La Asociación de Comercializadores de Energía, A.C. (ACE) ha concluido un ciclo significativo bajo la presidencia de Francisco Con, quien tras tres años al frente, deja una organización fortalecida institucionalmente y mejor preparada para incidir en el debate público del sector energético mexicano. Su gestión, iniciada en 2023, se centró en tres pilares fundamentales: potenciar la liquidez del mercado eléctrico, formular propuestas regulatorias que promuevan la competencia y la transparencia, y vigilar el comportamiento del mercado para detectar y señalar prácticas anticompetitivas.

Uno de los logros más destacados de la administración de Con fue la consolidación de un equipo técnico robusto dentro de la ACE. Esta estructura ha permitido a la asociación expandir su capacidad analítica y participar de manera más profunda y efectiva en las discusiones sobre el marco regulatorio del sector eléctrico. "Logramos el fortalecimiento institucional de la asociación, dotándola de un staff reconocido por su experiencia regulatoria y técnica, que nos permitió reforzar nuestras capacidades de análisis y generación de propuestas", afirmó Con, subrayando la importancia de contar con personal altamente calificado.

Esta base técnica sólida fue crucial para la colaboración de la ACE con diversas autoridades y otras asociaciones empresariales durante el complejo proceso de elaboración del nuevo marco jurídico, derivado de la reforma constitucional de 2024. Los integrantes de la asociación participaron activamente en el análisis detallado de la Ley del Sector Eléctrico, su reglamento y una serie de instrumentos regulatorios clave que abarcan aspectos como la generación, transmisión, distribución, almacenamiento, comercialización y suministro de energía.

Paralelamente, la gestión de Francisco Con impulsó la dimensión internacional de la ACE. La asociación jugó un papel fundamental en la fundación de la Asociación Iberoamericana de Comercialización de Energía (AICE). Dentro de este nuevo organismo, la ACE asumió el liderazgo de su comité regulatorio, facilitando el intercambio de experiencias y mejores prácticas entre representantes de diversos países. Los temas abordados incluyeron las características y regulación de los mercados eléctricos, el uso de tecnologías de almacenamiento, sistemas de medición avanzados y la expansión de redes, consolidando así una red de colaboración transnacional.

La Importancia de una Organización Transversal

Fundada en 2017, poco después del nacimiento del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y la apertura de los mercados de electricidad y gas natural a nuevos actores, la ACE surgió como una respuesta a la necesidad de crear un espacio colaborativo para las empresas del sector. Su objetivo principal ha sido enfrentar retos comunes como la adaptación a los cambios regulatorios, la capacitación continua de las empresas, el establecimiento de estándares de operación y la construcción de un clima de confianza entre suministradores y usuarios calificados.

Con el paso de los años, la ACE se ha consolidado como un foro esencial para la representación y el análisis técnico, congregando a empresas que operan en todas las etapas de la cadena de valor del mercado eléctrico. La naturaleza diversa de sus miembros es una de sus mayores fortalezas. "Una particularidad de nuestra asociación es su transversalidad, pues la figura de comercialización abre espacios para empresas activas en generación, suministro calificado, comercialización mayorista, grandes consumidores de energía y consultoría especializada", explicó Con. Esta diversidad asegura que cada problemática, idea o propuesta sea evaluada desde una perspectiva integral, evitando el predominio de intereses particulares de un solo segmento del mercado.

Un Relevo en Plena Transformación Regulatoria

La renovación en la presidencia de la ACE se produce en un momento crucial para la política energética de México, marcado por la consolidación de un nuevo modelo de operación. Este nuevo entorno exige a la asociación una revisión estratégica de sus prioridades y la formulación de un plan de trabajo multianual que responda a las nuevas condiciones jurídicas, sin perder de vista los principios fundacionales de competencia y transparencia que han guiado su trayectoria.

"Estos cambios de circunstancias y condiciones requieren una revisión de las prioridades de la asociación y la creación de un plan de trabajo multianual", afirmó Con, anticipando los desafíos que enfrentará la nueva directiva. El relevo se da con la llegada de Jorge Hernández González a la presidencia, quien cuenta con una sólida trayectoria y una participación activa en el consejo de la asociación durante más de cinco años. El presidente saliente destacó el profundo conocimiento de Hernández sobre el mercado eléctrico, sus sólidas relaciones con los miembros de la ACE y su probada capacidad para dialogar constructivamente con las autoridades y otras organizaciones del sector.

"Jorge asume la presidencia de la ACE respaldado por una trayectoria profesional sólida, una participación activa en el consejo de la asociación por más de cinco años y un conocimiento profundo del mercado eléctrico", señaló Con, expresando su confianza en la capacidad de su sucesor para liderar la organización en esta nueva etapa.

La nueva mesa directiva de la ACE tendrá la responsabilidad de abordar una agenda compleja y de gran relevancia para el futuro energético del país. Entre los temas prioritarios se encuentran las necesidades de inversión en nueva capacidad de generación para satisfacer la creciente demanda, la expansión y modernización de la Red Nacional de Transmisión y las Redes Generales de Distribución, así como la incorporación de soluciones tecnológicas innovadoras que aporten mayor flexibilidad al sistema eléctrico nacional.

La organización que recibe Jorge Hernández es una ACE con capacidades técnicas incrementadas, una presencia consolidada en las discusiones regulatorias y vínculos internacionales fortalecidos. El principal reto para la nueva administración será capitalizar estas fortalezas para generar propuestas concretas que impulsen la liquidez del mercado eléctrico, fortalezcan la competencia en el ámbito del suministro energético y acompañen de manera efectiva la transición hacia fuentes de energía más limpias y la adopción de nuevas tecnologías. La gestión de Francisco Con concluye así, dejando una ACE más institucionalizada y preparada para intervenir activamente en la discusión pública del sector, con la encomienda para Hernández de mantener esa continuidad y adaptar la asociación a un mercado eléctrico en constante definición y evolución.

En el contexto actual, la labor de organismos como la ACE es fundamental para asegurar que la evolución del sector eléctrico mexicano se dé bajo principios de mercado, competencia y eficiencia, beneficiando tanto a los productores como a los consumidores y contribuyendo a la seguridad y sostenibilidad energética del país. La capacidad de la ACE para articular las necesidades y propuestas de sus diversos miembros será clave para influir positivamente en las políticas energéticas futuras.