El gobernador Gavin Newsom declaró estado de emergencia en el condado de Orange, California, tras una fuga de sustancias químicas peligrosas en una instalación aeroespacial que mantiene en vilo a decenas de miles de residentes. La situación se originó el jueves por la tarde en las instalaciones de GKN Aerospace, ubicadas en Garden Grove, al sur del estado.
Un tanque que contiene 7 mil galones de metacrilato de metilo —un líquido altamente inflamable y volátil empleado en la producción de plásticos acrílicos— comenzó a emitir gases tóxicos y ha incrementado su temperatura de manera constante, aproximadamente un grado Fahrenheit por hora. Los equipos de bomberos del condado de Orange han trabajado sin descanso desde el inicio del incidente, pero hasta el momento no han logrado estabilizar el contenedor.
La complejidad del problema radica en que el químico genera su propio calor de forma incontrolable, lo que eleva el riesgo de una explosión catastrófica o una liberación masiva de gases tóxicos. Autoridades de emergencia han movilizado personal especializado de todo el país para atender la crisis, que mantiene bajo órdenes de evacuación a cerca de 40 mil personas en cinco ciudades cercanas al sitio del incidente.
La proclamación de emergencia faculta a la Oficina de Servicios de Emergencia de California y a todas las agencias estatales para brindar apoyo logístico y recursos adicionales al condado de Orange. Entre las medidas implementadas se incluye la habilitación de propiedades estatales como refugios temporales para los evacuados. Hasta el momento no se han registrado víctimas fatales ni heridos, aunque residentes de la zona han reportado afectaciones ambientales.
Las autoridades locales mantienen actualizados los mapas de evacuación y la ubicación de los albergues disponibles para la población desplazada. El gobernador Newsom enfatizó que el objetivo prioritario es garantizar la seguridad de las comunidades afectadas mientras continúan los esfuerzos por controlar la situación en la planta química.