Registros oficiales de Estados Unidos revelan que durante junio de 2026 se exportaron 597 mil 27 barriles de petróleo crudo a México, con un valor comercial estimado en 69.67 millones de dólares. La información, proveniente de la Oficina del Censo de Estados Unidos, detalla que el cargamento salió a través del distrito aduanero de Nueva Orleans, Luisiana, y se trataba de crudo con una gravedad de 25 grados API o superior.
Sin embargo, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha declarado que, en lo que va del año 2026, no ha realizado importaciones de petróleo crudo. La paraestatal mexicana, al ser consultada por El Financiero, indicó además que a la fecha no se tiene registro de un permiso vigente para llevar a cabo este tipo de operaciones, lo que genera un desconcierto sobre el destino y la legalidad de dicho cargamento.
La Secretaría de Energía (Sener) también fue contactada para obtener información al respecto, pero hasta el momento de la publicación de la nota, no había respondido a la solicitud. Fuentes cercanas a la dependencia señalan que, hasta ahora, la Sener no ha otorgado permisos de importación de petróleo crudo ni a empresas privadas ni a la propia Pemex.
Un Flujo Inusual de Crudo
El volumen exportado en junio de 2026 equivale a un promedio de 19 mil 901 barriles diarios. Los registros comerciales consultados no permiten identificar a la empresa mexicana que adquirió el hidrocarburo ni el destino final del cargamento. Este hecho marca un hito, ya que es la primera vez en los últimos ocho años que la Oficina del Censo de Estados Unidos reporta exportaciones de petróleo crudo a México.
Los últimos registros de este tipo datan de octubre y noviembre de 2018, cuando México importó un promedio de 11 mil y 23 mil barriles diarios, respectivamente. Históricamente, México se ha caracterizado por ser un país exportador de petróleo crudo, principalmente hacia Estados Unidos, mientras que sus importaciones se concentran en productos refinados como gasolinas, diésel y gas licuado de petróleo.
Implicaciones Técnicas y Políticas
Fluvio Ruiz Alarcón, especialista del sector energético, explicó que la importación de crudo estadounidense podría ser una decisión técnicamente razonable. Las refinerías de Pemex a menudo requieren procesar mezclas de hidrocarburos con características específicas para optimizar su eficiencia operativa. La importación de crudos con propiedades particulares puede ayudar a alimentar las refinerías con mezclas más cercanas a las especificaciones para las que fueron diseñadas, incrementando así la producción de combustibles de mayor valor comercial.
Ruiz Alarcón señaló que la importación de crudo es una práctica común en la industria petrolera internacional. Permite a las refinerías operar de manera más eficiente y maximizar la producción de productos como gasolinas y diésel. Sin embargo, el experto también reconoció que, históricamente, han existido resistencias políticas en México para aceptar la necesidad de importar petróleo crudo, a pesar de sus beneficios técnicos.
El especialista recordó que incluso la refinería Deer Park, propiedad de Pemex en Texas, utiliza una mezcla de crudos de diferentes orígenes. Esta refinería procesa alrededor de 70 mil barriles diarios de crudo Maya, de un total de 340 mil barriles, complementando su alimentación con otros tipos de petróleo. La selección adecuada de crudos, según Ruiz Alarcón, podría elevar significativamente el rendimiento de las refinerías mexicanas.
“Si las siete refinerías del país operaran conforme a sus parámetros de diseño, seríamos superavitarios en diésel”, afirmó el experto, subrayando el potencial de mejora en la producción nacional de combustibles si se adoptaran estrategias de alimentación de crudo más flexibles y tecnológicamente adecuadas.
Contexto de las Refinerías Mexicanas
La red de refinerías de Pemex en México ha enfrentado desafíos operativos y de diseño a lo largo de los años. Muchas de estas instalaciones fueron diseñadas para procesar tipos de crudo específicos, como el Maya, que es un crudo pesado con alto contenido de azufre. Sin embargo, la disponibilidad y las características del crudo nacional han variado, lo que ha llevado a la necesidad de buscar mezclas alternativas para optimizar la producción.
La importación de crudo ligero, como el que se reporta en la operación de Estados Unidos, podría ser utilizada para diluir los crudos pesados mexicanos y facilitar su procesamiento en las refinerías, o para producir mezclas más ligeras que resulten en una mayor proporción de gasolinas y diésel. La falta de registro y permisos vigentes por parte de Pemex y Sener, sin embargo, deja en el aire las circunstancias bajo las cuales se realizó esta operación.
El Papel de la Sener y la Regulación
La Secretaría de Energía es la entidad encargada de regular y autorizar las importaciones y exportaciones de hidrocarburos en México. La ausencia de permisos vigentes para la importación de crudo, según lo declarado por Pemex y la información preliminar de la Sener, plantea interrogantes sobre el marco legal y administrativo de esta transacción. Es posible que la operación se haya realizado bajo un esquema no convencional o que exista una omisión en los registros oficiales.
La política energética mexicana ha priorizado históricamente la autosuficiencia en la producción de combustibles, lo que ha generado reticencia a la importación de crudo. No obstante, la realidad operativa de las refinerías y la necesidad de optimizar la producción han llevado a debates sobre la conveniencia de estas importaciones. La situación actual, con un cargamento reportado por EU y sin registro en México, añade una capa de complejidad a este debate.
Antecedentes de Importaciones de Crudo
Aunque México es un exportador neto de petróleo crudo, ha habido instancias previas de importación, especialmente de productos refinados. La importación de crudo en sí misma es menos común y suele estar ligada a necesidades específicas de procesamiento o a acuerdos estratégicos. La operación de la refinería Deer Park en Texas, que procesa crudo Maya junto con otros tipos, es un ejemplo de cómo se integran diferentes fuentes de hidrocarburos en la cadena de valor de Pemex.
La discrepancia entre los registros de exportación de EU y la falta de registro en Pemex podría deberse a diversos factores, incluyendo errores administrativos, diferencias en los sistemas de reporte, o incluso operaciones no declaradas formalmente. La investigación sobre el destino y la naturaleza de estos 597 mil barriles de crudo se vuelve crucial para entender las dinámicas del mercado y la gestión de los recursos energéticos del país.