La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) de México se encuentra bajo un intenso escrutinio por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, la cual ha identificado serias deficiencias en procesos clave que podrían derivar en la pérdida de la Categoría 1 en seguridad aérea.

Fuentes internas consultadas por El Financiero describen la situación como alarmante, incluso peor que en ocasiones anteriores. Se reportan fallas que alcanzan hasta el 90 por ciento en la claridad de los procesos dentro de la propia AFAC. La preocupación principal radica en la falta de personal capacitado, recursos económicos insuficientes y un alto índice de bajas en la agencia, lo que compromete su capacidad para cumplir con los estándares internacionales.

Evaluación Intensiva y Primeros Hallazgos

La autoridad aeronáutica mexicana está siendo sometida a una evaluación presencial por parte de la FAA, un proceso crucial para mantener la Categoría 1, la cual el país recuperó en 2023 tras un periodo de más de dos años en Categoría 2. La primera fase de esta revisión consistió en un cuestionario enviado por la FAA para evaluar aspectos como la vigilancia, seguridad aérea y la investigación de accidentes.

Tras la respuesta del cuestionario, la segunda etapa, conocida como Programa Internacional de Evaluación de la Seguridad Aérea (IASA), se está llevando a cabo de manera presencial. Inspectores estadounidenses están entrevistando a funcionarios mexicanos del 10 al 14 de agosto para verificar la implementación de los procedimientos y la efectividad de las medidas adoptadas.

Los primeros indicios de esta evaluación sugieren que las deficiencias que llevaron a México a la Categoría 2 hace cinco años no han sido resueltas. La falta de personal cualificado y la escasez de recursos financieros son puntos recurrentes en las observaciones de las fuentes.

Impacto en el Personal y Riesgo de Degradación

La presión de la revisión estadounidense ya ha tenido consecuencias directas en la estructura de la AFAC. Karen Uribe Barrera, quien estaba a cargo del área de competencias lingüísticas, fue destituida. Su salida se debió, según reportes, a la incapacidad de responder satisfactoriamente a las preguntas de los inspectores sobre el dominio del inglés aeronáutico y la capacidad del Estado mexicano para evaluar al personal técnico en esta materia.

La dirección de la AFAC ha instruido que cualquier aspecto no respondido adecuadamente a la autoridad estadounidense podría costar el puesto al personal involucrado. Aunque el gobierno federal ha declarado que Uribe Barrera renunció por decisión propia, fuentes internas insisten en que su salida fue resultado directo de la evaluación de la FAA.

Consecuencias de una Nueva Degradación

La pérdida de la Categoría 1 tendría repercusiones significativas para las aerolíneas mexicanas que operan vuelos hacia Estados Unidos, uno de sus mercados internacionales más importantes. En Categoría 2, las compañías mexicanas podrían continuar con sus servicios actuales, pero se les impediría abrir nuevas rutas o expandir sus operaciones.

Además, las aerolíneas estadounidenses no podrían comercializar vuelos operados por aerolíneas mexicanas bajo acuerdos de código compartido. Estas restricciones ya afectaron severamente al sector durante el periodo en que México estuvo en Categoría 2, iniciado en 2021. La recuperación de la Categoría 1 en 2023 había permitido a las aerolíneas mexicanas recuperar la posibilidad de expandir sus servicios y restablecer acuerdos de código compartido.

La situación actual pone de manifiesto la fragilidad de la seguridad aérea mexicana y la necesidad urgente de abordar las deficiencias estructurales y de personal que persisten en la AFAC. La falta de inversión y la capacitación insuficiente son obstáculos históricos que amenazan con revertir los avances logrados y afectar la conectividad aérea del país.

En el contexto internacional, la seguridad aérea es un pilar fundamental para el desarrollo del transporte y el turismo. La posible degradación de México a Categoría 2 no solo impactaría a las aerolíneas, sino también a la imagen del país como destino seguro y confiable para la inversión y el turismo.

La FAA ha sido enfática en la necesidad de que México cumpla con los estándares internacionales de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). La falta de personal capacitado y la insuficiencia de recursos son problemas que se han arrastrado por años y que requieren una solución estructural y a largo plazo.

La AFAC, bajo la dirección del general en retiro Emilio Avendaño García, enfrenta el desafío de demostrar a la FAA que ha implementado las mejoras necesarias para garantizar la seguridad aérea. La próxima semana será determinante para definir el futuro de la Categoría 1 y, con ello, el de la industria aérea mexicana.

El proceso de evaluación IASA es riguroso y busca asegurar que las regulaciones y prácticas de seguridad aérea de un país se alineen con los estándares globales. La persistencia de fallas en áreas como la certificación de idiomas y la falta de personal técnico calificado son señales de alerta que no pueden ser ignoradas.

La industria aérea mexicana ha expresado su preocupación ante la posibilidad de una nueva degradación, ya que esto implicaría un retroceso significativo en la competitividad y el crecimiento del sector. La recuperación de la Categoría 1 en 2023 fue un logro importante, pero la falta de mantenimiento y mejora continua pone en riesgo dicho estatus.

La situación subraya la importancia de una gestión aeronáutica sólida y con los recursos adecuados. La AFAC debe priorizar la capacitación de su personal, la modernización de sus procesos y la asignación de un presupuesto suficiente para cumplir con las exigencias de seguridad aérea a nivel internacional.