La reconocida cantante mexicana María José, conocida en el mundo del espectáculo como ‘La Josa’, ha sacudido el panorama del entretenimiento al confesar una insólita y audaz acción: el traslado ilegal de las cenizas de su tía Margarita a París, Francia, ocultas en su propio maquillaje.
La revelación se dio en una reciente entrevista concedida al comunicador Oso Trava, donde la exintegrante del icónico grupo Kabah detalló el emotivo y peculiar episodio que vivió para cumplir la última voluntad de su querida tía. La historia, que hasta ahora se mantenía en secreto, ha generado sorpresa y debate sobre los límites del amor filial y las medidas extremas que se pueden tomar por cumplir una promesa.
Un Vínculo Inquebrantable
La relación entre María José y su tía Margarita, a quien cariñosamente llamaba ‘Güerita’, era de una profundidad excepcional. Desde su infancia, cuando sus padres se ausentaron temporalmente, Margarita se convirtió en su principal cuidadora, forjando un lazo que la cantante describe como el más importante de su vida. "Ella es quien me cuidó. Se le despertó la matriz conmigo, de la nada, fui su consentida, lo máximo", relató la artista, evidenciando la devoción mutua que los unía.
La música fue uno de los pilares de su conexión. Fue Margarita quien le enseñó a tocar el piano, un instrumento que se convirtió en un símbolo de su relación y que hoy en día guarda las cenizas restantes de la tía. A lo largo de los años, su cercanía se mantuvo intacta, y fue María José quien, al consolidar su carrera como solista, tuvo la oportunidad de cumplir el sueño de su tía: un viaje juntas a París.
La Promesa y el Plan Audaz
El viaje a la capital francesa fue un momento cumbre en la relación de ambas. María José recuerda con nostalgia cómo, al aterrizar en París, su tía, en un arranque de euforia, comenzó a cantar en el avión, provocando miradas curiosas entre los demás pasajeros. "Nos la pasamos increíble, me dijo que cuando ella muriera tirara las cenizas allá", evocó la cantante sobre la petición que, en ese momento, parecía una anécdota más.
Sin embargo, la vida dio un giro inesperado. El 22 de octubre, mientras María José se encontraba en Monterrey, su tía Margarita falleció. La promesa adquirió entonces un peso emocional inmenso. La cantante, decidida a honrar la memoria de su tía, planeó aprovechar un viaje ya programado a Francia para esparcir sus cenizas en la ciudad que ambas amaban.
El obstáculo surgió al intentar realizar los trámites legales necesarios para el traslado de restos humanos. Según relató María José, consultó con la embajada y le informaron que el proceso tomaría aproximadamente una semana, un tiempo incompatible con la inminencia de su vuelo, programado para el día siguiente. Ante esta disyuntiva, y movida por la urgencia de cumplir la voluntad de su tía, la cantante tomó una decisión drástica y poco convencional.
El Secreto en el Neceser
"Esto a nadie se lo he contado", confesó María José, revelando el método que empleó para burlar las regulaciones. "Mi hermana me dijo que podían acusarme por tráfico de humanos". La cantante describió cómo, ante la falta de tiempo, abrió la urna, cortó la bolsa que contenía las cenizas y, al notar que no estaban pulverizadas sino en forma de pequeñas piedras, decidió cernirlas. "La metí en mi maquillaje y encima le puse rubor", explicó, detallando cómo ocultó los restos de su tía entre sus cosméticos para pasar desapercibida en los controles del aeropuerto.
Una vez en París, la cantante cumplió su promesa en lugares emblemáticos. Eligió el Jardín de las Tullerías, cercano al Museo del Louvre, para esparcir una parte de las cenizas. Otro día, repitió el acto en las aguas del río Sena, buscando que el espíritu de su tía se uniera a la esencia de la ciudad.
La experiencia, aunque emotiva, no estuvo exenta de contratiempos. María José lamentó que su esposo, quien intentó grabar el momento, no lograra capturar imágenes satisfactorias, por lo que no conserva una evidencia visual del emotivo acto. Las cenizas restantes, como un recordatorio tangible de su vínculo, fueron guardadas junto al piano que compartieron.
Trayectoria de ‘La Josa’
María José Loyola Anaya, artísticamente conocida como María José o ‘La Josa’, es una figura consolidada en la música mexicana. Su carrera despegó en la década de los 90 como parte de Kabah, uno de los grupos de pop más influyentes de la época. Tras su paso por la agrupación, emprendió un exitoso camino como solista, cosechando éxitos con temas como ‘No soy una señora’, ‘Adelante corazón’ y ‘Prefiero ser su amante’.
Además de su carrera musical, ‘La Josa’ ha incursionado en la televisión, participando como jueza y conductora en diversos programas. En 2026, la artista celebró más de tres décadas de trayectoria artística, un hito que reafirma su permanencia y relevancia en la industria del entretenimiento.
La historia de las cenizas de su tía, aunque peculiar y envuelta en un acto de desobediencia legal, subraya la profunda conexión emocional que María José mantiene con su familia y el amor incondicional que profesa hacia su tía Margarita, a quien quiso honrar de una manera inolvidable y personal.
Este relato, más allá de la anécdota, abre una ventana a las complejas decisiones que el duelo y el amor pueden inspirar, y cómo las promesas, incluso las más difíciles de cumplir, pueden ser llevadas a cabo por caminos inesperados.