El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio anunció desde Nueva Delhi la implementación de un sistema de visado prioritario dirigido a empresarios e inversionistas indios de alto nivel. La iniciativa, bautizada bajo el lema "America First", busca agilizar el ingreso de profesionales de negocios que fortalezcan los vínculos económicos bilaterales.

Durante un evento en la embajada estadounidense en la capital india, Rubio explicó que la medida responde a la necesidad de consolidar una relación comercial estratégica. India ha invertido 20,500 millones de dólares en la economía de Estados Unidos, según cifras oficiales proporcionadas por el funcionario.

El programa se enmarca dentro de la "Misión 500", una estrategia bilateral que pretende elevar el intercambio comercial entre ambas naciones hasta los 500,000 millones de dólares antes de 2030. El embajador estadounidense en India, Sergio Gor, describió la iniciativa como una puerta de entrada para innovadores que sostienen cientos de miles de empleos en comunidades norteamericanas.

La medida llega en un momento crítico para la fuerza laboral tecnológica india. La industria global enfrenta una ola de recortes masivos impulsados por la automatización mediante inteligencia artificial. Compañías como Meta, Amazon y LinkedIn han eliminado más de 110,000 posiciones este año.

Miles de ingenieros indios que trabajan en Estados Unidos con visas patrocinadas por empresas enfrentan la posibilidad de deportación si no consiguen un nuevo empleador en un plazo de sesenta días tras perder su trabajo. La situación se replica en centros tecnológicos de India como Bangalore e Hyderabad, donde multinacionales occidentales aplican recortes similares en un sector valuado en 300,000 millones de dólares.

Rubio destacó la relación personal entre el presidente Donald Trump y el primer ministro indio Narendra Modi como factor clave en el fortalecimiento de los lazos bilaterales. "La conexión entre los líderes es increíblemente importante", señaló el secretario de Estado durante su intervención.

El contraste entre el trato preferencial para grandes capitales y la vulnerabilidad de trabajadores técnicos marca el enfoque transaccional de la política migratoria estadounidense actual. Mientras las visas se aceleran para quienes aportan inversiones millonarias, miles de profesionales enfrentan incertidumbre laboral en ambos lados del Pacífico.