Este 2026, la Ciudad de México conmemora 43 años de la primera edición de su Maratón, una justa deportiva que se ha consolidado como una de las más importantes del país y que nació gracias a la visión de Sandalio Sainz de la Maza.

La carrera inaugural se llevó a cabo el 25 de septiembre de 1983, cuando aproximadamente 7,500 corredores tomaron la salida desde el Autódromo Hermanos Rodríguez, con la meta fijada en el Monumento a la Revolución. Este evento marcó el inicio de una tradición que, año tras año, reúne a miles de atletas y aficionados en las calles de la capital.

La idea de crear un maratón de esta magnitud surgió de Sandalio Sainz de la Maza, quien entre 1982 y 1988 estuvo al frente de la promoción deportiva en el entonces Departamento del Distrito Federal. Su filosofía era clara: el deporte no debía limitarse a los espacios cerrados como estadios o canchas; las calles, plazas y parques debían ser escenarios para la convivencia y la actividad física colectiva.

El Maratón de la CDMX fue, sin duda, la manifestación más visible de esta filosofía, pero el alcance de su trabajo fue mucho más amplio. Sainz de la Maza, apodado el ‘Titán del Deporte’, era un apasionado de la educación física y un firme creyente en la importancia de la participación femenina en todas las disciplinas deportivas. Impulsó iniciativas como la Ciudad Deportiva Carmen Serdán, buscando integrar a más mujeres en la actividad física y vinculándola intrínsecamente con la cultura.

Su amor por la cultura se reflejó también en la colaboración artística que buscó para el maratón. En 1985, invitó al renombrado artista José Luis Cuevas a diseñar la imagen del evento, contando además con la participación de otros destacados artistas mexicanos como Martha Chapa y Raúl Anguiano, quienes aportaron su talento para enriquecer la identidad de la carrera.

Más Allá del Maratón: Huella en el Ajedrez y la Fórmula 1

La influencia de Sandalio Sainz de la Maza no se limitó al atletismo. Su labor fue fundamental en el mundo del ajedrez. Fue una figura clave para que Carlos Torre Repetto obtuviera el título de Gran Maestro en 1977. Además, trajo a México a figuras de talla internacional como Boris Spassky y organizó en 1978 el Primer Campeonato Mundial Juvenil Sub-26 por Equipos, un evento que reunió a 19 selecciones nacionales.

La visión internacional de Sainz de la Maza lo llevó incluso a incursionar en el ámbito de la Fórmula 1. Según relatos posteriores, en 1986 viajó a Mónaco por instrucciones del entonces presidente Miguel de la Madrid para negociar el regreso del Gran Circo a México y al Autódromo Hermanos Rodríguez. En esta gestión participaron también los empresarios Julián y José Abed, demostrando la capacidad de Sainz de la Maza para moverse en diferentes esferas y con figuras de alto nivel.

Reconocimientos y Legado

Por su destacada labor y su profunda contribución al deporte mexicano, Sandalio Sainz de la Maza fue galardonado con el Premio Nacional del Deporte en 1985. Continuó su carrera en la política deportiva, sirviendo como diputado y manteniendo su compromiso con la promoción de la actividad física y el bienestar social.

Sainz de la Maza falleció el 22 de marzo de 2021, a causa de complicaciones derivadas del COVID-19. Sin embargo, su legado perdura. Cada año, cuando miles de corredores inundan las avenidas de la Ciudad de México para participar en el maratón, su visión se renueva: la convicción de que el deporte es una herramienta poderosa para la construcción de ciudad y la cohesión social.

El Maratón de la CDMX, con sus 43 años de historia, es un testimonio viviente de la pasión y el esfuerzo de un hombre que entendió el poder transformador del deporte, llevándolo más allá de la competencia para convertirlo en un motor de desarrollo urbano y cultural.

La iniciativa de Sainz de la Maza sentó un precedente para la organización de eventos masivos que integran a la ciudadanía y promueven un estilo de vida saludable. Su enfoque holístico, que combinaba la promoción deportiva con el arte y la cultura, dejó una marca imborrable en la identidad de la capital mexicana.

En retrospectiva, es importante reconocer la figura de Sandalio Sainz de la Maza no solo como el fundador de una carrera icónica, sino como un pionero que entendió el deporte como un vehículo para el desarrollo social y la integración comunitaria, una filosofía que sigue vigente y es fundamental para el crecimiento de la Ciudad de México.

La historia del Maratón de la CDMX es, en gran medida, la historia de la perseverancia y la visión de un hombre que creyó en el potencial del deporte para unir a las personas y embellecer el entorno urbano, dejando un legado que inspira a nuevas generaciones de atletas y organizadores.