En un México que clama por certidumbre y crecimiento, los verdaderos motores de la economía, los grandes empresarios y líderes del sector productivo, no solo mueven hilos en las salas de juntas. Su secreto para mantener la chispa, la visión y la energía que impulsan al país reside, en gran medida, en cómo gestionan su tiempo de descanso. Lejos de la imagen del magnate que solo piensa en cifras, estos once ejecutivos de alto calibre revelan una faceta humana y estratégica: el fin de semana es su campo de batalla personal para recargar, reconectar y, en última instancia, liderar mejor.
La fuente original, El Financiero, nos da un vistazo a las rutinas de estos titanes. No se trata de simples pasatiempos, sino de inversiones conscientes en su bienestar y capacidad de decisión. Desde las canchas de pickleball hasta las cumbres de montañas, pasando por la intimidad familiar y la exploración cultural, cada actividad está diseñada para optimizar su rendimiento. Es un recordatorio de que el éxito empresarial no es solo cuestión de trabajo duro, sino también de una gestión inteligente del descanso y la inspiración.
Layla Delgadillo Aguilar, líder en soluciones de comunicación silenciosa, lo resume con claridad: el fin de semana es un espacio para "volver a lo que me inspira: mi familia y esos pequeños momentos que terminan siendo los más valiosos". Sus actividades van desde juegos de mesa con sus hijos hasta viajes y exploración cultural. Esta filosofía de reconexión con lo esencial es un pilar fundamental para mantener la creatividad y la perspectiva, elementos cruciales en un entorno empresarial cada vez más volátil.
Claudia Rincón Pérez, del sector de Soluciones Tecnológicas Especializadas, comparte una visión similar. Para ella, el fin de semana es tiempo para "volver a lo esencial: mi familia, el movimiento y los momentos simples que me llenan". El ejercicio y la desconexión del "ruido cotidiano" le permiten "observar sin prisa, escuchar más y reconectar con su intuición". Esta pausa estratégica no es un lujo, sino una necesidad para quienes deben tomar decisiones complejas y a menudo bajo presión.
Diana Lee, al frente de la plataforma de software Constellation, ejemplifica la combinación de orden y energía. Su rutina en Nueva York incluye pilates con su esposo, desayunos orgánicos y compras en H Mart. Esta mezcla de actividad física, nutrición y conexión familiar y laboral demuestra cómo la estructura puede ser una fuente de fortaleza, incluso en el tiempo libre.
Naveen Jain, un emprendedor serial con un historial impresionante, ve el descanso como una extensión del aprendizaje. "Soy un lector ávido, y escucho audiolibros mientras camino", confiesa. Su interés por libros como "Genesis" de Henry Kissinger y "How We Age" de Coleen Murphy subraya su convicción de que "todo puede convertirse en una oportunidad para aprender". Esta mentalidad de crecimiento continuo es vital para mantenerse a la vanguardia en cualquier sector.
El lado más humano y familiar de estos líderes se manifiesta en las palabras de Michael Achenbaum, del Gansevoort Hotel Group. Ver a su hijo aprender karate le genera "algunos de los momentos más divertidos y, al mismo tiempo, más orgullosos". Estas experiencias, aunque aparentemente sencillas, son las que nutren el espíritu y proporcionan la perspectiva necesaria para enfrentar los desafíos profesionales.
Graham Carter, de Unforgettable Travel Co., encuentra su catarsis en el deporte. Jugar pickleball los sábados lo hace sentir "invencible, como Roger Federer". Esta conexión con la competencia y la actividad física, heredada de su infancia en Sudáfrica, le permite canalizar su energía de manera positiva y mantener un espíritu competitivo saludable.
Atit Jariwala, fundador de la operadora hotelera Bridgeton, prioriza la familia y la exploración. Hacer senderismo con sus hijos o "ganarles en deportes" son actividades clave. Al viajar, busca "explorar pequeños centros urbanos", donde, según él, "surgen las conversaciones más interesantes y las mejores ideas". Esta búsqueda de inspiración en lo local y lo familiar es un testimonio de su enfoque integral hacia el liderazgo.
Malcolm Wood, al frente del grupo restaurantero Maximal Concepts, lleva la adrenalina a otro nivel. Desde Chamonix, practica "speed-wing" y dedica tiempo a esquiar o escalar con sus hijos. Esta búsqueda de experiencias extremas, combinada con actividades familiares, refleja una personalidad audaz y una profunda conexión con la naturaleza y sus seres queridos.
Dina Rosenbloom, de Hairstory, aunque lidera una marca sustentable, prefiere las actividades al aire libre: caminatas, esquí o playa. "Me gustaría decir que ir a los partidos de futbol de mis hijos, pero no es mi fin de semana ideal", admite con franqueza, mostrando que incluso los líderes más exitosos tienen sus preferencias personales para recargar energías.
Julie Carnevale, de FullBeauty Brands, es directa: "¡De compras!". Esta simple declaración revela que, para algunos, el placer y la desconexión se encuentran en actividades más convencionales pero igualmente revitalizantes.
Finalmente, Andrew Barnard, de SunSwept Resorts, describe el kitesurf como una forma de meditación activa. "No hay distracciones, solo concentración que genera una sensación de relajación y dopamina". Esta búsqueda de estados de flujo, donde la mente se enfoca plenamente en la actividad, es una poderosa herramienta para reducir el estrés y aumentar la claridad mental.
En conjunto, las rutinas de estos once ejecutivos pintan un cuadro fascinante del liderazgo moderno. Demuestran que el éxito no se mide solo en resultados financieros, sino también en la capacidad de cultivar una vida equilibrada, donde el descanso, la familia, el deporte y el aprendizaje continuo son pilares fundamentales. En un país que necesita visión y fortaleza, estos líderes empresariales nos enseñan que la clave para mover a México hacia adelante también se encuentra en saber cómo recargar las propias baterías.