Stephanie Katz y Arturo Goldberg, fundadores de Estado Natural, han demostrado que la perseverancia y una visión clara pueden derribar cualquier obstáculo. Lo que comenzó como una respuesta a una negativa laboral en Los Ángeles se ha transformado en un imperio de alimentos saludables en México, consolidado ahora con la apertura de su tienda número 50.
Del Sueño Americano al Emprendimiento Mexicano
La historia de Estado Natural es un testimonio de resiliencia. Stephanie Katz relata cómo una decisión inesperada en el trabajo de su esposo, Arturo Goldberg, los impulsó a replantear su futuro. "Arturo me dijo: 'No quiero que me vuelva a pasar nunca algo así, que, de un día para el otro, alguien más pueda decidir qué pasa con mi vida'". Esta determinación los llevó a regresar a México con una idea de negocio que, aunque inicialmente era más financiera, evolucionó hacia un concepto innovador en el mercado de alimentos.
El plan original de comprar y renovar tiendas de abarrotes dio paso a la creación de un espacio dedicado a la venta de productos saludables a granel. La creciente tendencia del 'zero waste' y la búsqueda de opciones más conscientes para el consumidor fueron claves en esta pivotación estratégica. "Desde un inicio teníamos claro que no iba a ser una tienda zero waste ni una de granel. Vamos a vender a granel para reducir el desperdicio, por experiencia y por conveniencia, pero va a ser más que eso", explica Katz. El objetivo era claro: crear una marca de alimentos saludables y fomentar compras más responsables.
Estado Natural: Más Allá del Granel
Goldberg enfatiza que el principal diferenciador de Estado Natural radica en la primacía del producto y el catálogo, seguidos por la experiencia de compra. "Primero va el producto, el catálogo; después, la forma de comprar", señala. Esta filosofía los distingue tanto de las tiendas de abarrotes tradicionales como de otros competidores que han adoptado el modelo a granel. Estado Natural ofrece una despensa básica completa, pero va más allá al incorporar productos difíciles de encontrar, como azúcar de coco, harina de nopal o consomé vegano, haciéndolos accesibles para el consumidor mexicano.
Casi nueve años después de su fundación, Estado Natural ha superado las dudas iniciales que la catalogaban como un mercado exclusivo para millennials. Hoy, la cadena cuenta con casi 200 empleados y una presencia sólida en la Ciudad de México, Estado de México, Querétaro y Puebla. La experiencia del cliente es un pilar fundamental, buscando que cada visita sea una experiencia sensorial y hogareña, no solo una transacción.
Fidelidad al Cliente y Expansión Estratégica
El éxito de Estado Natural se sustenta en un robusto programa de lealtad, Puntos Naturales, con alrededor de 250,000 inscritos, y el Club Ahorrador, que ofrece beneficios anuales a sus miembros. Estos programas, junto con una activa newsletter, fortalecen la conexión con su base de clientes y fomentan la recurrencia de compra.
La empresa ha cultivado relaciones sólidas con sus proveedores, muchos de los cuales han llegado a ellos buscando una plataforma para sus productos. "Nos buscan muchos desarrollos nuevos que no tienen la capacidad o los recursos para salir empaquetado y llegar a un retailer. Y una buena manera de comenzar es a través de nosotros", comenta Goldberg. Estado Natural no solo distribuye, sino que colabora activamente en el desarrollo de nuevos productos, adaptando tendencias internacionales al paladar mexicano y apoyando a pequeños productores que iniciaron en sus cocinas.
Crecimiento Sostenido y Nuevos Horizontes
La empresa ha mantenido un crecimiento anual promedio del 25% en los últimos cinco años. A pesar de los desafíos inflacionarios y los ajustes de precios, el ticket promedio se ha mantenido, indicando una demanda constante, impulsada por promociones y programas de lealtad. El flujo en tiendas se ha visto beneficiado por estas estrategias, asegurando la viabilidad del modelo.
Con planes de expansión hacia el norte del país, incluyendo Los Cabos, Estado Natural no se detiene en sus propias sucursales. La compañía está dando un paso audaz hacia nuevos canales de venta, como supermercados y farmacias, a través de productos empaquetados bajo su propia marca. La exitosa prueba inicial en Costco, en la Ciudad de México, valida la capacidad de la marca para trascender sus puntos de venta físicos.
El Futuro Empaquetado de Estado Natural
La estrategia de introducir productos empaquetados en otros retailers es un movimiento clave para capitalizar el reconocimiento de marca y la confianza ganada con los clientes. La empresa incluso incentiva la reutilización de sus empaques, ofreciendo descuentos a quienes los devuelven, promoviendo así la sostenibilidad y la economía circular.
"Nos emociona esta validación de que la marca puede vivir fuera de nuestras sucursales, es para lo que hemos trabajado tanto, para crear un reconocimiento de marca y esta confianza con el cliente de productos de calidad y diferenciados", afirma Katz. Este enfoque en la calidad, la diferenciación y la experiencia del cliente posiciona a Estado Natural para un futuro prometedor, no solo en sus tiendas, sino en el panorama general del retail de alimentos saludables en México.
El modelo de negocio de Estado Natural, centrado en la calidad del producto, la experiencia del cliente y la innovación constante, ha demostrado ser resiliente y adaptable. La incursión en nuevos canales de distribución, como los grandes supermercados, representa una oportunidad significativa para ampliar su alcance y consolidar su posición como líder en el mercado de alimentos saludables y compras conscientes.
La visión de Katz y Goldberg va más allá de la simple venta de productos; buscan educar al consumidor y promover un estilo de vida más saludable y sostenible. Su éxito es un reflejo del creciente interés de los mexicanos por opciones alimentarias de calidad y un testimonio del potencial del emprendimiento nacional para competir y prosperar en mercados cada vez más exigentes.
En un contexto económico desafiante, Estado Natural ha sabido navegar las complejidades, manteniendo un crecimiento constante y una base de clientes leal. La expansión a través de productos empaquetados en otros formatos de retail no solo diversifica sus ingresos, sino que también democratiza el acceso a sus productos, llevando la calidad y la propuesta de valor de Estado Natural a un público más amplio.
El camino recorrido por Stephanie Katz y Arturo Goldberg es una inspiración para otros emprendedores. Su capacidad para identificar oportunidades, adaptarse a las tendencias del mercado y construir relaciones sólidas con proveedores y clientes ha sido fundamental para alcanzar este hito de 50 tiendas y proyectar un futuro aún más ambicioso.