asegurar un lugar en carreras que definirán su futuro profesional, sin haber demostrado las capacidades requeridas.

La UNAM y la Esperanza en su Comité

No obstante, el especialista también reconoció la seriedad con la que la UNAM está abordando la situación. La formación de un comité dedicado a evaluar el incidente es vista con optimismo.

"La UNAM está respondiendo con seriedad ante este evento porque está integrada por áreas brillantes y hay esperanza en los resultados que puedan compartir y la decisión que puedan tomar al respecto", aseguró Saldaña, destacando la capacidad de las áreas académicas de la universidad para enfrentar y resolver esta crisis.

La UNAM enfrenta ahora el desafío de restaurar la confianza en su proceso de admisión, implementando medidas que garanticen la equidad y la integridad académica frente a las crecientes amenazas de fraude tecnológico. La resolución de este caso sentará un precedente importante para futuros procesos de evaluación en instituciones educativas a nivel nacional.

El incidente pone de manifiesto la constante carrera entre las instituciones educativas y aquellos que buscan burlar sus sistemas, obligando a una revisión continua de las estrategias de seguridad y a la adopción de tecnologías que puedan detectar y prevenir el fraude de manera más efectiva. La integridad del sistema de admisión es fundamental para asegurar que los estudiantes que ingresan a la universidad poseen las aptitudes y el compromiso necesarios para tener éxito.