La Selección Mexicana de futbol, en su inesperada y emocionante travesía por el Mundial 2026, se ha convertido en un inesperado motor económico para el país. El optimismo que recorre a la afición, encapsulado en la frase recurrente "¿y si sí?", ha desatado un fenómeno que trasciende las canchas y se traduce en un impulso significativo al gasto de los consumidores y una considerable derrama económica.

Este fenómeno beneficia a todos los niveles del sector productivo, desde las grandes corporaciones hasta los pequeños negocios de barrio. Con la carne lista para el asador, las hieleras a punto y las pantallas encendidas, miles de familias mexicanas se preparan para seguir cada encuentro del combinado nacional. A medida que el torneo avanza hacia sus fases decisivas, el entusiasmo se palpita en el consumo de cerveza, alimentos, electrónicos, e incluso en la planificación de viajes por carretera y actividades turísticas a lo largo y ancho del territorio nacional.

El desempeño del equipo tricolor ha logrado un cambio palpable en el ánimo de los consumidores. Cada victoria ha alimentado la expectativa de que México pueda alcanzar, o incluso superar, los cuartos de final, una posibilidad que hace unas semanas parecía remota pero que ahora se materializa en compras para las reuniones sociales y familiares. Este impulso se siente con fuerza en las tiendas de barrio.

El Impacto en el Pequeño Comercio

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) ha reportado incrementos notables en el consumo a medida que la selección ha avanzado en el torneo y el interés de los aficionados se ha intensificado. "Esto ha ido de menos a más", ha señalado Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC, destacando que los encuentros de mayor relevancia han generado aumentos de hasta el 30% en las ventas de los pequeños comercios. La dinámica comercial se activa días antes de cada partido y se extiende tras el silbatazo final.

"La gente empieza a moverse desde el día anterior. Compra botanas, hielo, carbón, cerveza y todo lo necesario para reunirse en casa", explicó Rivera. La expectativa es que, incluso con posibles restricciones en la venta de alcohol en algunas zonas de la Ciudad de México, las celebraciones posteriores a una victoria este fin de semana puedan prolongarse. Para los pequeños comerciantes, la posibilidad de que los partidos decisivos se jueguen fuera del país podría mantener el impulso de las reuniones en hogares mexicanos, sosteniendo así las ventas.

Estrategias de Grandes Empresas

Las grandes empresas, anticipando este escenario, han diseñado estrategias específicas para capitalizar la fiebre mundialista. Grupo Modelo, por ejemplo, inició la planificación de su estrategia mundialista casi dos años antes del inicio del torneo. "Planificamos por casi dos años todo ese proceso con una serie de inversiones que hemos hecho, principalmente para brindar las mejores experiencias para el consumidor", afirmó Felipe Ambra, vicepresidente de Marketing de la compañía.

Estas inversiones se han enfocado en la infraestructura y en asegurar el abasto de cerveza en las activaciones de la FIFA y en los puntos de consumo fuera de los estadios y Fan Fest. La cervecera ha reforzado su presencia en más de 35,000 establecimientos, incluyendo bares, restaurantes y comercios, donde ha instalado pantallas, mobiliario y herramientas para la transmisión de los partidos. La apuesta por la tecnología es clave, con cerca del 95% de sus clientes comerciales utilizando Biz, la plataforma digital de pedidos de la empresa, que emplea algoritmos para recomendar inventarios específicos basados en variables como ubicación, clima, historial de consumo y nivel socioeconómico.

"Tenemos un algoritmo que se actualiza diariamente y que considera distintas variables para recomendar el portafolio más adecuado para cada negocio", detalló Ambra. Esta estrategia busca responder a un consumidor que valora la experiencia compartida del Mundial, más allá de la simple compra de cerveza. A diferencia de torneos anteriores con horarios menos favorables para México, esta edición ha propiciado las reuniones presenciales y el consumo asociado a ellas.

Innovación en Bebidas y Electrónicos

Grupo Modelo también está aprovechando el torneo para impulsar sus bebidas sin alcohol. Durante la competencia, lanzaron Michelob Ultra Zero con electrolitos y han reforzado la presencia de Corona Cero y Modelo Cero. Aunque este segmento representa apenas el 0.6% del mercado cervecero mexicano, su crecimiento es notable, siendo diez veces superior al de la cerveza tradicional. "En México aún hay mucho por crecer. Es un segmento que viene creciendo muy aceleradamente y queremos aprovechar este momento para impulsar su desarrollo", señaló el directivo.

La fiebre mundialista no se ha limitado a las bebidas. En Amazon México, la plataforma "Estadio Amazon" ha registrado un crecimiento significativo en las órdenes previas al torneo. Tras la convocatoria de la selección, los pedidos aumentaron un 42% respecto al año anterior, y con el inicio de la competencia, crecieron otro 29%. Los consumidores han buscado mejorar su experiencia alrededor de los partidos, con televisores, bocinas, celulares, tablets, routers y cámaras entre los artículos más demandados. En la Ciudad de México y Guadalajara, las compras de cerveza y licores destacaron, mientras que en Monterrey sobresalieron las playeras y los audífonos.

Una Derrama Económica con Matices

La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) estima que el Mundial ya ha generado una derrama económica de 45,000 millones de pesos, y proyecta que el torneo dejará cerca de 65,000 millones de pesos al cierre de la competencia. Sin embargo, es importante señalar que esta bonanza económica no ha beneficiado a todos por igual. Los datos de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) sugieren que el impacto ha sido más pronunciado en establecimientos que ofrecen pantallas para ver los partidos y que se encuentran en zonas de alta afluencia.

En contraste, aquellos restaurantes que no cuentan con estas facilidades o que se ubican en zonas con menor densidad poblacional podrían no estar experimentando el mismo nivel de crecimiento. La FIFA, por su parte, ha visto un incremento en la venta de mercancía oficial y en la asistencia a los Fan Fest, consolidando su papel como un organizador exitoso de eventos de talla mundial que generan un impacto económico considerable. El éxito del Mundial 2026, más allá de lo deportivo, se está manifestando como un catalizador para la economía mexicana, demostrando el poder unificador y movilizador del futbol.

El contexto histórico de México como anfitrión de Copas del Mundo, junto con la pasión intrínseca de su afición, crea un caldo de cultivo ideal para que eventos de esta magnitud generen un impacto económico tan significativo. La sinergia entre el desempeño deportivo, las estrategias empresariales y el entusiasmo popular es lo que impulsa esta derrama, que si bien es bienvenida, también plantea la necesidad de asegurar que los beneficios se distribuyan de la manera más equitativa posible entre todos los sectores productivos del país.