La seguridad aérea de México se encuentra nuevamente en el filo de la navaja. La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ha iniciado una exhaustiva evaluación de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) mexicana, poniendo en grave riesgo la Categoría 1 que garantiza el cumplimiento de los estándares internacionales.

Fuentes cercanas al proceso revelan que la AFAC ya ha respondido a un cuestionario de 339 preguntas, un paso crucial en la deliberación de la FAA sobre si México mantendrá su estatus o sufrirá una degradación, un escenario que ya ha ocurrido en el pasado y que tendría severas repercusiones.

El Fantasma de la Categoría 2

La posibilidad de retroceder a Categoría 2, como sucedió en 2010 y 2021, genera una profunda preocupación en el sector. Una degradación implicaría severas restricciones para las aerolíneas mexicanas: no podrían operar nuevas rutas ni ampliar frecuencias hacia Estados Unidos. Tampoco podrían utilizar aeronaves nuevas para servicios ya autorizados, lo que, en la práctica, otorgaría una ventaja competitiva a las aerolíneas estadounidenses, permitiéndoles expandir su presencia en el mercado mientras las mexicanas ven limitadas sus operaciones.

La FAA evalúa una serie de aspectos técnicos fundamentales para determinar el cumplimiento de las normas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Estos abarcan desde la legislación aeronáutica primaria y los reglamentos operativos hasta el sistema estatal de aviación civil, la cualificación y formación del personal técnico, y la eficacia de los mecanismos de supervisión y resolución de problemas de seguridad.

Recortes Presupuestales, el Talón de Aquiles

Uno de los puntos más críticos en esta nueva evaluación es el cumplimiento de las promesas hechas por México tras la recuperación de la Categoría 1 en 2023. En aquel entonces, se comprometió a incrementar el presupuesto de la AFAC para fortalecer sus capacidades de vigilancia y supervisión. Sin embargo, la realidad presupuestal ha sido otra.

Desde el regreso a la Categoría 1, el presupuesto asignado a la AFAC ha experimentado una drástica disminución del 37%. Si bien en 2023 se destinaron 902 millones de pesos para recuperar el estatus, el presupuesto aprobado para el presente año se redujo significativamente, quedando muy por debajo de las necesidades operativas.

Un Presupuesto Insuficiente

Los propios cálculos de la AFAC, respaldados por el Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM) y la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), señalan que la operación de la agencia requiere al menos 2 mil millones de pesos anuales. La brecha entre lo necesario y lo asignado es alarmante y representa un obstáculo mayúsculo para garantizar la seguridad aérea.

Jesús Ortiz, secretario general de ASPA, ha sido enfático al señalar que el presupuesto es el "gran tema". Urge a los legisladores a "voltear a ver" la necesidad de destinar más recursos a la AFAC, ya sea mediante una autonomía presupuestal o un incremento directo en su asignación, para evitar una potencial degradación.

Déficit de Personal y Vigilancia

Además del presupuesto, otro pendiente crucial es la falta de personal técnico aeronáutico calificado. La escasez de inspectores y personal capacitado para supervisar a todos los operadores aéreos del país compromete directamente la efectividad de la vigilancia y la seguridad. Sin los recursos necesarios y sin el personal adecuado, la AFAC se ve imposibilitada para cumplir cabalmente con sus funciones.

La evaluación de la FAA está en curso y se espera que en las próximas semanas se conozcan los resultados o si se requieren solicitudes adicionales de información. El sector aéreo mexicano observa con gran expectación y preocupación este proceso, consciente de que el futuro de su conectividad internacional y la competitividad de sus aerolíneas penden de un hilo.

Implicaciones y Contexto Histórico

Históricamente, la seguridad aérea ha sido un tema sensible en las relaciones bilaterales. Las degradaciones a Categoría 2 no solo afectan a las aerolíneas, sino también a la imagen del país y a su capacidad para atraer inversión en el sector turístico y de transporte. La falta de personal y presupuesto en la AFAC no es un problema nuevo; ha sido una constante que se agrava con el paso del tiempo y la falta de atención prioritaria por parte de las administraciones.

La recuperación de la Categoría 1 en 2023 fue vista como un logro, pero las condiciones bajo las cuales se obtuvo, y la posterior reducción presupuestal, sugieren que las mejoras implementadas podrían no haber sido suficientes o sostenibles. La FAA, al ser una autoridad regulatoria de un mercado tan importante como el estadounidense, ejerce una presión constante para asegurar que sus socios cumplan con los más altos estándares de seguridad.

El Papel de la AFAC

La AFAC tiene la responsabilidad de garantizar que todas las aeronaves que operan en territorio mexicano, así como las aerolíneas que vuelan hacia y desde el país, cumplan con las normativas de seguridad. Esto incluye la certificación de aeronaves, la supervisión de operaciones, la regulación del mantenimiento y la capacitación del personal. Una falla en cualquiera de estos rubros puede tener consecuencias catastróficas, como lo demuestran los accidentes aéreos a nivel mundial.

La falta de recursos y personal limita la capacidad de la AFAC para realizar auditorías exhaustivas y frecuentes, así como para investigar a fondo cualquier incidente o accidente que pudiera ocurrir. Esto crea un ciclo vicioso donde las deficiencias detectadas por la FAA pueden llevar a una degradación, lo que a su vez podría generar una menor recaudación y, por ende, una mayor limitación de recursos para la propia agencia.

La Perspectiva de los Pilotos

Los pilotos, como los principales operadores de las aeronaves, son quienes viven de cerca las implicaciones de una seguridad aérea deficiente. La ASPA y el CPAM han sido voces constantes en la exigencia de mejores condiciones para la AFAC. Su preocupación no es meramente gremial, sino que atañe directamente a la seguridad de los pasajeros y la tripulación.

La falta de inversión en la AFAC se traduce en aeronaves que podrían no estar recibiendo la supervisión adecuada, en procedimientos que podrían no estar siendo rigurosamente aplicados, y en un personal que podría estar sobrecargado de trabajo. La FAA, al evaluar a México, no solo revisa documentos, sino que también busca evidencia tangible de que las capacidades operativas y de supervisión son robustas y suficientes.

El Futuro Incierto

El resultado de esta evaluación es incierto, pero las señales de alerta son claras. La dependencia de México de la Categoría 1 para mantener su conectividad aérea con Estados Unidos es absoluta. Una degradación no solo representaría un revés técnico y operativo, sino también un golpe a la confianza internacional en la capacidad del país para gestionar su espacio aéreo de manera segura y eficiente. La administración actual enfrenta el desafío de demostrar que las promesas hechas se traducen en acciones concretas y sostenidas, más allá de las respuestas a un cuestionario.