El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó ante los ministros de Relaciones Exteriores de la Organización del Tratado del Atlántico Norte que Washington procederá a reducir su despliegue militar en territorio europeo.
La declaración se produjo durante una reunión ministerial celebrada en Helsingborg, Suecia, donde los representantes de los países miembros de la alianza atlántica discutieron el futuro de la cooperación en materia de defensa.
La confirmación de Rubio se da en un contexto de tensiones entre la administración del presidente Donald Trump y varios gobiernos europeos respecto al reparto de responsabilidades en el financiamiento y operación de la OTAN.
La alianza militar busca ahora reducir fricciones con la Casa Blanca antes de la cumbre programada para julio próximo en Turquía, donde se espera que los líderes de los países miembros aborden el tema de manera formal.
La presencia militar estadounidense en Europa ha sido un pilar de la seguridad transatlántica desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con decenas de miles de efectivos desplegados en bases permanentes en Alemania, Italia, Reino Unido y otros países.
La decisión de reducir tropas representa un cambio significativo en la estrategia de defensa occidental y plantea interrogantes sobre el futuro del compromiso de Washington con la seguridad europea.