Lucero Sánchez, quien fuera pareja sentimental de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y exdiputada, ha revelado detalles inéditos sobre los anhelos del capo, afirmando que su verdadero sueño no era liderar un imperio criminal, sino convertirse en músico y formar parte de la prestigiosa Banda El Recodo de Cruz Lizárraga.

En una reciente entrevista para el canal de YouTube Gusgri, Sánchez compartió que, durante sus conversaciones personales con Guzmán Loera, este le confesó que su incursión en el mundo del narcotráfico se debió a la falta de oportunidades en otros caminos y a las circunstancias que lo orillaron a abandonar su hogar desde muy joven.

“Él siempre lo que me decía era que nunca quiso ser eso (narcotraficante), que lo llevó la vida así obviamente por la situación, la falta de oportunidades y porque él se tuvo que ir de su casa muy chico”, explicó la expareja del capo.

Sánchez detalló que la vida de Guzmán en su juventud era de grandes carencias, viviendo en casas con piso de tierra, y que su aspiración era brillar en el ámbito musical. “Eran las cosas que él me contaba a mí y yo le dije: ‘Si usted nunca hubiera sido un narco, ¿qué hubiera sido?’. ‘Yo siempre quise ser músico’, dijo. Y es algo que nunca he dicho, es la primera vez que se va a decir: Él quería ser músico y parte de la Banda El Recodo de Don Cruz Lizárraga”, narró con detalle.

Sin embargo, Lucero Sánchez admitió desconocer si ‘El Chapo’ llegó a tener algún contacto directo con los integrantes de Banda El Recodo para concretar su sueño, o si se trataba únicamente de una fantasía juvenil. “No sé si lo diría en broma o no. Yo quiero pensar que era verdad porque él ahorita tiene una nieta que yo veo que le gusta la música y digo: ‘a lo mejor de ahí lo sacó’”, comentó, sugiriendo una posible influencia en generaciones posteriores.

La expareja también reflexionó sobre la aparente dualidad en la personalidad de Guzmán Loera, señalando que, si bien pudo haber sido forzado por las circunstancias, también es probable que disfrutara del poder y control que su posición le confería. “En cierta manera me imagino que hasta cierto punto le gustaba porque tenía la manera de controlar muchas cosas”, indicó.

Además, Sánchez mencionó que ‘El Chapo’ procuraba evitar conflictos innecesarios y no buscaba enemistades gratuitas. “Él nunca había querido hacer eso, sino que la vida lo había llevado ahí... la falta de oportunidades”, reiteró, enfatizando la idea de que su camino criminal no fue una elección vocacional sino una consecuencia de su entorno.

“Él procuraba no tener enemigos (...) no quería andar provocando gente”, agregó, sugiriendo una estrategia de cautela dentro de su peligrosa actividad.

En cuanto a su relación personal, Lucero Sánchez recordó que el romance con Guzmán Loera se intensificó alrededor de 2011, describiendo una relación que, a pesar de las circunstancias, calificó como “bonita”. “Empecé a sentir algo más por él y me llevaba bien con él. Teníamos una relación bonita, salíamos a veces a lugares así como a la playa y a las compras”, relató.

Durante su relación, Guzmán Loera proveía a Sánchez de recursos para sus gastos personales, aunque de manera moderada. “Siempre que salía, me daba para gastar. No me daba mucho, o sea, de $10,000 a $15,000 pesos para las compras, para el mandado, el súper y eso, cositas así. Yo también era muy ahorrativa, a lo mejor, pero me daba poco”, confesó.

Contrario a la percepción popular de ostentación, Sánchez afirmó que la fortuna de ‘El Chapo’ no era tan vasta como se creía. “La gente piensa que él era muy suelto. Le digo: pues es que tampoco había tanto como la gente piensa”, sentenció, desmitificando la imagen de un hombre derrochador.

La revelación de Lucero Sánchez abre una ventana a la faceta humana y a los sueños postergados de una figura que marcó la historia reciente de México, presentando una perspectiva alternativa a la del implacable líder del narcotráfico, y subrayando cómo las circunstancias y la falta de oportunidades pueden moldear destinos de manera drástica.

El contexto de estas declaraciones se enmarca en un momento donde la figura de Joaquín Guzmán Loera sigue generando interés mediático y público, a pesar de su reclusión. Las narrativas sobre su vida, provenientes de personas cercanas, a menudo buscan humanizar o complejizar su imagen, ofreciendo visiones que contrastan con la brutalidad de sus crímenes.

La Banda El Recodo, por su parte, es una institución musical con décadas de trayectoria, reconocida a nivel nacional e internacional por su contribución al género de banda sinaloense. Su música ha sido banda sonora de innumerables eventos y celebraciones en México, consolidándose como un referente cultural.

La historia de ‘El Chapo’ como aspirante a músico, aunque sea un sueño no realizado, resalta la universalidad de las aspiraciones humanas, incluso en los entornos más adversos. La falta de oportunidades, un tema recurrente en el discurso social y político de México, es señalada por Sánchez como el factor determinante que desvió el camino de Guzmán Loera hacia el crimen organizado, en lugar de una posible carrera artística.

Este tipo de testimonios, aunque subjetivos, aportan elementos para el análisis de las raíces de la violencia y el crimen en México, invitando a reflexionar sobre las alternativas y caminos que se cierran para muchos jóvenes en el país, y cómo estas limitaciones pueden tener consecuencias devastadoras a nivel individual y social.

La figura de Lucero Sánchez, quien también ha tenido su propio recorrido mediático y judicial, añade una capa de complejidad a estas revelaciones, planteando interrogantes sobre la veracidad y las motivaciones detrás de sus declaraciones, pero sin invalidar la posibilidad de que los sueños de juventud de Guzmán Loera hayan sido genuinos.