La comunidad de San Pedro Atocpan, en la alcaldía Milpa Alta de la Ciudad de México, se alista para recibir la edición XLIX de la Feria Nacional del Mole 2026, un evento que se ha consolidado como uno de los pilares de la gastronomía mexicana y un motor económico para la región. Este año, la feria no solo celebrará la rica historia y diversidad de uno de los platillos más emblemáticos de México, sino que también buscará hacer historia al intentar establecer un nuevo récord mundial con la elaboración de la Enmolada Más Grande del Mundo.
La Feria Nacional del Mole 2026 se llevará a cabo del 3 al 25 de octubre, extendiendo su celebración a lo largo de 23 días. Esta duración permite a los visitantes sumergirse completamente en la experiencia, explorando la vasta oferta culinaria y cultural que San Pedro Atocpan tiene para ofrecer. La sede, ubicada en el kilómetro 17.5 de la carretera Xochimilco–Oaxtepec, se transformará en un epicentro de sabor y tradición.
San Pedro Atocpan es reconocido a nivel nacional por ser uno de los principales centros de producción de mole en México, concentrando, según cifras del comité organizador, alrededor del 60 por ciento de la producción nacional. Esta profunda conexión con el platillo se remonta a décadas atrás, con diversas versiones sobre cómo la comunidad comenzó a especializarse en su elaboración y comercialización. Algunas historias apuntan a familias pioneras que iniciaron con pequeñas producciones, mientras que otras sugieren migraciones y el establecimiento de puestos en mercados tradicionales como La Merced.
La primera Feria Nacional del Mole se celebró en 1977, con una participación modesta de solo cuatro restaurantes y cuatro productores. Sin embargo, a lo largo de casi cinco décadas, el evento ha experimentado un crecimiento exponencial, transformándose en una celebración de gran envergadura que atrae a miles de visitantes cada año y que hoy representa una fuente vital de ingresos y orgullo para la comunidad.
Un Festín de Sabores y Tradiciones
La gastronomía será, sin duda, la protagonista indiscutible de la feria. Veintitrés restaurantes tradicionales ofrecerán una exquisita variedad de moles, desde el clásico mole almendrado con guajolote hasta el mole rojo con pollo, pasando por el pipián con carne de cerdo y chilacayotes, y el conejo en adobo. Cada platillo es un testimonio de la diversidad y riqueza de la cocina mexicana, preparado con recetas ancestrales y el toque único de los cocineros de San Pedro Atocpan.
Además de disfrutar de las preparaciones in situ, los asistentes tendrán la oportunidad de adquirir diversas variedades de mole para llevar a casa. Diecisiete productores estarán presentes, ofreciendo sus creaciones en pasta y granulado, permitiendo que el sabor auténtico de San Pedro Atocpan llegue a cocinas de todo el país. El mole almendrado, en particular, destaca por su complejidad, utilizando más de 26 ingredientes, incluyendo una cuidadosa selección de chiles, frutos secos, semillas, especias y chocolate, que en conjunto crean un perfil de sabor y aroma inigualable.
La iniciativa de romper el récord mundial con la Enmolada Más Grande del Mundo, que se planea tenga una longitud aproximada de 80 metros, subraya la importancia del mole para la identidad de San Pedro Atocpan y su ambición por proyectar su tradición gastronómica a una escala internacional.
Más Allá del Mole: Cultura y Entretenimiento
La Feria Nacional del Mole 2026 trasciende la oferta culinaria para convertirse en una celebración integral de la cultura mexicana. El programa de actividades incluye la impresionante presentación de los Voladores de Papantla, una tradición ancestral que añade un componente de asombro y misticismo al evento.
El Teatro del Pueblo será escenario de diversos espectáculos, mientras que la tradicional Guelaguetza y bailes populares ofrecerán vibrantes muestras de folclore. Para los amantes de la adrenalina, se organizarán jaripeos y actividades en la Plaza de Toros. La feria también ha pensado en el entretenimiento familiar, con juegos mecánicos y actividades recreativas diseñadas para los más pequeños.
La participación de artesanos provenientes de estados como Morelos, Hidalgo, Tlaxcala y Estado de México enriquecerá la experiencia, presentando piezas y productos que reflejan la diversidad de expresiones culturales del país. La música en vivo y diversas presentaciones culturales complementarán la oferta, con una cartelera de artistas invitados que se dará a conocer próximamente, prometiendo mantener el ambiente festivo durante toda la duración del evento.
En contexto, la Feria Nacional del Mole de San Pedro Atocpan no es solo un evento gastronómico; es un reflejo del arraigo cultural, la capacidad productiva y el espíritu comunitario de una región que ha sabido honrar y proyectar una de las joyas de la corona de la cocina mexicana. La extensión del evento y el ambicioso intento de récord mundial demuestran una clara estrategia para fortalecer la identidad local y atraer turismo, consolidando a San Pedro Atocpan como un referente ineludible para los amantes del mole y la cultura mexicana en general.
Históricamente, eventos como este son cruciales para la preservación de tradiciones culinarias y para el desarrollo económico de las comunidades. La capacidad de adaptación y crecimiento de la feria, desde sus modestos inicios hasta su formato actual, habla de la resiliencia y la visión de sus organizadores y habitantes, quienes trabajan incansablemente para mantener viva y vibrante la herencia del mole.
Las implicaciones de un evento de esta magnitud van más allá de lo económico; fortalecen el tejido social, promueven el orgullo por las raíces y ofrecen una plataforma para que productores y artesanos locales muestren su talento. La apuesta por un récord mundial, además, genera una expectativa mediática que puede traducirse en un mayor reconocimiento y aprecio por la gastronomía mexicana a nivel global.
El éxito de la Feria Nacional del Mole 2026 no solo dependerá de la asistencia y la participación, sino también de la capacidad de mantener la autenticidad y la calidad que la han caracterizado. La comunidad de San Pedro Atocpan, con su dedicación y pasión por el mole, está bien posicionada para lograrlo, ofreciendo una experiencia inolvidable que celebra lo mejor de México.